Un vacío normativo permite que Mañueco se apalanque en un gobierno en funciones mientras negocia con Vox 'sine die'

Laura Cornejo

24 de mayo de 2026 06:01 h

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Más de dos meses después desde el resultado electoral del pasado 15 de marzo Castilla y León sigue con un gobierno en funciones. No hay fecha límite para la investidura de Alfonso Fernández Mañueco porque la normativa autonómica no contempla plazos una vez que se ha propuesto candidato. El presidente de las Cortes de Castilla y León, Francisco Vázquez, apuró al máximo los 15 días desde la constitución del Parlamento para proponer a Mañueco. Ocurrió el pasado 7 de mayo y desde entonces no ha habido más movimientos.

El Reglamento de las Cortes de Castilla y León establece en su artículo 135.1 que “el Presidente de las Cortes, previa consulta a los Portavoces designados por los partidos, grupos políticos o coaliciones electorales con representación parlamentaria, propondrá un candidato a la Presidencia de la Junta de Castilla y León. La propuesta deberá formularse como máximo en el término de quince días desde la constitución de las Cortes o el cese del Presidente”.

En el resto del articulado se trata la investidura, pero no se señala el momento. La cuenta atrás arranca con el propio debate: desde que este se celebra, hay dos meses para investir al presidente y el primer intento se produce el mismo, donde es necesaria una mayoría absoluta en la primera votación y simple si a la primera no se consigue. Si en dos meses no hay una votación con más síes que noes que avalen una mayoría simple, el proceso empieza de nuevo: se disuelven las Cortes automáticamente y se convocan elecciones.

La diferencia entre el Reglamento de las Cortes de Castilla y León y Reglamento del Congreso de los Diputados es sustancial: en este último, el artículo 170 dice que “en cumplimiento de las previsiones establecidas en el artículo 99 de la Constitución, y una vez recibida en el Congreso la propuesta de candidato o candidata a la Presidencia del Gobierno, la Presidencia de la Cámara convocará el Pleno”. De esta manera, el gobierno central designa candidato y fecha del debate sin solución de continuidad y sin posibilidad de que haya una presidencia en funciones sin plazos máximos.

¿Se retrasa la firma del pacto porque PP y Vox no llegan a un acuerdo o hay una estrategia oculta?

Las negociaciones del PP con Vox para formar gobierno arrancaron el 25 de marzo. Abogando por la “transparencia” del proceso se facilitó hora, lugar e imágenes a los medios de comunicación. Las reuniones se han sucedido después de esa fecha, pero en secreto. ElDiario.es sí ha tenido constancia de algunos encuentros en la sede de Presidencia de la Junta de Castilla y León al que ha acudido  la secretaria general adjunta y vicesecretaria nacional de acción de gobierno y coordinación parlamentaria, Montserrat Lluis.

Según el Partido Popular, no hay una fecha para cerrar el acuerdo que se negocia medida a medida, y según Vox, Mañueco se negaba a avanzar hasta que se celebrasen las elecciones andaluzas. Una vez celebradas y con un resultado que obliga al PP de Andalucía a pactar con Vox, nada se sabe de cómo pueden influir en la negociación en Castilla y León. Lo único cierto es que hasta ahora no han cristalizado en acuerdo de gobierno.

¿Cuánto tiempo puede prolongarse la negociación? Atendiendo a la normativa autonómica, o más bien a ese vacío legal, sine die. Mañueco podría apalancarse en un gobierno en funciones durante meses e incluso esperar a la convocatoria de elecciones generales antes de rechazar el acuerdo con la extrema derecha y sumarse a la convocatoria nacional, cualquier situación es posible.