Las condenadas por el crimen de Isabel Carrasco se trasladan mañana de Asturias a Alcalá Meco

EFE

0

El traslado que Montserrat González y Triana Martínez, madre e hija condenadas por el asesinato de la presidenta de la Diputación de León Isabel Carrasco habían solicitado en abril se hará efectivo mañana miércoles, cuando está previsto que abandonen la prisión de Villabona, en Asturias, para seguir cumpliendo su condena juntas en la cárcel madrileña de Alcalá Meco.

La madre, que confesó el crimen ocurrido en mayo de 2014, fue condenada a 22 años de cárcel como autora material, y su hija Triana a 20 años como cooperadora necesaria al ser consideradas culpables del asesinato de la presidenta de la Diputación y del PP de León, Isabel Carrasco, por parte de un jurado popular.

El traslado, solicitado por las presas y concedido hace tres meses, no se ha paralizado pese a haber sido penalizadas por la prisión asturiana tras su participación en un documental audiovisual desde el interior de las instalaciones, algo que la penitenciaría consideró una falta grave según han confirmado a EFE fuentes judiciales.

A lo que sí ha afectado esa sanción ha sido a los permisos de salida de tres o cuatro días al mes de los que Triana Martínez ya disfrutaba desde noviembre después de habérsele negado hasta en catorce ocasiones desde 2022 y que fueron suspendidos.

La prisión consideró que habían puesto en riesgo la seguridad del centro porque en la grabación aparecen los locutorios, una sanción que ambas condenadas recurrieron alegando derecho de creación artística.

Cuarta prisión

La de Alcalá Meco será su cuarta prisión, después de que las condenadas hayan pasado por las cárceles de Villabona, en Asturias, de Villahierro, en León, y de Villanubla, en Valladolid, en las que fueron consideradas internas conflictivas.

La petición de cambio de prisión se debe a criterios laborales y académicos, puesto que Triana Martínez, ingeniera de comunicaciones, ha expresado su deseo de realizar un máster en el área de la ingeniería aeroespacial.

Además, la madre, Montserrat González, confía que en el nuevo destino pueda obtener alguno de los permisos penitenciarios que le han negado en numerosas ocasiones desde el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria de Oviedo, han precisado las mismas fuentes.

Un crimen “casi perfecto” resuelto por un testigo

 Durante el juicio, el crimen llegó a calificarse como de “casi perfecto” de no ser por un testigo, un policía jubilado, que siguió a la autora de los disparos hasta su detención a los pocos minutos de cometerse.

Precisamente en ese juicio Montserrat González confesó el crimen y afirmó que había matado a Isabel Carrasco y que volvería a hacerlo porque la había tomado con su hija, a la que había echado de la Diputación donde tenía un puesto interino como ingeniera de comunicaciones y estaba cercenando sus aspiraciones políticas, ya que pretendía hacer carrera en el PP.

En el juicio resultó condenada a catorce años de cárcel Raquel Gago, una agente de Policía Local que también participó en el crimen, quien ocultó el arma durante más de 30 horas y que ya disfruta del tercer grado.