Varios miles de personas se concentran en Barcelona en apoyo a Maricarmen y a la huelga general
El clamor por la muerte de Maricarmen se ha escuchado este viernes en Barcelona, a 500 kilómetros de Madrid, durante una nueva manifestación por el derecho a la vivienda que ha reunido en la capital catalana a miles de personas —3.000 según la Guardia Urbana, 15.000 según los convocantes.
Los manifestantes, ataviados con pancartas que llamaban a la huelga general del próximo 11 de noviembre, se han concentrado en la plaza Universitat de Barcelona para defender el derecho a una vivienda digna y promover el paro convocado para todo el país en una movilización promovida por varios sindicatos de vivienda.
Antes de iniciar la marcha, los asistentes han guardado un minuto de silencio fpor la muerte de Maricamen frente a la Universitat de Barcelona (UB), iluminando el lugar con las linternas de sus teléfonos móviles.
La manifestación iba de Maricarmen y de la vivienda, pero también de Olga —la mujer de l’Hospitalet que se suicidó tras ser desahuciada— y sobre todo de la huelga general.
Los convocantes han llamado a organizarse y movilizarse de cara al paro del mes que viene y la manifestación ha ido encabezada por una gran pancarta con el lema “Huelga general. Esto no ha hecho más que empezar”, acompañada de dos llamas dibujadas.
También había pancartas que afirmaban que “El negocio de la vivienda mata” y a favor de “expropiar” a los “rentistas”. La marcha ha recorrido la calle Pelai, la plaza Catalunya, la calle Fontanella y la Via Laietana sin incidentes mientras los manifestantes gritaban contra los fondos buitre y contra quien hace negocio con la vivienda.
“La chispa que encendió Maricarmen ha permitido aprobar dos decretos con su nombre, ha tumbado un gobierno y ha inspirado una huelga general que parece que será histórica”, ha señalado Carme Arcarazo, portavoz del Sindicat de Llogateres. Arcarazo ha criticado sin embargo que “la gente que la ha matado, que es responsable de su muerte”, sigue “plenamente libre”.
La portavoz del Sindicat de Llogateres ha hecho un llamamiento a secundar la huelga general, no solo contra los grandes fondos de inversión, sino también “contra los políticos que están arrodillados ante la patronal, que legislan a su favor y contra los millones de personas que quieren un piso en el que vivir”, informa EFE.
Arcarazo ha responsabilizado de la crisis de la vivienda a las inmobiliarias, a los grandes propietarios y a los fondos de inversión, a los que acusa de provocar desahucios que “derivan en muertes y suicidios”. También les ha atribuido los “niveles de ansiedad altísimos” que sufren millones de personas afectadas por la crisis de la vivienda.
La portavoz ha extendido sus críticas a los representantes políticos que, según ha afirmado, “viven arrodillados ante la patronal” y legislan de manera sistemática en su favor y en contra de la vida de millones de personas. Arcarazo ha señalado a su vez al Gobierno de Sánchez, al que ha reprochado llevar “ocho años arrastrando los pies y bloqueando medidas serias”.
Entre los objetivos de la huelga figuran poner fin a los desahucios, conseguir contratos indefinidos, prohibir las compras especulativas y establecer un impuesto a la riqueza para ampliar sustancialmente el parque público de vivienda. Los convocantes también quieren impulsar la negociación colectiva de los alquileres y la posibilidad de organizar huelgas de alquileres.
Desde el Sindicat d'Habitatge Socialista de Cataluña (SHSC), su portavoz, Gisela Bermúdez, ha ido más allá al rechazar las bonificaciones fiscales “a los rentistas” y pedir “la expropiación de los pisos de los fondos buitres, reducir los alquileres a la mitad y contratos de alquiler indefinidos”.