Por qué los profesores toman propóleo en la vuelta al cole: dos expertas explican qué dice la ciencia y aclaran sus beneficios
Con el regreso a las aulas vuelve también un hábito muy extendido entre profesores y padres: recurrir al propóleo para proteger la garganta y prevenir los resfriados del nuevo curso. Esta sustancia, elaborada por las abejas para proteger sus colmenas, inunda en estas fechas las farmacias en forma de jarabes, caramelos y espráis, pero, ¿qué hay de cierto en sus supuestos beneficios?
“Desde el punto de vista farmacológico, este uso podría tener fundamento, ya que el propóleo posee propiedades antimicrobianas, antiinflamatorias e inmunomoduladoras”, confirma la Doctora Isabel García-Arnandis, profesora del departamento de Farmacología de la Universitat de València“. ”Por tanto, en el caso de los profesores, puede tener sentido plantearlo como un complemento para el cuidado de la garganta, especialmente cuando empiezan a aparecer las primeras molestias asociadas al uso intensivo de la voz“, añade.
“También se ha utilizado tradicionalmente para prevenir los resfriados. Existen algunos estudios con resultados interesantes, pero la evidencia clínica es todavía limitada, ya que la mayoría de estos estudios se han realizado en población infantil y, además, en algunos casos se han utilizado preparados que combinaban propóleo con otros componentes”, añade la experta, que apunta que otros profesionales que someten sus cuerdas vocales a un esfuerzo extraordinario, como cantantes o locutores, utilizan este producto para el cuidado de la voz.
Qué dice la ciencia
Para la Doctora, el uso del propóleo está justificado “especialmente cuando empiezan a aparecer las primeras molestias asociadas al uso intensivo de la voz”. “Disponemos de algunos datos clínicos que apuntan a que el propóleo podría ser útil cuando ya han aparecido síntomas leves de las vías respiratorias altas, especialmente molestias de garganta, como dolor, inflamación y enrojecimiento”, explica.
“En un ensayo clínico realizado en 122 adultos con síntomas leves de infección de las vías respiratorias altas se observó que el tratamiento con un spray a base de un extracto estandarizado de propóleo consiguió una resolución más rápida del dolor, la inflamación de garganta o la afonía en comparación con placebo”, indica García-Arnandis, que cree que se trata de “un resultado interesante, aunque debemos tener en cuenta que se trata de un producto concreto y que todavía disponemos de pocos ensayos clínicos”.
Además, Carmen Carceller Zazo, corresponsable junto a García-Arnandis de la asignatura de fitoterapia en la Universitat de València, destaca que la composición del propóleo puede variar según su origen geográfico y botánico, “por lo que tampoco podemos asumir que todos los productos que contienen propóleo tengan exactamente las mismas propiedades, aunque en numerosas publicaciones científicas se le han atribuido propiedades antimicrobianas, pero también antiinflamatorias, antioxidantes, inmunomoduladoras e, incluso, antitumorales”.
Consideraciones al consumir propóleo
Un gran error de los consumidores es asumir que por ser un producto proveniente de las abejas no implica riesgos. “Es importante tener claro que natural no es sinónimo de inocuo”, subraya Carceller Zazo. Aunque suele tolerarse bien, advierte de que puede causar molestias digestivas, sequedad de boca, mareos o somnolencia.
El riesgo principal, para la profesora, está en las reacciones alérgicas, por lo que “en personas con antecedentes alérgicos o sensibilidad a otros productos relacionados con las abejas conviene tener especial precaución”. La experta también pide extremar la prudencia en pacientes asmáticos y en mujeres embarazadas o lactantes.
“Especialmente en personas que toman varios medicamentos o tratamientos de margen terapéutico estrecho, es recomendable consultar con un médico o farmacéutico antes de utilizar suplementos con propóleo”, aconseja Carceller, ya que ciertos extractos de propóleo pueden alterar las enzimas del hígado encargadas de metabolizar los fármacos.