Limpiar sin estar en casa: así es la nueva generación de robots aspiradores

Hace tiempo que los robots aspiradores dejaron de ser una excentricidad para convertirse en habituales (incluso imprescindibles) en nuestros hogares. Pero las características de estos dispositivos han cambiado mucho: ya no se trata únicamente de conseguir que recorran las habitaciones mientras hacemos otras cosas. Ahora asumen cada vez más partes del proceso de limpieza, desde detectar qué hay en el suelo hasta decidir cómo actuar en cada superficie y ocuparse del mantenimiento.

El nuevo Roborock Qrevo 2 Pro parte precisamente de esa premisa. Está diseñado para hogares en los que conviven suelos duros, alfombras, pelo de mascotas y el desorden cotidiano, y reúne en un mismo equipo sistemas de aspiración, fregado, navegación y mantenimiento automatizado. El objetivo es reducir tanto la intervención durante la limpieza como las tareas que normalmente hay que realizar después.

Potencia para todo

Una de las cifras más llamativas del Qrevo 2 Pro son sus 25.000 Pa de potencia de succión HyperForce, que el fabricante presenta como la capacidad necesaria para recoger desde polvo y migas hasta suciedad incrustada en suelos duros y alfombras. Pero en una casa con mascotas hay otro problema menos visible: qué ocurre con todo el pelo que acaba alrededor de los cepillos.

Para abordarlo, el robot incorpora un doble sistema antienredos Zero-Tangle. El cepillo principal DuoDivide utiliza brazos curvos en espiral para conducir la suciedad y el pelo hacia la entrada de succión, mientras sus dos elementos giran a una velocidad un 10 % diferente para ayudar a extraer el pelo acumulado en la zona central. El cepillo lateral también está diseñado para conducir el pelo hacia sus extremos, gracias a una forma asimétrica en arco, un deflector de goma y unas cerdas más largas. Las cifras que ha presentado Roborock son llamativas: en los ensayos, el fabricante obtuvo un 0 % de enredos y un 100 % de eliminación del pelo utilizando cantidades y longitudes de pelo determinadas.

La atención a las zonas difíciles de alcanzar continúa en los bordes. El nuevo cepillo lateral reversible cambia el sentido de giro al aproximarse a una esquina para barrer con sus cerdas más largas y vuelve a cambiarlo cuando se aleja. Según las pruebas internas del fabricante, este diseño permite hasta un 30 % más de cobertura de las esquinas frente a un cepillo lateral estándar.

En el fregado, el Qrevo 2 Pro utiliza dos mopas giratorias y un sistema FlexiArm que extiende una de ellas hacia los bordes. La mopa puede llegar hasta 1,85 milímetros de distancia de la zona de borde, mientras que los módulos de fregado pueden elevarse hasta 15 milímetros y alcanzar una velocidad máxima de giro de 200 rpm cuando se selecciona el flujo de agua máximo en el modo personalizado.

Una base multifuncional 

El otro gran cambio está en lo que ocurre cuando termina la limpieza. La base multifuncional del Qrevo 2 Pro no se limita a recargar el robot: también automatiza buena parte del mantenimiento que normalmente queda en manos del usuario. Puede vaciar el depósito de polvo, lavar las mopas, secarlas con aire caliente y rellenar automáticamente el tanque de agua.

El sistema de lavado utiliza agua a una temperatura de hasta 75 ºC y cuenta con un modo de remojo de unos cuatro minutos para tratar suciedad persistente, como barro seco o residuos pegajosos. Después, las mopas se secan mediante aire caliente a 45 ºC, con un nivel de ruido de hasta 45 dB en las condiciones de prueba indicadas por el fabricante. La bandeja de limpieza, además, es desmontable y de una sola pieza para facilitar su enjuague.

El autovaciado permite almacenar polvo durante hasta 65 días sin vaciado manual, según las pruebas internas de Roborock, mientras que la bolsa alcanzó una tasa de eliminación de bacterias del 99,99 % en una certificación citada por el fabricante frente a E. coli, Staphylococcus aureus y Candida albicans. Como ocurre con el resto de cifras de mantenimiento, el tiempo real dependerá del uso y de las condiciones de cada vivienda.

Las alfombras reciben además un tratamiento específico. El sistema puede desacoplar automáticamente la mopa antes de limpiarlas y volver a colocarla después, evitando que una superficie húmeda pase por encima del tejido. Esta función debe activarse manualmente en la aplicación. También dispone de un modo de refuerzo para alfombras y de una opción de limpieza profunda con un segundo recorrido entrecruzado, pensados para aumentar la recogida de suciedad en estas superficies.

Todo este funcionamiento se apoya en Reactive Tech, un sistema de evitación de obstáculos mediante luz estructurada que permite al robot identificar objetos y esquivarlos incluso en habitaciones con elementos desparramados por el suelo.

El robot que aprende

La automatización no termina en la navegación. El Qrevo 2 Pro incorpora RockMind y SmartPlan 3.0, un sistema que permite adaptar la estrategia de limpieza a los distintos tipos de habitaciones. La idea es que no todos los espacios necesiten exactamente la misma combinación de potencia, agua y frecuencia de lavado de las mopas.

Desde la aplicación se pueden ajustar individualmente la potencia de succión y el flujo de agua, programar rutinas, limpiar zonas concretas u omitir otras temporalmente. También es posible señalar áreas que necesitan una atención especial y establecer zonas restringidas. SmartPlan 3.0 puede modificar automáticamente la estrategia según el espacio y reducir la potencia para disminuir el ruido durante los periodos configurados con el modo No molestar.

El Qrevo 2 Pro también se integra en sistemas de hogar conectado mediante Matter y es compatible con Alexa, Siri y Google Home. Algunas funciones, como el nuevo fregado de zonas objetivo, están previstas para incorporarse mediante una futura actualización de software. El resultado es un dispositivo que intenta pasar de ejecutar órdenes concretas a automatizar una rutina de limpieza completa, desde la recogida de la suciedad hasta el mantenimiento posterior.