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Pasearse por la alfombra roja de un festival de cine pero no saber recomendar ni una película. La presencia de influencers con muchos seguidores en redes sociales se ha convertido en algo habitual en festivales y premios de cine, lo que genera críticas dentro de la propia industria.

“Pues no sé ahora... Una peli, ¿qué rollo?”, respondía la influencer Ona Gonfaus a una reportera que le pedía alguna recomendación en la alfombra roja del Festival de Málaga este fin de semana. “Una peli española, ya que estamos aquí”, lo intentaba la reportera. “Pues, mira, la nueva de Ocho apellidos”, respondía al fin Gonfaus, en referencia a Ocho apellidos marroquís, de 2023. 

Así, la influencer, que acumula 1,8 millones de seguidores en TikTok y más de medio millón en Instagram, hizo explotar un debate que viene años gestándose. Es fácil encontrar el parecido a la escena en la que María Pombo, también influencer, le pregunta al actor Miguel Ángel Silvestre si Terciopelo azul, de David Lynch, “¿no será porno o algo así?”, después de que él se la recomiende en el Festival de Cine de San Sebastián.  

 “Nada en contra de las influencers, pero yo estaba en pijama en mi casa. Excepto cuando fui nominada y al año siguiente, ni antes ni después me han invitado nunca”, respondía la actriz Yolanda Ramos a un vídeo del actor Marc Biarnés sobre la presencia de creadoras de contenido en la última gala de los Goya.

“¿Qué pintan determinados influencers en la gala del cine español? Nada, ya te lo digo yo”, valora Biarnés en el vídeo. Desde la italiana Chiara Ferragni, hasta las tiktokers Fabiana Sevillano o Elena Gortari, pasando por Dulceida o Laura Escanes, las creadoras de contenido no quisieron perderse la fiesta del cine español el pasado 28 de febrero en Barcelona. “Me parece una falta de respeto por parte de la Academia de Cine y por parte de todas las instituciones que hay detrás, que haya miles de actores, técnicos, que no han pisado jamás la fiesta del cine español y se tiran todo el año haciendo cine”, opina el actor y humorista.

“Es la fiesta del cine español, y lo que tienen que primar son los actores y las actrices. Con todos mis respetos a todo el mundo, yo no voy a una gala del Balón de Oro ni doy un balón de oro a nadie”, incidió en Málaga la actriz Norma Ruiz, que, pese a haber hecho cuatro películas en el último año, tampoco fue invitada a la gala. “Lo de las influencers me parece muy bien pero no hacen cine”, se sumaba Carmen Maura. “Yo creo que los actores deberían estar más presentes en la gala de los Goya”, reivindicaba la actriz Andrea Duro. “¿Quiénes son? ¿Qué hacen?”, preguntaba sarcástica Victoria Vera a los reporteros en Málaga.

“Hemos construido un mundo donde crear algo —una historia, un personaje, una imagen que alguien no olvidará en 20 años— vale menos que acumular seguidores”, escribía al respecto Isabel Coixet en El País. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, también preguntado por la polémica, quiso remarcar que “todo el mundo tiene su lugar” en estos eventos de promoción del cine y dejar claro que las invitaciones de la gala de los Goya dependen de la Academia de Cine.

Por su parte, la Academia ha aclarado a través de Europa Press que los influencers que acudieron a la gala de los Goya lo hicieron “asociados a los patrocinadores” que participan en la organización y promoción de la gala pero que en ningún caso sustituyen a profesionales del sector, reafirmando su política ya habitual en cuanto a la repartición de invitaciones entre las empresas colaboradoras.  

“Yo a nivel cine obviamente no pinto nada, pero creo que a nivel exposición en redes y poder enseñar todo esto y seguir aportando mi granito de arena al cine español, yo, feliz, y lo seguiré haciendo todos los años más que me lo permitan”, declaraba estos días Lola Lolita, con más de 13 millones de seguidores en TikTok, en el Festival de Málaga. 

La selección de los influencers que acuden a este tipo de eventos depende de las propias marcas patrocinadoras o de los organizadores, explica Paloma Miranda, CEO de la agencia de representación de creadores de contenido Grupo Go. “Son ellos quienes invitan a los perfiles que consideran más adecuados según sus objetivos de comunicación, el tipo de audiencia al que quieren llegar y el contenido que esperan generar alrededor del evento. Al igual que son ellos los que pagan a la gala y a la industria como patrocinadores”, explica Miranda, que apunta a la importancia de hacer esa selección “con mayor criterio”, así como de que los influencers que acuden “se preparen y se informen sobre el contexto del evento, las películas o los profesionales presentes”

“Entendemos perfectamente las críticas que han surgido desde parte de la industria”, reconoce la experta en influencia. “Sin embargo, creo que hay una parte que no están poniendo en valor: las nuevas audiencias descubren películas, series o eventos culturales a través de redes sociales y de los creadores en los que confían; y en ese sentido, la presencia de influencers puede ayudar a amplificar estos eventos y a acercarlos a públicos más jóvenes. Ese es exactamente el papel que tienen allí y no otro”, defiende Miranda, que anima a plantearlo como una convivencia de roles en lugar de una sustitución.