El gatillo fácil de Blackwater
Oacar Abou-Kassem
(...) Blackwater pagó en dos ocasiones a los familiares de las víctimas para que los sucesos no trascendieran. En la Nochebuena de 2006 un mercenario de Blackwater se emborrachó en la Zona Verde de Bagdad y tuvo una discusión con un guardaespaldas del vicepresidente iraquí. El empleado de la compañía de seguridad acabó asesinando al escolta iraquí. El mercenario fue sacado rápidamente del país y todavía no ha sido acusado de ningún crimen.
Tras la protesta del Gobierno iraquí, el Departamento de Estado pidió a Blackwater que enviara una carta de condolencias y pagara una indemnización a la familia. Hubo una propuesta inicial de 250.000 dólares, pero al final todo quedó en 15.000.
De forma insólita, la embajada de EEUU en Bagdad llegó a anotar en un informe que si se paga mucho, “los iraquíes intentarían que les matasen para beneficiar a la economía de sus familias”.