¿Quién ha votado al BCE?
Decir hoy política económica es un pleonasmo, una redundancia superlativa. En el fango de esta gran recesión, toda la política es economía y el resto son cortinas de humo; distracciones, como esa reforma de la ley del aborto con la que el Gobierno intenta disimular su impotencia imponiendo su moral en el útero ajeno. La experiencia reciente lo demuestra: si hay un organismo que de verdad gobierna Europa, que con sus decisiones determina nuestro presente y futuro, cuyas simples palabras de su presidente sirven para hundirnos o sanarnos, ese es el Banco Central Europeo.
¿Quién ha votado al BCE? ¿De dónde procede su soberanía? ¿A quién da explicaciones por sus errores?