La comisión de control de la Policía vasca pide “aprobación” a la Justicia para seguir investigando la muerte de Hondarribia
La comisión de control y transparencia de la Policía vasca, un organismo encargado de analizar actuaciones de la Ertzaintza y también de los cuerpos locales, particularmente cuando dejar heridos o fallecidos, ha pedido “aprobación” al Tribunal de Instancia de Irún para continuar con sus actuaciones en relación a los hechos ocurridos a finales de septiembre en Hondarribia, cuando un agente municipal disparó contra un hombre, Babacar Welle, que falleció, porque antes había atacado a agentes de la Ertzaintza que participaban también en esa actuación. En los últimos meses, esta comisión ha decidido suspender su labor y supeditarla siempre a las actuaciones penales.
La comisión tiene como misión analizar operativos, detectar problemas e irregularidades y proponer recomendaciones. En 2026, el exvocal del Consejo General del Poder Judicial Enrique Lucas asumió su presidencia en sustitución del magistrado jubilado Juan Luis Ibarra. Y con la nueva composición llegó también un cambio de criterio. Desde entonces, se han suspendido varias investigaciones al entender que no cabe emitir un informe de conclusiones hasta que no haya una sentencia firme, lo que en la práctica retrasará años la labor de revisión de la comisión.
En el documento en el que admite a trámite el caso de Hondarribia, la comisión refiere que “en el supuesto de que se inicie una investigación judicial sobre los hechos expuestos, la comisión comunicará el contenido de este acuerdo a la sección del Tribunal de Instancia que corresponda y, en su caso, solicitará su aprobación para acceder a los documentos administrativos de los que esté conociendo en dicha investigación”. Según informó 'El Diario Vasco', el asunto ya está en manos de la instructora Cristina Mere, titular de la plaza 2 de la sección de Instrucción de los juzgados de Irún.
Hasta ahora, la comisión había defendido que su labor era totalmente diferente a la penal y, no solamente eso, lanzó incluso en sus memorias de la etapa de Ibarra críticas a Asuntos Internos de la Ertzaintza por intentar establecer como requisito para trasladar información policial —que no judicial— el que lo autorizara el Tribunal de Instancia correspondiente. En uno de los informes, se hablaba de que “los responsables policiales” se habían “auto-otorgado” la “facultad de establecer una nueva condición, como sería la obtención de autorización judicial expresa”. La labor de la comisión había servido para ofrecer recomendaciones en las actuaciones policiales, como la exigencia del uso de 'body cams', cámaras en el uniforme que grabaran detenciones o cargas.
Con la nueva directriz, la comisión ha paralizado ya tres investigaciones. Se trata de tres intervenciones de la Ertzaintza, la que dejó un joven con lesiones en un testículo en el barrio de Rekalde de Bilbao (abril de 2025), la denuncia de otro varón por heridas presuntamente causadas en la cara por un proyectil de 'foam' de la Brigada Móvil en el marco de los disturbios tras la visita de la Falange a Vitoria (octubre de 2025) y una intervención en Sestao que dejó dos heridos, madre e hijo (febrero de 2026).
El documento de admisión a trámite del caso de Hondarribia indica que fue el propio alcalde de la localidad, Igor Enparan, el que dio traslado de los hechos para su análisis. Como ya es conocido, todo comenzó a las 19.13 horas del lunes 28 de septiembre cuando “un hombre se encontraba en la calle [de] San Pedro esgrimiendo un cuchillo”. Su actitud era “amenazante” y estaba rodeado de “numerosas personas” en pleno centro de la localidad guipuzcoana.
Al lugar se desplazaron agentes municipales y ertzainas. Ya “conocían” a Welle por sus antecedentes. Apartaron a los presentes y “acompañaron” al agresor, “utilizando un escudo como protección”. Sin embargo, “comenzó a correr” y en un momento “se giró hacia los agentes” y “se abalanzó” sobre una ertzaina. No la alcanzó “por escasos centímetros”. Después, se incorporó y golpeó a otro policía en su escudo, que quedó roto. La ertzaina atacada aporreó a Welle por detrás y “el hombre se giró de nuevo y corrió tras ella con el cuchillo en la mano, con intención de apuñalarla”. Fue entonces cuando un agente local de Hondarribia “efectuó varios disparos”. Los propios policías intentaron reanimarlo. Y luego sanitarios. Pero falleció.
La comisión ha solicitado a Hondarribia copias del atestado o posibles actuaciones de “investigación interna”, así como una relación “cronológica” que describa “con precisión” la “conducta” de Welle y la “justificación” del empleo del arma de fuego, algo muy excepcional en el día a día policial. Preguntan también si había cámaras de videovigilancia en la zona o si los agentes usaron 'body cams'. Quiere escuchar también las comunicaciones internas por radio.
Está por ver cuál es el recorrido de estas actuaciones. Formalmente, la comisión también tiene abierta una investigación sobre las cargas de Loiu, cuando se produjo la llegada de activistas de la Global Summud Flotilla. Sin embargo, ambos casos coinciden en tener abierta una investigación judicial que, a la luz de la nueva doctrina de este organismo, es motivo para suspender las actuaciones administrativas.