La portada de mañana
Acceder
Una jueza plantea rechazar desahucios ante la “quiebra del mercado de la vivienda”
Aguirre, la presidenta del Gobierno más corrupto de la Comunidad de Madrid
Opinión - 'El claudicante Sémper', por Esther Palomera

El consejo de estudiantes de la EHU se suma a los sindicatos y llama a los 45.000 universitarios a parar por la vivienda

Belén Ferreras

Bilbao —
22 de octubre de 2026 21:46 h

0

El Consejo de Estudiantes de la EHU ha realizado un llamamiento para que los más de 45.000 estudiantes de la Universidad pública vasca se sumen a la huelga general por la vivienda del próximo 11 de noviembre, convocada por los sindicatos de clase y los de vivienda. El Consejo de Estudiantes considera que el encarecimiento de la vivienda y los gastos de desplazamiento “afectan al acceso a la universidad pública, a las condiciones de estudio y a la igualdad de oportunidades del estudiantado” por lo que creen que es necesario unirse a la convocatoria por el derecho a una vivienda digna. Han elaborado un manifiesto por el derecho a la vivienda que darán a conocer este viernes.

El llamamiento del Consejo de Estudiantes a secundar los paros avanza que es muy probable que la universidad vasca esté casi paralizada en un día en que los sindicatos convocantes esperan movilizaciones multitudinarias. Precisamente este jueves han presentado dichas movilizaciones los sindicatos nacionalistas y los sindicatos vascos de vivienda, que tendrán lugar por la mañana en las tres capitales vascas y en Eibar y que serán a las 12.00 horas en Vitoria (desde la plaza Bilbao) y Eibar (desde la plaza Unzaga) y a las 12.30 en Bilbao (desde Arriaga) y en Donostia (desde Pío XII). Las movilizaciones se han presentado de manera conjunta por los sindicatos ELA, LAB, ESK, Steilas, Etxalde, Hiru, la Red de Sindicatos de Vivienda de Euskal Herria y el Sindicato Socialista de Vivienda, que convocan el paro el 11 de noviembre, coincidiendo en el día con el convocado por CCOO, UGT y el Sindicato de Inquilinas en todo el Estado, pero con convocatorias separadas.

La mayoría sindical abertzale y los sindicatos vascos de vivienda han hecho hincapié este jueves en su interés en que con la huelga, se reivindique el derecho a la vivienda, pero también exigir subidas salariales e interpelar a las instituciones autonómicas —también Navarra, donde convocan estas mismas organizaciones—, porque “es el momento de profundizar en el marco vasco de relaciones laborales y protección social”.

Los convocantes han recordado que la vivienda se ha convertido en una de las principales causas de empobrecimiento de la clase trabajadora y de profundización de las brechas machistas y racistas que la atraviesan por lo que “debería ser un derecho garantizado, en la misma medida que lo son la sanidad y la educación”. Para ello, han defendido la necesidad de impulsar tres transformaciones “de raíz” para garantizar una vivienda de calidad“: la expropiación a los especuladores, la prohibición de la actividad especulativa y una organización justa de la vivienda y de todos los recursos, en función de las necesidades de la gente.

Consideran que “de no lograrse estas transformaciones estructurales, la especulación y el rentismo se mantendrán” y que con la huelga general debe protegerse “el marco de Euskal Herria, defender unas reivindicaciones acordadas en Euskal Herria e interpelar a las instituciones de aquí”.

Los sindicatos han criticado el papel de los Gobiernos, desde el central liderado por el PSOE, que “en los últimos ocho años no ha tomado ninguna medida para cambiar la situación de forma estructural”; y también “los Gobiernos vasco y navarro, que son también responsables a todos los niveles, porque, pese a sus amplias competencias en materia de vivienda, las han utilizado para apoyar políticas que refuerzan el negocio”. También han señalado la responsabilidad de los ayuntamientos de todos los partidos, “en algunos de los cuales se han dado desahucios sin alternativa”. Por último, han interpelado a las patronales, Confebask y CEN, a las que han acusado de “perpetuar la precarización” y negarse a “establecer un salario mínimo propio que se adapte a la realidad de Euskal Herria” y han criticado la precarización a la que se somete a los trabajadores. Además, han advertido de que “no aceptarán que los partidos políticos utilicen la cuestión de la vivienda para sus intereses, sin plantear soluciones reales”.