La portada de mañana
Acceder
Exclusiva - Ayuso utilizó a su jefe de despacho para negociar la compra de un piso
"Fraude electoral" y otros bulos de PP y Vox contra la regularización de migrantes
Opinión - 'Después de Orbán, nosotros', por Alberto Garzón

Un mínimo de 10 horas, la jornada laboral de más de la mitad de los 80.000 autónomos extremeños

El 58 por ciento de los más de 80.000 trabajadores autónomos extremeños realiza una jornada laboral de al menos 10 horas diarias, y un 19 % de ellos reconoce que no descansa ningún día de la semana. A ello se suman las dificultades para conciliar la vida laboral y personal.

Son algunos de los datos que arroja un informe elaborado por la Asociación Nacional de Trabajadores Autónomos (ATA) y que este miércoles ha sido presentado en Mérida por su presidente nacional, Lorenzo Amor, y la regional, Raquel de Prado.

Como resumen de este estudio, Amor ha señalado que los autónomos extremeños trabajan de media dos jornadas más a la semana que un asalariado, tienen la conciliación como ‘asignatura pendiente’, y cuando enferman “van a trabajar”.

Una encuesta

Para llegar a esta conclusión ATA ha realizado 436 encuestas, de cuyas respuestas se deduce que el 80 % de los autónomos extremeños -80.618 a fecha de abril- trabajan 9 horas diarias o más, según ha precisado el secretario general de la organización, José Luis Perea.

En concreto, un 30 % pasa la mitad de su día trabajando, con una jornada de 11 horas diarias o más, mientras que un 28 % no baja ningún día de las 10 horas y un 22 % le dedica a su negocio 9 horas.

En consecuencia, si se tiene en cuenta el cómputo de la semana, el 80 % de los autónomos extremeños dedican entre 45 y 65 horas semanales a su trabajo -un 32 % entre 55 y 65, y un 49 % entre 45 y 55-. Sólo el 1 % de ellos reconoce trabajar menos de 35 horas o más de 65.

El secretario general ha destacado además el hecho de que un 19 % no descanse ningún día de la semana, algo que ha achacado al hecho de que muchos de ellos deben dedicar el domingo “al papeleo”. Respecto a su periodo de vacaciones, las respuestas revelan que el 72 % disfruta de menos de 20 días anuales y que sólo un 6 % de ellos supera el mes.

En el ámbito de la salud, el 74 % de los encuestados no se han cogido ni un día de baja en el último año y han ido a trabajar enfermo. Y cuando lo hacen, la media de duración es tres veces superior a la del asalariado, lo que demuestra, según Perea, que “cuando el autónomo se da de baja es porque tiene una incapacidad grave”.

A ello se suma la conciliación como una “tarea pendiente” porque, pese a que son ellos los que se organizan su tiempo y los que deciden cuántas horas y qué horas dedicar a su negocio, éstas “son más de las normales y más que los trabajadores por cuenta ajena”, según el informe.

Por tramos de edad

Los mayores de 55 años son los que más concilian -debido a que tienen un negocio más consolidado-, aunque solo lo hacen el 57 % de ellos. El 50 % de entre 36 y 55 años asegura que pueden conciliar trabajo y vida personal, un porcentaje que se reduce al 20 % para aquellos de entre 26 y 35 años.

La dedicación que exige su negocio y el exceso de trabajo son los principales motivos esgrimidos por estos trabajadores, aunque hay 7 % de los encuestados que también apunta a la presión que ejercen los clientes. Y ello es así pese a que el 79 % de los autónomos necesita tiempo para cuidar de sus hijos (un 60%) o de otras personas (19%), lo que supone una “preocupación constante” que a veces “desencadena en estrés laboral”, ha advertido Perea.

Lorenzo Amor ha explicado que estas situaciones se agudizan en el caso del autónomo individual, dado que es “el que más horas dedica a su negocio, los que menos van de vacaciones y los que menos enferman”, una realidad que se va corrigiendo según va aumentando el tamaño de la actividad.

Y en el caso de la mujer, ha señalado que concilia menos que el autónomo porque todavía sigue pesando en la sociedad, y también en este sector, “que el cuidado de hijos parece que es exclusividad de una sola parte.

Como consecuencia, se registra “mucho abandono” de actividad cuando la autónoma es madre, por lo que el presidente de ATA ha reivindicado la ampliación, de 12 a 24 meses, de la tarifa plana de 50 euros a la mujer que se incorpora tras la maternidad. Asimismo ha reclamado ayudas a la contratación de personas, ya sea en el negocio o en el hogar, desde el sexto mes de gestación y hasta que el hijo cumpla los tres años.