La Guardia Civil busca pistas junto a la piscina de Acebo

El pasado jueves algo raro pasó en las proximidades de una de las dos piscinas naturales de Acebo, la que hoy día sigue luciendo un césped espléndido junto al restaurante, aunque el agua con algo de ceniza apenas refleja la otra orilla, adonde sí llegó el fuego ennegreciendo el terreno de monte bajo.

La Guardia Civil sospecha que, ahí donde se inició el fuego, podría encontrarse la pista para dar los los culpable de este siniestro que nadie duda intencionado.

Desde el sábado, en sus perfiles de redes sociales la oficina de comunicación de la Comandancia de la Guardia Civil en Cáceres insta a llamar a su teléfono 062 a quienes vieran algo raro en esa piscina o sus proximidades.

“Sí, a nosotros nos han preguntado, pero no tenemos datos, y si lo tuviéramos tampoco se los diríamos a ustedes”, contesta educado pero tajante a eldiarioex un empresario de Acebo.

Visitantes de la piscina aseguran a este diario que el fuego fue provocado: “Por ahí arriba”, nos indica con el dedo un paisano señalando a la zona de la Osa, “vive un señor en una casa aislada, él se quedó solo a defenderla, y junto a él una dotación de bomberos; estaban hablando y de repente a doscientos metros surgía un foco, y ahora otro enfrente. ‘El que sea lo sabe hacer muy bien’ le comentaron los bomberos”.

Aquel vecino de Acebo, al que al final se le quemó la casa, fue dado por desaparecido, por muerto, “pero dos días después apareció en Hoyos sano y salvo”, acaba el relato este acebano.