Alcaldes y empresarios aplauden la prórroga de Almaraz pero urgen a planificar ya su futuro más allá de 2030
La confirmación de la prórroga de explotación para la Central Nuclear de Almaraz hasta junio de 2030 ha sido recibida con alivio y satisfacción por los alcaldes de la comarca de Campo Arañuelo, las patronales empresariales y las plataformas ciudadanas. Sin embargo, el mensaje conjunto tras la noticia ha sido unánime: la fecha de 2030 es “pasado mañana” y desde este mismo momento es necesario empezar a trabajar para garantizar la continuidad energética de la instalación o una transición industrial real.
Los alcaldes del entorno unen fuerzas: “Mañana empezamos a luchar por el 2040 o 2050”
En el municipio de Almaraz, la noticia del visto bueno del Ministerio para la Transición Ecológica ha coincidido con el arranque de sus fiestas patronales. Su alcalde, Juan Antonio Díaz (PSOE), ha calificado la resolución como la noticia que la comarca llevaba esperando desde el informe favorable del Consejo de Seguridad Nuclear emitido en julio, poniendo fin a meses de agónica incertidumbre para cerca de 4.000 familias que dependen de forma directa e indirecta de la actividad del complejo nuclear.
Díaz, que ha ejercido de anfitrión ante regidores de los quince municipios cacereños del entorno de la planta —pertenecientes a PSOE, PP y la formación regionalista Levanta—, ha destacado la “voz única” mantenida por los ayuntamientos sin distincion de siglas políticas. “Hoy tenemos esta prórroga; mañana empezamos todos los alcaldes y alcaldesas a luchar por la continuidad de la central hasta 2040, 2050, 2060 y hasta donde corresponda”, ha aseverado el regidor iliturgitano.
En los mismos términos se ha expresado el presidente de la plataforma ciudadana 'Sí a Almaraz, Sí al futuro' y alcalde de Belvís de Monroy, Fernando Sánchez, quien ha hecho un llamamiento a mantener la unidad del territorio. Sánchez ha recordado que la planta gemela de Almaraz ubicada en North Anna (Virginia, Estados Unidos) ya cuenta con licencia para operar hasta los 80 años, argumentando que la instalación extremeña se encuentra plenamente preparada en términos de rigor y seguridad técnica para seguir el mismo camino.
La patronal Creex propone sustituir los reactores por minirreactores nucleares
Desde el ámbito económico, la Confederación Empresarial de Extremadura (Creex) ha aplaudido que se haya impuesto “la lógica frente a la demagogia” y ha calificado el anuncio como un acto de “sensatez y responsabilidad” clave para evitar un problema de garantía en el suministro eléctrico nacional.
No obstante, su secretario general, Javier Peinado, ha advertido de que el tiempo vuela y que no se puede esperar tres años más para volver a encontrarse en la misma encrucijada. Por ello, la Creex ha lanzado una propuesta concreta: planificar alternativas que eviten el desmantelamiento de las instalaciones mediante la sustitución de los dos grandes reactores actuales por un sistema de minirreactores (SMR), una tecnología en expansión internacional que aportaría flexibilidad, seguridad y energía estable de respaldo a las renovables, reteniendo al mismo tiempo el empleo industrial en la comarca.
CIEM urge a compaginar la continuidad con la diversificación económica
Por su parte, la Confederación Independiente de Empresarios y Autónomos (CIEM) ha valorado la decisión como un “éxito colectivo” fruto de la cohesión social de la región. Para CIEM, el margen ganado hasta 2030 debe aprovecharse de forma simultánea en dos frentes clave: por un lado, negociar las condiciones regulatorias, fiscales y técnicas que permitan mantener operativa la central más allá de esa fecha; por otro, acelerar de forma decidida una estrategia de diversificación económica e inversión en Campo Arañuelo que reduzca progresivamente la dependencia que la comarca mantiene con la central nuclear.