El SES presume de 100 sanitarios más en urgencias mientras la oposición alerta de un servicio “al límite”: “Salimos llorando de trabajar”
Las urgencias hospitalarias de las ocho áreas de salud de Extremadura cuentan con 107 profesionales asistenciales más que en 2023 y han recibido casi dos millones de euros en reformas y nuevos equipamientos tecnológicos. Este es el balance de gestión que ha defendido la directora gerente del Servicio Extremeño de Salud (SES), Encarnación Solís, durante la Comisión de Salud en la Asamblea de Extremadura. Sin embargo, los grupos de la oposición han dibujado un escenario contrapuesto de colapso y saturación en los centros de la región, advirtiendo de que las plantillas están “al límite” y haciéndose eco del descontento de los profesionales: “A veces salimos llorando de trabajar”.
La comparecencia parlamentaria ha evidenciado el abismo entre la versión del Gobierno de María Guardiola y la realidad que denuncian los sanitarios. Frente a la acusación de la oposición de restar gravedad a la situación, la máxima responsable del SES ha afeado al PSOE y a Unidas por Extremadura que utilicen “incidencias concretas” para “mantener permanentemente abierta una polémica sobre las urgencias” y proyectar una imagen que, a su juicio, “no se corresponde con la realidad” del sistema sanitario regional.
Testimonios al límite y dimisiones en Cáceres
El foco del debate parlamentario se ha situado de forma prioritaria en el Complejo Hospitalario Universitario de Cáceres. La diputada socialista Isabel Gil Rosiña ha denunciado que la plantilla médica del hospital cacereño sigue desbordada un mes después de que el Colegio Oficial de Médicos de Cáceres trasladara formalmente su preocupación al ejecutivo autonómico. Según el PSOE, los trabajadores se sienten “engañados” porque continúan sin cubrirse las ausencias y no han llegado los cuatro médicos comprometidos por la administración.
Rosiña ha advertido de que la falta de estabilidad en los equipos repercute de forma directa en la atención al paciente: la contratación de facultativos solo para guardias rompe la continuidad asistencial y aplaza decisiones críticas en la UCI (como la retirada de sedación o extubaciones) hasta que regresa el equipo habitual, lo que incrementa el tiempo de estancia hospitalaria y la carga de trabajo.
Por su parte, el diputado de Unidas por Extremadura, José Antonio González Frutos, ha calificado la crisis de las urgencias como “el síntoma de un fallo estructural del sistema” y ha recordado la dimisión este verano de la coordinadora de Urgencias y del responsable de los MIR en el área de Cáceres. González Frutos ha criticado que la Junta responda parcheando el servicio con “guardias voluntarias de residentes” y la externalización de turnos en la UCI, instando al SES a “dejar de jugar con las palabras” y asumir responsabilidades ante un personal que “ya no puede más”.
Desglose por áreas: 107 contrataciones y dos millones de inversión
Para rebatir las críticas, la gerencia del SES ha detallado el reparto de las 107 contrataciones realizadas desde 2023 -46 médicos, 36 enfermeros y 25 técnicos en cuidados auxiliares de enfermería (TCAE)— entre todas las áreas de la región.
El área de Badajoz encabeza los refuerzos con 25 profesionales asistenciales más, seguida de Llerena-Zafra con 21 incorporaciones y Cáceres con 19, donde el Hospital San Pedro de Alcántara ha pasado de dos a tres médicos de guardia. Asimismo, Plasencia suma 16 sanitarios más; Mérida añade nueve profesionales y eleva su plantilla médica de 32 a 39 facultativos (un crecimiento próximo al 22%); Don Benito-Villanueva incorpora a siete; Coria suma seis; y las urgencias de Navalmoral de la Mata ganan cuatro médicos, pasando su plantilla facultativa de nueve a 13 profesionales, lo que representa un incremento del 44%.
Junto al incremento de personal, Solís ha detallado una inversión de 621.000 euros en obras de acondicionamiento de salas de espera, áreas de observación, zonas de triaje, salas de curas y circuitos asistenciales, a los que se añaden 1,37 millones de euros en equipamiento tecnológico (ecógrafos, respiradores, desfibriladores y electrocardiógrafos) orientados a agilizar los diagnósticos y garantizar una mayor seguridad en casos graves.