UGT anuncia un “otoño caliente” en Extremadura ante los bajos salarios y la siniestralidad laboral
La secretaria general de UGT Extremadura, Patro Sánchez, ha detallado las reivindicaciones de la organización sindical para el curso político 2026-2027, advirtiendo de la previsión de un “otoño caliente” en cuanto a movilizaciones.
Durante su comparecencia, Sánchez ha exigido tanto a la Junta de Extremadura como al Gobierno central el cumplimiento de sus compromisos en materia de empleo de calidad, salarios suficientes y acceso a la vivienda, al tiempo que ha instado a la patronal a negociar y contribuir a “repartir la riqueza”. “No basta con que se anuncien inversiones o que se celebren cifras récord. El progreso también se mide en la estabilidad de un contrato, en el tiempo de espera para una operación y en las posibilidades de nuestra juventud para construir su futuro”, ha subrayado.
En el ámbito del mercado de trabajo, el sindicato ha señalado que, a pesar de alcanzarse cifras históricas de afiliación a la Seguridad Social derivadas de la reforma laboral, la región continúa registrando la tasa de paro más alta del país (13,22%) y una tasa de temporalidad del 23,9%, que se eleva al 36,8% en el sector público. Para abordar esta situación en la negociación del Plan de Empleo de la Junta 2026-2027, UGT propone focalizar las medidas en las mujeres, los parados de larga duración, los mayores de 52 años, actuaciones contra el edadismo y capacitación digital para desempleados mayores de 55 años.
Respecto al modelo productivo, la central sindical ha remarcado que en 2025 Extremadura generó más de seis veces la energía eléctrica que demandó. Por ello, UGT se ha ofrecido a la Consejería de Industria para acudir de forma conjunta ante el Ministerio a reclamar la potencia y capacidad de conexión necesarias para que no se ralenticen o impidan nuevas inversiones empresariales.
En materia retributiva, el sindicato advierte de la pérdida de poder adquisitivo de las familias, con una inflación en la región situándose en el 4,2% frente a una subida salarial pactada en convenio de solo el 3,05% hasta agosto. Ante este desfase, reclaman cláusulas de garantía salarial, la apertura del VI Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AANC), la revisión del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), impidiendo que los complementos absorban sus incrementos, y reformas como el registro horario digital, el control de las horas extraordinarias no pagadas y el combate al fraude en los periodos de prueba.
La siniestralidad laboral se sitúa como otra de las prioridades del sindicato. Entre enero y julio se registraron 6.800 accidentes con baja y 18 personas perdieron la vida en sus puestos de trabajo en Extremadura, lo que supone un incremento del 63,6% respecto al mismo periodo del año anterior. UGT exige la aprobación urgente de la reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y urge a la patronal a volcar en la prevención el mismo esfuerzo que dedica a hablar de absentismo. Asimismo, reclama regulación y formación en Inteligencia Artificial dentro de la jornada laboral para evitar que genere nuevas brechas de desigualdad.
El catálogo de exigencias sindicales incluye también la promoción de vivienda pública y asequible frente a la especulación, la reducción de listas de espera y el refuerzo de personal en la sanidad y educación públicas (rechazando proyectos universitarios privados que no acrediten la solidez necesaria) y la oposición a las “rebajas fiscales selectivas que benefician a quienes más tienen”.
Por último, UGT demanda planes de conciliación y protocolos contra el acoso sexual para atajar el desempleo femenino (que representa el 64% del total regional), la defensa de la memoria democrática de las víctimas del franquismo y el fin de la criminalización de las personas migrantes, recordando que el proceso de regularización ha permitido aflorar 2.800 nuevos afiliados a la Seguridad Social hasta agosto.