PP y socialistas aprueban un nuevo Plan de Normalización Lingüística con el voto en contra del BNG

La actualización del Plan Xeral de Normalización Lingüística ha salido adelante este miércoles en la Cámara gallega con el voto a favor del PP, PSdeG y Democracia Ourensana, mientras que el Bloque Nacionalista Galego ha mantenido su 'no' al considerar que suponía una “rebaja” con respecto al de 2004. Este lo habían aprobado por unanimidad conservadores, socialistas y nacionalistas, hasta que Núñez Feijóo decidió dinamitar el acuerdo unilateralmente. Tras la comparecencia en el Hemiciclo del conselleiro de Cultura, Lingua e Xuventude, José López Campos, en la jornada del martes, el documento que incluye 700 medidas ha salido adelante este miércoles con el respaldo de las tres formaciones a la propuesta de resolución presentada por el Grupo Parlamentario Popular, a través de la que pedía su aprobación.

De cara al debate, el BNG había presentado dos propuestas de resolución, una de ellas a través de la que reclamaba la devolución del plan presentado por el Gobierno tras el pacto PP-PSdeG y una segunda en la que defendía sus propias políticas para el gallego, con 298 medidas que recogían el espíritu de la iniciativa impulsada por Queremos Galego Lingua Vital. Mientras que la petición de devolución del texto ha sido rechazada en bloque por PP, PSdeG y DO; los parlamentarios socialistas y el diputado de DO, Armando Ojea, han preferido abstenerse ante las medidas que proponían el Bloque, que no salieron adelante por el voto en contra del grupo mayoritario.

“La excusa para que el gallego siga yendo a menos”

Al igual que en el debate del martes, por el BNG ha tomado la palabra la diputada Mercedes Queixas, quien ha criticado que el Partido Popular esté dispuesto a seguir justificando su política lingüística con la premisa falsa del equilibro“, ”la excusa perfecta para firmar hoy el compromiso de continuar trabajando en la misma estrategia y conseguir que el gallego siga yendo a menos“, ha manifestado. Con este plan, en opinión de la parlamentaria nacionalista, no va a cambiar nada para el gallego porque se le niega ”cualquier posibilidad de futuro“. ”Esta es la propuesta que hoy trae aquí el PP para que todo siga exactamente igual“, ha trasladado.

Queixas ha atribuido el acuerdo PP-PSOE a un “pacto para un intercambio de cromos” en el que se “va a levantar el veto al gallego en las materias científicas pero a cambio de que se prohíba en otras con mayor carga lingüística”. Además, ha censurado que la Xunta haga recaer la decisión en el profesorado. Asimismo, ha criticado que el PSdeG asuma el pacto del “PP más sectario y antigallego de la historia” y se ha referido a las “voces críticas” del propio socialismo con este asunto “porque saben perfectamente que lo acordado es un retroceso para el gallego”. “Es un pacto de caballeros, del señor conselleiro y el señor Besteiro, para asegurar entre los dos el retroceso del gallego”, ha afirmado antes de volver a preguntarse “a cambio de qué” da el líder del PSdeG este apoyo.

Enfrente, el diputado popular José Luis Ferro ha defendido el acuerdo al abogar por una política lingüística que “no rompa a la sociedad, que no divida, que no crea muros”, que “no excluya ni aleje”. Y se ha referido al BNG asegurado que “no le piden a nadie que renuncie a sus convicciones”. “Lo que pedimos es que no renuncie a su capacidad de llegar a acuerdos”, ha manifestado. El diputado del PPdeG ha insistido en que el futuro del gallego no será del PP ni del BNG ni del PSOE ni de DO, así como tampoco de ningún partido que pueda aparecer. “El futuro del gallego será de Galicia y dependerá de todos nosotros. Por eso defendemos este plan. Sabemos que queda mucho por hacer, no porque pensemos que es perfecto, sino porque creemos que es necesario”, ha trasladado.

La socialista Silvia Longueira ha incidido en que no se trata del plan del PSdeG y que no todas las propuestas que proponía su formación fueron aceptadas, pero ha asegurado que “no se pudo llegar a más” y que “hicieron lo que podían con lo que tenían”. En este sentido, ha defendido las mejoras incorporadas por su formación al texto y ha puesto en valor la responsabilidad de los socialistas para aprovechar la oportunidad de “sentarse a mejorar la situación crítica del gallego”. Así, Longueira ha asegurado que no incorpora la educación en gallego por bloques pero sí más presencia de la lengua en educación infantil, FP y en los centros plurilingües. Además, ha argumentado que “incluye el reconocimiento del gallego en las instituciones europeas” y que, “por primera vez”, incorpora a la Real Academia Galega, al Consello da Cultura Galega y colectivos en defensa de la lengua en su evaluación anual.

“Inmensa satisfacción” de la Xunta

Tras la aprobación del nuevo plan, el conselleiro de Cultura, Lingua e Xuventude, José López Campos, ha trasladado su “inmensa satisfacción” convencido de que “el gallego necesitaba de nuevas medidas de impulso, de estímulo” ante los nuevos retos que se presentan como las nuevas tecnología, las nuevas formas de comunicación y la irrupción de la IA. “No es un documento político, es un documento que nace de la sociedad y que recibe el aval de las instituciones y, por supuesto, de las formaciones políticas”, ha dicho para lamentar que el BNG “más reaccionario de la historia de la democracia en Galicia” no quisiese “ni siquiera participar en el proceso”, algo que ha calificado de “grave error”.

50 primera medidas

López Campos ha vuelto a trasladar su compromiso de poner en marcha las 50 medidas del plan en los 100 primeros días tras su aprobación y ha recordado que los cambios en el decreto del bilingüismo que permitirán impartir las materias científicas en gallego se incluirán en la ley de medidas fiscales que acompañan a los presupuestos.

Al respecto y preguntado si se mantendrá la elección por bloques, el conselleiro ha destacado que buscarán llegar a acuerdos con el PSdeG sobre la aplicación concreta del modelo. Con todo, ha señalado que “hay una cuestión indiscutible, que es que hay un bloque de materias troncales, de materias científicas y de materias sociales y, si queremos mantener el equilibrio, tenemos que compensar asignaturas de un mismo peso en un ámbito o en el otro”, ha dicho.

“No podemos proponer un ejemplo, permitir que una materia que tiene cinco horas como pueden ser las matemáticas se cambie por una materia como puede ser la educación física”, ha afirmado para asegurar “el modelo de bloques no se va a modificar” y que “se intentará que el equilibrio se mantenga en las cargas horarias y en la importancia de las materias”.