La extrema derecha británica alienta la ira tras el asesinato de un joven blanco al que la policía confundió con su agresor

María Ramírez

Oxford (Reino Unido) —
3 de junio de 2026 10:30 h

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Cientos de personas se enfrentaron este martes por la noche con la policía de Southampton, en el sur de Inglaterra, durante las protestas por el asesinato de un estudiante y la reacción de los agentes que confundieron al agresor con la víctima. 

En diciembre, tras un encuentro casual por la calle, Vickrum Digwa, de 23 años, apuñaló a Henry Nowak, de 18, con un cuchillo de 21 centímetros. Ambos eran británicos. Digwa llevaba un turbante de religión sij y, cuando llegó la policía, se hizo pasar por víctima de un ataque racista y acusó a Nowak, que yacía agonizando en el suelo, de haberlo atacado por su religión. La policía esposó por error a la víctima, que repetía que no podía respirar y había sido apuñalado. “No lo creo, tío”, le dijo un agente a Nowak, según muestra el vídeo grabado por la cámara de los agentes y difundido esta semana en el juicio. La víctima estuvo esposada durante cerca de un minuto, hasta que desvaneció y la policía se dio cuenta de lo que estaba pasando.

Digwa fue condenado este lunes a cadena perpetua y, aunque su pena se reduzca, deberá estar un mínimo de 21 años en prisión. Su madre también ha sido condenada por ayudarle y está a la espera de una sentencia en julio.

“Pura ira”

Varios líderes de la extrema derecha dentro y fuera del Parlamento llaman ahora a la rebelión contra la policía y sus protocolos contra el racismo. 

Nigel Farage, el líder de Reform, animó a sus seguidores a mostrar su “profunda y pura ira” y comparó el caso británico con el asesinato de George Floyd en 2020 en Minneapolis, en Estados Unidos, a manos de un policía, que lo detuvo y lo asfixió con una maniobra de retención.

Stephen Christopher Yaxley-Lennon, líder de un grupo neonazi y que utiliza el seudónimo de Tommy Robinson, organizó la protesta en Southampton que degeneró en violencia, con lanzamientos de ladrillos y otros objetos contra la policía. Al menos 11 agentes resultaron heridos en los disturbios, según el jefe de policía de la zona. Dos personas han sido detenidas, y se espera que haya más arrestos según avance la investigación de los incidentes.

La líder del Partido Conservador, Kemi Badenoch, que es negra, pidió terminar con las políticas contra el racismo en la policía. “La policía ya no sabe hacer lo correcto”, dijo. Según ella, la causa es la “formación sin sentido que llegó después de Black Lives Matter”, en referencia al movimiento social en Estados Unidos para denunciar las muertes de personas negras a manos de la policía. El Gobierno laborista ya ha anunciado que revisará el compromiso antirracismo de la policía, una guía de comportamiento elaborada tras una consulta pública en 2021, durante el Gobierno conservador de Boris Johnson.

El padre de la víctima, Mark Nowak, denunció el trato “inhumano y degradante” de los agentes a su hijo en los últimos momentos de su vida, pero pidió calma. “No queremos que su muerte se use para crear más división, odio y tensión. Queremos que su historia sirva para hacer que nuestras calles sean más seguras para todo el mundo”, dijo. 

Investigación

La ministra del Interior, Shabana Mahmood, ya ha anunciado una investigación sobre la actuación policial en diciembre. La familia de Nowak, dijo la ministra, “merece respuestas” después de ver el vídeo de la cámara de los agentes que describió como “perturbador y trágico”. La investigación sobre la actuación policial la llevará un organismo independiente de la policía encargado de aconsejar qué hacer con los agentes implicados y si hay protocolos que cambiar.

Pero la ministra rechazó que exista en el Reino Unido un doble rasero que perjudica a las personas blancas, como sostienen repetidamente Farage y sus aliados fuera del país, como Elon Musk, que utiliza desde hace años su red, X, para alentar este mensaje y animar a la violencia.

“La policía en este país tiene un deber sagrado: cumplir con su trabajo sin miedo ni favoritismos. Todo el mundo en este país es igual ante la ley”, dijo Mahmood, una laborista del ala más conservadora del partido. La ministra denunció “una corriente de fondo peligrosa” que anima a intimidar y a tomarse la justicia por su propia mano. El Ministerio del Interior condenó este miércoles las protestas violentas de las últimas horas.

Sarah Jones, la secretaria de Estado de la policía, llamó a la calma a la población y a que “deje que la justicia siga su curso”. “No sobreactuemos, que es también lo que la familia [de la víctima] nos está pidiendo”, dijo.