Muere Taty Almeida, histórica Madre de Plaza de Mayo, a los 95 años

Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, ha muerto a los 95 años. Tres meses atrás, Taty, como se la conoce en Argentina, hablaba en una entrevista a elDiario.es a esta periodista sobre la incansable búsqueda de su hijo y su fe, por encima de todo: “Una de las cosas que yo le pido a Dios es que no me lleve sin antes por lo menos tocar los huesos de Alejandro”. Su activismo se hilvana con el de otras madres luchadoras que durante décadas han alzado la voz reclamando por la memoria, la verdad y la justicia.

Desde su apartamento en el barrio porteño de Palermo, Taty Almeida recordó el día en que se tomó la última fotografía con sus tres hijos Fabiana, Jorge y Alejandro: el 8 de junio de 1975, y dijo: “Yo había vuelto de un viaje y nos juntamos el 8 de junio de 1975. Es la última foto con Alejandro, porque lo desaparecieron el día 17”. El mes de junio anida fechas importantes en la historia de esta referente por los derechos humanos. Ella, Lidia Estela Mercedes Miy Uganda, hubiera cumplido 96 años el 28 de este mes.

Aquel 17 de junio de hace 51 años cambiaría su vida para siempre. Fue cuando supo que Alejandro Almeida, con 20 años, fue secuestrado y se enteró de que el joven era militante del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), una guerrilla que operó durante la década de los 70. Ella provenía de una familia militar y era antiperonista. “Yo era una gorila [antiperonista] tremenda”, se reconocía, rodeada de militares. “Mi padre era militar, mi hermano, mis dos hermanas estuvieron casadas con dos oficiales de aeronáutica; los hermanos de mi exmarido, milicos, o sea, milicos por todas partes”.

Desde esa vivienda en Palermo vio por última vez a Alejandro, ya divorciada de su marido Alejandro Almeida, y donde encontró una agenda con poemas. No sabía que su hijo escribía poesía. “Ahí en ese mueble encuentro una agenda de teléfono en donde en las últimas 24 hojas, había 24 poesías. No sabía que militaba y tampoco sabía que escribía poesía”, dijo a este medio en vísperas del 24 de marzo, cuando se cumplían 50 años del último golpe de Estado cívico-militar.

A sus parientes militares recurrió para buscar a Alejandro. “A mi hermano Carlos, con el que era compinche, lo llamé a Goya (en la provincia de Corrientes), él era el jefe de ahí y no vino. Lamentablemente, nos distanciamos”. Taty Almeida tardó en sumarse a las Madres de Plaza de Mayo. Temía que desconfiaran de ella por su entorno. Le abrió las puertas María Adela Gard de Antokoletz, entonces vicepresidenta de Madres.

Durante cinco décadas, Taty buscó a su hijo Alejandro, secuestrado y desaparecido por un operativo a manos de un grupo parapolicial pocos meses antes del comienzo de la última dictadura en Argentina (1976-1983).

En abril, Taty recibió el honoris causa de la Universidad de Buenos Aires, dentro de una larga lista de homenajes. “Yo a esta altura, te imaginas, la cantidad de honoris causa que me han dado y en cada reconocimiento lo veo a Alejandro, que me dice: ´Vieja, miren a esta gorilita de mierda, ¿en qué se transformó?´”, sostuvo quien, a pesar de andar en silla de ruedas y de su avanzada edad, se movilizó el 24 de marzo contra el negacionismo de Javier Milei y su vicepresidenta, Victoria Villarruel.

Se imaginó un “mano a mano” con la vicepresidenta actual. “Le preguntaría: ‘¿Vos estás de acuerdo con que tus amiguitos hayan tirado vivas a nuestras tres madres, a las monjas francesas y a tantos de nuestros hijos?’”. [Las monjas Azuzena Villaflor, Esther Ballestrino y María Ponce fueron arrojadas vivas al mar en los llamados vuelos de la muerte].

En contraste, Taty Almeida reivindicaba la política de derechos humanos de los gobiernos de Néstor y Cristina Fernández de Kirchner (CFK). “Néstor fue el primer presidente que nos escuchó y que tomó a los derechos humanos como política de Estado. Gracias a la lucha inclaudicable, se derogaron las leyes de impunidad”, supo decir en un reportaje. “Luchadora incansable que honraste la vida”, la despidió CFK en X.

La familia de Taty difundió un comunicado en el que confirmó su fallecimiento: “A las 19.20 del 14 de junio falleció en el Hospital Italiano nuestra querida Taty Almeida. ¡30.000 detenidos desparecidos presentes ahora y siempre!”, en referencia a la cifra que se mantiene como reclamo de justicia y memoria por parte de los organismos de derechos humanos.

“Gracias por enseñarnos que amar es resistir, que la única lucha que se pierde es la que se abandona y que no existe fuerza más grande que la del amor”, escribieron sus compañeras de la Línea Fundadora en redes sociales. “Taty querida, donde estés, con tu hijo Alejandro, descansando al fin en paz, queremos decirte que acá las locas seguimos de pie, y somos millones”, la saludaron desde Abuelas de Plaza de Mayo.

A la pregunta de cómo imaginaba que iba a continuar el legado de las Madres, organización que presidía desde 2024, Taty Almeida no dudó en responder a este medio. “Quedamos pocas Madres y Abuelas, pero la posta ya la hemos pasado. Y estamos tranquilas porque hay gente que realmente va a continuar con la memoria cuando ya no estemos nosotras. Esa posta de a poquito la pasamos, porque a pesar de los bastones y las sillas de ruedas, las locas seguimos de pie”.