CCOO denuncia el despido e impago a 7 de los 9 trabajadores de Madetosa tras el cambio de propiedad
CCOO del Hábitat de La Rioja ha denunciado públicamente la situación de “extrema gravedad” que atraviesan los trabajadores de la empresa Madetosa, ubicada en la localidad de Casalarreina. La compañía ha ejecutado el despido fulminante de siete de los nueve empleados que conformaban la plantilla, dejando la fábrica prácticamente desmantelada y sin capacidad operativa real para continuar con su actividad.
El sindicato señala de forma directa a los nuevos propietarios de la firma, quienes asumieron el 100% del capital social el pasado mes de julio. Según denuncia la central sindical, lejos de implementar un plan de viabilidad o de negocio para garantizar el futuro de la planta de Casalarreina, la primera decisión de relevancia adoptada por la nueva dirección ha sido la destrucción de la práctica totalidad del empleo y el abandono de la actividad productiva.
A la pérdida imprevisible de sus puestos de trabajo se suma el desamparo económico al que se enfrentan las familias afectadas. La dirección de Madetosa ha dejado de abonar la nómina del pasado mes de septiembre, la mensualidad en curso de octubre y la totalidad de los finiquitos e indemnizaciones legales que corresponden por derecho a los operarios tras años de servicio en la planta.
Desde CCOO del Hábitat de La Rioja califican esta actuación de “inadmisible” y reprochan a la dirección la falta de escrúpulos hacia una plantilla golpeada por la desprotección financiera. Para la organización sindical, este tipo de prácticas atentan contra los derechos fundamentales de la clase trabajadora y profundizan la precariedad en el medio rural riojano, privando a los empleados de los recursos económicos que legalmente les corresponden.
Ante lo que consideran un atropello laboral, los servicios jurídicos del sindicato ya han activado la vía legal para interponer de manera inmediata las reclamaciones y demandas oportunas. El objetivo prioritario de las acciones judiciales es asegurar el cobro íntegro de los salarios impagados y exigir las compensaciones fijadas por la legislación vigente para cada uno de los trabajadores afectados.
Asimismo, CCOO no descarta iniciar un calendario de movilizaciones en la zona para dar visibilidad pública a este conflicto y presionar a la propiedad de Madetosa hasta que salde la deuda con sus empleados. El caso de Casalarreina vuelve a poner de relieve la vulnerabilidad de las plantillas industriales en los municipios pequeños ante operaciones de compraventa empresarial que priorizan el recorte de costes sobre la continuidad del empleo.