Denuncian el uso del catering en los comedores de colegios públicos de La Rioja para cubrir la falta de personal
La Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de La Rioja (FAPA Rioja) exige a la Consejería de Educación una solución urgente ante la falta de sustituciones del personal de cocina en los centros educativos públicos. Una problemática que, según denuncian, obliga a recurrir de manera recurrente al servicio de catering (comida transportada) en colegios que disponen de cocina propia plenamente equipada.
La iniciativa, impulsada originariamente por el propio colectivo de profesionales de cocina del Gobierno de La Rioja, pone de manifiesto un obstáculo administrativo que se repite cada inicio de curso. “Ante cualquier baja médica, permiso o día de libre disposición del personal, la plaza queda sin cubrir”, relata Ricardo Zaldívar de FAPA Rioja a Rioja2. Como alternativa, “la Administración encarga raciones adicionales a la empresa concesionaria del catering de la zona, privando a los escolares del menú elaborado en el día en el propio centro”.
Y tanto FAPA Rioja como los profesionales de comedores de colegios públicos aseguran que esta situación está generando un claro perjuicio en la calidad del servicio. “Llevamos un mínimo de tres años en esta situación Cuando falta personal en la cocina y no hay una sustitución a tiempo, se recurre a la empresa de catering para que envíe más raciones. Y los niños terminan comiendo catering, una comida a la que no están acostumbrados, a pesar de tener una cocina en el propio centro”.
Los cocineros de los colegios públicos de La Rioja critican que la Administración tarde meses en incorporar personal de apoyo, incluso “a veces este refuerzo no llega nunca”. Y la situación se agrava más “ante la ausencia de cualquier trabajador por motivos personales o familiares, enfermedad, baja médica, hospitalización o fallecimiento de un familiar. En estos casos, la solución es recurrir al catering sin valorar las necesidades concretas de cada centro: si quien falta es el cocinero o el ayudante, cuántos comensales hay o cuáles son las características de cada cocina”.
Una gestión cuestionada, sobre todo, tras la realización de las últimas oposiciones que han permitido estabilizar las plazas de personal funcionario y contar con una bolsa de empleo de la que Función Pública puede tirar para cubrir las bajas. “Ahora ya hay listas de interinos a las que acudir, como ocurre con el profesorado, pero no se están cubriendo las bajas temporales”, lamenta Zaldívar.
A esta falta de cobertura añaden la inexistencia de una normativa regional que regule las ratios de atención en los comedores escolares públicos. “No hay ningún ratio establecido para cocinas. La plantilla que hay es la que el Gobierno considera conveniente, sin tener en cuenta si de un año para otro un comedor crece bastante en número de alumnos”, señala el representante de FAPA Rioja. De hecho, el personal de cocina de los centros públicos de La Rioja reconoce que comienzan el curso consciente de que “muy probablemente en muchos casos, la plantilla será insuficiente para atender el número de comensales inscritos en el comedor escolar”.
Y mientras en La Rioja se recurre a catering en colegios públicos en los que hay cocina por falta de personal, Zaldívar contrapone esta gestión con la del País Vasco donde se destinan partidas presupuestarias específicas para reabrir cocinas en las escuelas públicas y apostar por la comida elaborada in situ: “Mientras en otros sitios se intenta volver a las cocinas en los centros escolares, aquí parece que vamos al revés”.
La Consejería de Educación y Función Pública del Gobierno de La Rioja son conocedores de esta situación. “Siempre recibimos buenas palabras, pero pasa el tiempo y la solución no llega porque cada año se repite la misma problemática. Es un tema recurrente como el de los interinos cada comienzo de curso”. En esta ocasión, además de hacer la denuncia pública, también remitirán un escrito a Educación para exigir un mecanismo rápido de sustitución que garantice la continuidad del servicio de cocina propia. “Estamos recopilando otras incidencias detectadas al inicio de este curso como los desajustes en las ratios de cuidadoras de niños esporádicos”. Lo enviarán el próximo martes.