Dimite el vicepresidente del Barcelona, Joan Franquesa

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El vicepresidente Institucional y de Patrimonio del FC Barcelona, Joan Franquesa i Cabanas, ha dimitido este miércoles de su cargo en el club blaugrana alegando motivos personales a solo dos días de celebrarse una junta directiva itinerante en Perpinyà, en la que habrá una reestructuración de la misma.

En un escueto comunicado, el club blaugrana anuncia la renuncia personal del vicepresidente por motivos personales. Franquesa fue uno de los cuatro vicepresidentes que fueron sometidos a unas auditorías de seguridad, sin su conocimiento, por parte del director general corporativo del club, Joan Oliver.

Sin embargo, en la carta que el ya ex vicepresidente envió a Joan Laporta para anunciar su renuncia, explicita que es consciente de que su dimisión puede ser “utilizada” y “malinterpretada”, precisamente por lo reciente del caso de 'espionaje', que sacó a la luz 'El Periódico' de Catalunya.

“Por eso quiero reiterar que participo plenamente del modelo que se ha llevado a cabo desde el año 2003, de aquella idea de revolución, con valores identitarios... El tiempo nos ha dado la razón y confío en que el actual modelo tendrá continuidad más allá del 2010”, expresa en la carta en alusión a la candidatura continuista que saldrá de la actual junta directiva para las próximas elecciones a la presidencia.

En la carta también muestra su “orgullo” por el trabajo realizado como vicepresidente, sobre todo a la hora de “impulsar temas patrimoniales”. Joan Franquesa entró en el club en el año 2005, como directivo, y desde entonces ha ocupado distintos cargos. “Siempre nos quedará París, Roma, 2 a 6...”, se despide.

La de Franquesa es la decimoquinta dimisión en la era Laporta. Desde 2003, las dimisiones de dirigentes en la junta se han ido sucediendo, siendo la más sonada la que llegó a final de la segunda temporada, cuando el otro hombre fuerte del club, Sandro Rosell, abandonó la nave junto a Josep Maria Bartomeu, Jordi Monés, Jordi Moix y Xavier Faus. Aquella marcha propició la llegada, precisamente, de Joan Franquesa.