El BM Logroño se crece en Europa

Rioja2

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“¡Gurutz! ¡Gurutz! ¡Gurutz! ¡Gurutz!”. La afición del BM Logroño despidió como merece al número 12, el cual ya no volverá a pisar el Palacio. El capitán despidió la que ha sido su pista durante 14 temporadas con una victoria. Un 26-22 trabajado, muy luchado, que posibilita que el conjunto franjivino tenga opciones de continuar con vida en la Copa EHF. Al menos, en la primera parte de esta ronda, los de Velasco mostraron el camino que deben continuar para salir airosos de tierras suizas ante un Kadetten poderoso en lo físico, con alternativas en ataque y duro, por momentos, en labores defensivas.

El gol final de Junior Scott puede ser clave. Ahí actuó bien el BM Logroño. No se arrugó. No se puso nervioso para ganar y para aumentar la diferencia. Cierto que el equilibrio y la igualdad fue una constante durante la hora de encuentro y que el Kadetten, durante algunos minutos, parecía estar más entonado que su rival. Pero la intensidad defensiva, el acierto en ataque, el corazón y la garra salieron a relucir para además de vencer provocar que el oponente apenas marcara 22 goles.

Concentrado, enérgico y con fluidez. Así empezó el BM Logroño en su debut esta campaña en Copa EHF. Enfrente un Kadetten que quiso enfriar el ambiente, que ralentizaba el juego, que le daba pausa, que abusaba -en sus primeras acciones- de casi ni siquiera buscar el ataque. Los suizos actuaban en función de lo que dictaba Csaszar. Sin embargo, el conjunto local cogía ventaja con el 4-1, después de dos goles de Fekete desde el extremo y eso que Ilic ya había fallado dos contragolpes ante Stevanovic.

Apenas 7 minutos y buenas sensaciones de un bloque franjivino afanado en defender con intensidad. Perdió el partido algo de celeridad, la que le imprimía el BM Logroño, si podía, para pillar desprevenido a los helvéticos a los cuales les costaba retroceder sin el balón. De ello se servía el equipo de Velasco, que parecía más entero con el 6-3 al cuarto de hora. Momento que utilizó Hrachovec para pedir tiempo muerto y dar otro aire al choque.

Mal asunto. Parcial de 0-3 en el que Csaszar daba muestras de su templanza, desde los 7 metros, y de su control para marcar el ‘tempo’ que más le interesaba a los suyos. Se atascó el BM Logroño. Costaba anotar, pese a que Garciandia y Moreira daban una nueva ventaja tras aprovechar una exclusión de los suizos, 8-6. El Kadetten estaba más consistente en ambos lados de la pista e igualaba a 8 y a 9 para incluso colocarse por delante a falta de 5 minutos para el descanso con un gol de Haas.

El BM Logroño perdía opciones en ataque. No lanzaba con comodidad, abundaban los pases extraños, los malos lanzamientos y poca circulación de balón que no beneficiaban al juego de los franjivinos. El Kadetten hacía su trabajo y encontraba más grietas en la defensa anfitriona, algo más endeble. Balenciaga no acababa de dar empaque cuando Kukic daba muestras de ofuscamiento y la verticalidad que imprimió el central no ayudaba. Por fortuna, Moreira rescataba a los riojanos para empatar a 13 con media hora aún por delante.

El BM Logroño buscó tras la reanudación recuperar el ímpetu inicial de partido. Lo consiguió sacrificándose en defensa, apareció también alguna parada de Hernández, y con cierto dinamismo en ataque gracias a la presencia de Moreira en el pivote, que dio alternativas a los suyos cerrando la defensa suiza sobre el pivote. Garciandia y Kukic aprovechaban desde lejos, aunque el lateral no estaba fino en el pase y permitía que el Kadetten saliera vivo tras una exclusión.

El equilibrio era constante: gol arriba para los logroñeses, tablas en el marcador. Pero los 7 metros se le atragantaban tanto a Sánche-Migallón (infantil vaselina) como a Edu Cadarso (inédito hasta ese momento), por lo que el Kadetten tomaba la delantera, 18-19, aunque Ilic y Garciandia, con dos goles (uno desde su campo), revertían la situación, 21-19, con 10 minutos por jugarse después de que Csaszar tirara al poste un penalti.

Era el momento del BM Logroño. Apretó los dientes para estirar su ventaja y llevarla a la máxima, 24-20, con un gol de 7 metros de Balenciaga, después de que previamente Hernández hiciera un paradón desde los 6 metros a Meister que, además en la jugada posterior vería la exclusión tras derribar a Moreira.

Era importante mantener la calma, no obcecarse en sólo ganar y en querer ir a por más. Herburger, con dos goles, metía presión a 3 minutos de la conclusión, 24-22. Kukic acertaba y después también Hernández, pero el ataque posterior de los locales se perdía con un mal pase a Ilic. Sin embargo, en el último ataque de los suizos el serbio estaba vivo para robar y dejar 16 segundos para aumentar la diferencia. Velasco pedía tiempo muerto. Junios Scott asumía la responsabilidad para hacer creer que el BM Logroño puede estar en la fase de grupos de la segunda competición continental con el 26-22. El sábado próximo se resuelve la eliminatoria.

Ficha técnica

BM Logroño: Hernández (p), Fekete (3), Garciandia (5), Kukic (2), Junior Scott (3), Ilic (6) y Kusan (1) siete inicial, Sánchez-Migallón (1p), Aginagalde (p), Moreira (2), Del Arco (2), Balenciaga (1p) y Edu Cadarso.

Kadetten Schaffhausen: Stevanovic (p), Beljanski, Kuttel (1), Gerbl (1), Sesum (2), Maros (5) y Frimmel (1), siete inicial, Csaszar (7, 3p), Herburger (4), Meister, Schelker y Haas (1).

Parciales cada 5 minutos: 2-1, 4-3, 6-3, 8-6, 9-9, 13-13 (descanso), 15-14, 16-16, 18-18, 21-19, 24-21 y 26-22 (final).

Árbitros: Mads Dahl Hermann y Jesper Madsen (Dinamarca). Excluyeron al local Junior Scott (min. 49) y a los visitantes Herburger (mins. 18 y 34), Beljanski (min. 38) y Meister (min. 53).

Incidencias: 1.600 espectadores en el Palacio de los Deportes en la ida de la tercera ronda de la Copa EHF.