La IA llega a las pymes riojanas entre la desinformación y la urgencia de formar a las plantillas
La inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa de futuro para convertirse en una realidad operativa que empieza a transformar el día a día de las empresas riojanas. Sin embargo, la rápida irrupción de estas tecnologías contrasta con un escenario de incertidumbre en los despachos: una sobreoferta de herramientas, abundante desinformación y una patente falta de orientación práctica sobre cómo realizar una transición segura y ética en el entorno corporativo.
Para arrojar luz sobre esta brecha tecnológica, el Club de Marketing de La Rioja acogerá una jornada divulgativa orientada a directivos, cuadros medios y autónomos de la región. La sesión, impartida por el consultor especializado Roberto González, busca aterrizar el impacto de la IA generativa en el ámbito de las PYMEs locales, desgranando casos prácticos de uso por departamentos —desde la gestión administrativa hasta la atención al cliente— y señalando los límites operativos donde la tecnología aún comete errores costosos.
“Queremos hacer una jornada de iniciación para que la gente sepa cómo están las cosas ahora mismo, que ven el potencial y la importancia de la IA”, explica Roberto González, “que vean que es más fácil de lo que parece y más potente de lo que cuentan”.
Uno de los ejes centrales del encuentro será el análisis de las implicaciones en materia de privacidad de datos y ciberseguridad. La diferencia entre el uso de versiones gratuitas y los planes corporativos de modelos como ChatGPT, Claude, Gemini o Copilot resulta crítica para evitar la filtración no autorizada de información confidencial. En este sentido, la formación pondrá el foco en la necesidad de establecer protocolos internos de protección que garanticen que la adopción tecnológica no comprometa el patrimonio informativo de los negocios.
Asimismo, la jornada abordará un aspecto normativo crucial que continúa pasando inadvertido para la mayoría del tejido productivo: el marco regulatorio europeo. Con la entrada en vigor del Artículo 4 del Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial, cuya supervisión se activa este agosto de 2026, las empresas asumen la obligación legal de garantizar la alfabetización digital de sus plantillas. Esta medida persigue minimizar las brechas laborales y asegurar un uso responsable y supervisado de la tecnología en el lugar de trabajo.
Frente a la tendencia de implementar soluciones complejas sin planificación previa, la propuesta aboga por una hoja de ruta progresiva. El proceso debe comenzar por la capacitación del personal y la identificación de tareas mecánicas donde la automatización aporte un valor tangible, postergando la adopción de agentes autónomos hasta que las organizaciones cuenten con una estructura de gobernanza digital sólida.
La iniciativa, susceptible de ser bonificada a través de la formación programada por FUNDAE, busca dotar al empresariado y a los trabajadores riojanos de criterio propio para evaluar cuándo la tecnología supone un avance real en la calidad del empleo y cuándo responde únicamente al ruido mediático del mercado.