Utopías 50. Disparen a matar y sálvese quien pueda

8 de agosto de 2026 10:10 h

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A primera hora de esta tarde, domingo 2 de agosto, cuando iba conduciendo y como suele ser habitual con la radio puesta, he escuchado que la crisis migratoria con la que hemos acabado el mes de julio y esa avalancha de cincuenta mil personas atravesando la frontera de Marruecos con Ceuta, se ha saldado con más de 70 personas muertas, cifra que a buen seguro aumentará porque el número de cadáveres arrastrados por las olas hasta la playa no se sabe cuando terminará, como tampoco se sabrá cuantas personas se ha tragado literalmente el mar.

En el mismo informativo radiofónico contaban la respuesta de algunos países de la Unión Europea a España. Muy mala, por cierto. El comunicado del Rey Felipe VI: ni fú, ni fá, ni chicha, ni limoná. La declaración de Pedro Sánchez agradeciendo a Marruecos su colaboración para la repatriación de los invasores: de no ser tan grave y de no haber vidas humanas de por medio, resultaría gracioso. Marruecos, ese vecino, amigo, peligroso que tiene a España entre la espada y la pared.

Lo correcto es decir a Pedro Sánchez que Feijóo y Abascal tienen la solución porque a ellos, no hay monarca alahui que les intimide. Las soluciones del PP y Vox a la entrada masiva de personas a Ceuta son éstas, según sus propias declaraciones: por parte del PP, su secretario general Miguel Tellado exige desplegar “todas las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en Ceuta para que no quede ni uno de los inmigrantes que han entrado de forma ilegal”.Como desconozco cuál es el número exacto de policías, guardias civiles y militares que hay en España… lo primero que he hecho al llegar a casa, ha sido preguntar a la IA: me dice que en 2024, entre Policía Nacional y Guardia Civil había 156.463 agentes. Me parece que tantas personas no caben en Ceuta, pero no soy quién para rebatir las palabras del Sr. Tellado.También le he pedido a la IA los detalles del aeropuerto de Ceuta y me he quedado pasmada porque la respuesta ha sido clara y ha corroborado lo que yo sabía: “Ceuta no tiene aeropuerto comercial como tal. Lo que tiene es un helipuerto sin pista para aviones”. Bueno, soy comprensiva y entiendo que todo el mundo se equivoca y también el Sr. Tellado se ha podido confundir.

Aquí vuelvo al capítulo soluciones y cito la del Sr. Abascal, capaz de acabar con esta crisis “militarizando permanentemente la frontera y el cierre permanente del paso fronterizo hasta que Marruecos nos dé garantías”. También exige Santiago Abascal la “identificación y devolución inmediata de todos los que han entrado en Ceuta”. Nuevamente me quedó ojiplática porque a “1 de enero de 2025 España tenía 116.739 militares en servicio activo”. Vamos que tampoco caben en Ceuta y que transportarlos hasta allí, en avión es imposible… Claro, que Santiago Abascal es un hombre fuerte, de hombros anchos y espalda cuadrada…bien podría convertirse en águila que extiende sus alas y lleva a los soldados sobre sus plumas. Algo parecido se cuenta en el Deuteronomio.

El caso es que ya en mi refugio doméstico, un remanso de paz, sin drones, ni misiles, ni buques de guerra, ni soldados entrenados para matar, le he comentado a un amigo que tal vez, mi próxima utopía, ésta que estoy redactando ahora, se titulase ·“Disparen a matar”. A mi amigo le ha parecido bien el título y ha continuado refiriéndose al número de muertos también mujeres y niños en edad “no militar” que han perdido la vida por esta barbaridad.

Poco después una amiga me ha escrito: “Vamos hacia el sálvese quien pueda” y como ella estaba viendo en RTVE play la película «Perfect days», no he querido seguir molestándola. En resumidas cuentas, he decidido que la utopía número 50 va a llevar dos títulos: “Disparen a matar y sálvese quien pueda”». En honor a mis dos amigos porque yo también se ser muy amiga de mis amigos. Y no como Trump, el Rey de Marruecos, Infantino, Netanyahu y otros secuaces…

De aquí al 12 de agosto lo que voy a hacer es conseguir unas gafas homologadas para ver el eclipse. Ya he pensado en dos o tres lugares en los que se podrá ver estupendamente, e iré a comprobarlo antes de esa fecha. No los voy a desvelar porque no quiero verme rodeada de personas defensoras del terraplanismo, que vayan sin gafas y se queden ciegas delante de mí. No. No. No lo quiero ni pensar que luego viene Trump y le dice al Rey de Marruecos que la final del mundial de fútbol de 2030 se va a jugar en Rabat y que nuestros vecinos del Norte de Africa tendrán todo lo que necesiten para prosperar: se construirán carreteras y autovías en Marruecos, aeropuertos, macro puertos, hoteles de lujo, para los que vayan a ver la gran final, restaurantes en cuyas cocinas estarán los mejores chefs. Trump es muy generoso con sus amigos, y el Rey de Marruecos está entre ellos, como lo está Infantino, el presidente de la FIFA que el pobre está pasando malos momentos por querer privatizar el mundial de fútbol 2030, siguiendo órdenes de su amigo pelirrojo.

En fin, españoles de bien, decidme: ¿Qué hacemos con los chavales y los niños que pululan por las calles de Ceuta, y no los queremos en las ciudades de nuestra península? ¿Seguimos la ley de Dios y la declaración de los Derechos Humanos o disparamos a matar y que se salve el que pueda? Espero respuesta para ciudadanos con capacidad de comprensión normal, ni listos, ni tontos, una cosa del montón. Y deseo menos declaraciones de los políticos porque creo haber demostrado que sólo dicen tonterías.