Proyecto Hombre busca nuevos voluntarios en su ‘Club de las Segundas Oportunidades’ para reforzar noches y acompañamientos
Proyecto Hombre La Rioja ha presentado esta mañana los resultados de un estudio propio sobre el valor del voluntariado, que recoge por primera vez las perspectivas de quienes colaboran, las personas usuarias y el equipo profesional. Asimismo, ha dado a conocer una nueva etapa de El Club de las Segundas Oportunidades, la campaña de colaboración social iniciada en 2021, que ahora busca incorporar nuevas personas voluntarias para reforzar especialmente los acompañamientos y las noches en Comunidad Terapéutica, las dos actividades en las que la entidad necesita actualmente más apoyo.
La presentación se ha celebrado en el Centro de Día de Proyecto Hombre La Rioja, con la participación de su director, José Ignacio Macías; y la responsable de Voluntariado, María Virto.
El voluntariado, presente desde los orígenes de Proyecto Hombre La Rioja
En la rueda de prensa, el director de Proyecto Hombre La Rioja ha recordado que el voluntariado forma parte de la identidad de la organización desde sus orígenes, que se remontan a 1989, cuando un grupo de familias comenzó a movilizarse para encontrar una respuesta a los problemas de adicción que afectaban a sus seres queridos. “Proyecto Hombre La Rioja nació también del compromiso de personas que decidieron ayudar a otras personas. Aquellas familias no se limitaron a buscar una respuesta para sus seres queridos, sino que se implicaron para que otros también pudieran encontrarla. El voluntariado no llegó después: está en nuestros orígenes y forma parte de nuestra identidad”, ha destacado.
José Ignacio Macías ha explicado que esa trayectoria y la importancia que el voluntariado tiene en la entidad están detrás de la decisión de realizar el estudio. “Siempre hemos sabido que las personas voluntarias desempeñan un papel fundamental en Proyecto Hombre. Ahora hemos querido conocer mejor esa contribución y ponerle cifras, escuchando tanto a quienes realizan el voluntariado como a las personas a las que acompañan y a los profesionales que trabajan con ellas. Queremos mostrar a la sociedad lo que significa y lo que aporta esta forma de compromiso”, ha añadido.
“Los resultados reflejan el valor de esta relación en ambas direcciones: el voluntariado aporta apoyo y confianza a quienes están trabajando para recuperar el control de su vida y, al mismo tiempo, ofrece a quienes colaboran una experiencia de aprendizaje y crecimiento personal. Esa aportación mutua es una de las grandes fortalezas de Proyecto Hombre La Rioja”, ha asegurado José Ignacio Macías.
Tres miradas sobre el voluntariado
La encuesta, realizada en septiembre mediante una escala de acuerdo de 1 a 5, recoge valoraciones positivas de los tres colectivos. Destaca especialmente la del equipo profesional, que puntúa con un 4,92 sobre 5 tanto la contribución del voluntariado a la evolución de las personas usuarias como su papel complementario en el proceso terapéutico. “Para los profesionales, la labor voluntaria es un apoyo muy valioso en la recuperación, que se suma al trabajo especializado sin sustituirlo”, ha explicado María Virto.
Esta valoración también se refleja en aspectos concretos de la vida cotidiana. Los profesionales otorgan igualmente un 4,92 a la contribución de las actividades voluntarias al desarrollo de hábitos positivos, como mantener rutinas y responsabilidades, y al descubrimiento de alternativas saludables de ocio. Reconocen así que su aportación va más allá de la compañía y la escucha, favoreciendo aprendizajes importantes.
El estudio también refleja que el voluntariado resulta una experiencia enriquecedora para quienes lo realizan. Las personas voluntarias valoran con un 4,74 el refuerzo de su sentido de propósito y compromiso con los demás, y con un 4,58 el aumento de su confianza en la capacidad de las personas para cambiar. Esta percepción también aparece entre las personas usuarias, que otorgan un 4,31 al refuerzo de esa confianza gracias al voluntariado y un 4,46 a la creencia en que las personas pueden ayudarse desinteresadamente.
“Es especialmente significativo que ambos colectivos destaquen la confianza en la capacidad de cambio, una idea que está en el corazón de El Club de las Segundas Oportunidades”, ha señalado María Virto. “Muchas veces escuchamos que quienes hacen voluntariado reciben más de lo que dan. Ahora contamos con cifras que nos ayudan a comprender mejor esa experiencia y a mostrar su valor tanto para quienes reciben el acompañamiento como para quienes lo ofrecen”, ha subrayado.
Ayudar también transforma a quien ayuda
Las entrevistas realizadas para la campaña permiten poner voz a algunas de las conclusiones del estudio y conocer qué significa el voluntariado para quienes lo ejercen. Uno de los protagonistas es Rubén Izquierdo, quien conoció esta labor cuando recibía atención en Proyecto Hombre por un problema de adicción. Tras completar su proceso, decidió colaborar con la entidad y actualmente participa en el grupo de reinserción. “Me aporta sensaciones y valores que difícilmente encuentro en otros ámbitos de mi vida. Ver el renacer de las personas, su cambio, su actitud ante la vida... Es difícil ponerle nombre, hay que vivirlo para sentirlo”, explica Rubén, quien anima a superar los prejuicios: “Sencillamente, que lo prueben, que se atrevan a vivir una experiencia”.
Otra de las protagonistas es Lucía Díaz, que realiza acompañamientos y noches en Comunidad Terapéutica. Para ella, el voluntariado supone “un aprendizaje constante”: “Aprendo a escuchar sin juzgar, a ser paciente, a valorar los pequeños avances”. La voluntaria destaca también el enriquecimiento mutuo: “Los voluntarios aprendemos de ellos cada día que pasamos juntos, a veces, incluso más que lo que ellos puedan aprender o ver de nosotros”. Lucía resume el espíritu de la campaña con una reflexión: “Proyecto Hombre La Rioja es el club de quienes acompañan sin juzgar, el club de la esperanza activa, del compromiso diario y de la confianza en que siempre es posible empezar de nuevo”.
Los testimonios de Rubén y Lucía, junto con los de otras personas voluntarias, se recogen en los materiales de la campaña y en la página web de la entidad.
Necesidades y oportunidades de voluntariado
Proyecto Hombre La Rioja ofrece distintas formas de colaboración, adaptadas a las capacidades y la disponibilidad de cada persona. El voluntariado puede participar en actividades deportivas, talleres, propuestas de ocio y tiempo libre, grupos de familias e iniciativas de sensibilización, entre otras tareas.
Actualmente, las principales necesidades se concentran en dos ámbitos: los acompañamientos a personas usuarias de la Comunidad Terapéutica para realizar gestiones y acudir a citas fuera del centro, especialmente por las mañanas, y las noches en este recurso, durante las que el voluntariado comparte momentos de convivencia con quienes están realizando su proceso de recuperación y permanece en las instalaciones hasta la mañana siguiente, con el respaldo del equipo terapéutico.
“No es necesario tener formación especializada previa, porque ofrecemos una entrevista inicial, preparación específica y acompañamiento durante toda la colaboración. Solo es preciso ser mayor de edad y tener sensibilidad, empatía y ganas de implicarse. Lo importante es estar dispuesto a compartir tiempo, escuchar sin juzgar y acompañar desde el respeto a quienes se están esforzando por recuperar el control de su vida. Si creéis en las personas y en su capacidad de superarse, dad el paso y uníos al Club de las Segundas Oportunidades”, ha animado María Virto.
Las personas interesadas pueden solicitar información a través de voluntariado@proyectohombrelarioja.es, del teléfono 941 24 88 77 o de la web www.proyectohombrelarioja.es/voluntariado