“De la ruta que llevaba ya no me queda ningún pueblo y he pasado de 3 a 8”: la plantilla de Correos en Haro se moviliza ante los recortes
Consideran que están desmantelando el reparto. Los trabajadores de Correos en Haro se han concentrado este martes 29 de septiembre para protestar ante las reestructuraciones que se están ejecutando. La huelga, convocada por la Confederación Sindical CGT, responde a una nueva reestructuración impulsada por la empresa que supone la eliminación de secciones de reparto en la localidad, así como un cambio de horario que afecta directamente a las condiciones de trabajo de esta unidad. Una reestructuración, explican, “que se enmarca en una dinámica que la empresa viene aplicando en distintas unidades de reparto de La Rioja, reduciendo la plantilla y empeorando el servicio postal bajo el amparo de un Acuerdo Marco que CGT no ha firmado y que rechaza por perjudicar a trabajadores y ciudadanía”.
Claudia (nombre ficticio) es una de las trabajadoras de la Ofician de Correos en Haro y reconoce que “aunque la situación es complicada en cualquiera de las oficinas de La Rioja, en Haro es casi insostenible porque la plantilla ha padecido dos reestructuraciones en menos de dos años: la primera a principios de 2025 y la actual”.
Un tijeretazo que se materializa en la supresión de cuatro puestos de trabajo, “un reparto a pie y tres rutas rurales circulares”, explica. Cuatro puestos de trabajo menos y más carga para el personal restante. Es el día a día de esta cartera rural de la zona de Haro que cuenta que tras la primera reorganización, su ruta habitual ha cambiado drásticamente, pasando de atender tres municipios a asumir ocho. “De la ruta que llevaba en 2024 ya no me queda ningún pueblo. Son todos nuevos y me tocará llevar ocho localidades: Ochánduri, Herramélluri, Velasco, Leiva Tormantos, Villalobar, Castañares de Rioja y Baños de Rioja”. Calcula que hará unos 70 kilómetros diarios, “a los que hay sumar la zona de reparto en el propio Haro de regalo al terminar la ruta”, apunta.
Unas reestructuraciones que además de perjudicar al propio personal de Correos también está afectando a los usuarios y especialmente a los de los municipios más pequeños y envejecidos. “Cuando una carta o una cita médica no llega a tiempo, la cara la damos nosotros. Te encuentras con reclamaciones, sobre todo de las personas mayores, porque muchas no tienen vehículo para desplazarse hasta la oficina de Haro a buscar su correspondencia. Les dejamos prácticamente incomunicados”, denuncia esta profesional.
Y si todo esto no fuera suficiente, ahora también están obligados a vender productos ajenos al servicio postal público con unos objetivos semanales obligatorios. “Nos obligan a ser mediadores de seguros bajo presión. Nos exigen colocar dos al mes, y si no lo haces, toca dar explicaciones. Pretenden que vayamos a pueblos donde ni siquiera hay un cartero fijo y venderles un seguro. Una situación que roza el absurdo”, asevera indignada. Y así, han convertido el hartazgo y malestar en paros y huelga de dos horas para protestar por las reestructuraciones que están afectando a La Rioja y en particular a la oficina de Haro.
31 secciones eliminadas en La Rioja en un año
Desde el sindicato Confederación General del Trabajo (CGT) justifican las movilizaciones y los paros convocados ante el paulatino recorte de personal y derechos laborales. Las protestas, que contemplan huelga general y paros parciales en las dos últimas horas de la jornada para todos los turnos y centros de La Rioja, se extienden desde el verano y abarcan todo el mes de octubre. En poco más de un año, calculan que se han eliminado 31 secciones “que son asumidas por el resto de carteras y carteros. Y además eliminan la posibilidad de hacer contratos para sustituir a compañeras que, por jubilación o traslado, no van a volver a trabajar en esas oficinas”. En concreto, las 31 secciones se han eliminado en Logroño (19), Lardero (7 puestos de servicio rural con kilometraje); Haro (3 puestos de servicio rural con kilometraje) y Autol (2).
El principal motivo del conflicto radica en la implantación del nuevo modelo de reparto promovido por la dirección de Correos. “Quieren eliminar la figura del cartero vinculado a una sección concreta. El objetivo es que llegues a tu puesto de trabajo sin saber qué zona vas a hacer ese día, dependiendo únicamente de la carga de correo que estimen que ha entrado. Es una medida improvisada, aplicada con total precariedad, que genera un enorme estrés psicosocial en una plantilla envejecida, donde hay compañeros con 20 o 30 años en la misma ruta a lo que de un día para otro lanzan a zonas desconocidas sin darles ni las hojas de itinerario”.
Pero quizás, lo que más preocupa a la formación sindical es que detrás de estas reestructuraciones está la intención de reducir la masa salarial del 90 al 70 por ciento, es decir, “una política de contratación cero lo que implica que no se cubren las vacantes ni las bajas y se amortizan los puestos de trabajo”. Es lo que va a ocurrir en Haro. “El 1 de octubre entra en vigor la eliminación de otra sección con más de 90 kilómetros de recorrido”. Y no es un caso aislado porque “en Lardero se han llegado a suprimir hasta siete secciones del servicio rural de un plumazo”, reiteran.
Y las consecuencias ya son “evidentes y están repercutiendo en la ciudadanía porque las demoras se están convirtiendo en algo habitual y el hecho de que las citas médicas hospitalarias lleguen días después de la fecha fijada está afectando a las personas mayores del entorno rural porque muchos de ellos no utilizan internet”. De hecho, desde la Confederación alertan de que el deterioro de este servicio público ya ha tenido consecuencias. “La Seguridad Social ha rescindido su contrato de notificaciones en papel con Correos debido a los reiterados incumplimientos de plazos de entrega, priorizando la vía digital”.
Por todo ello, CGT exige, y lo ha hecho también este martes en Haro, “la retirada inmediata de esta reestructuración y el mantenimiento de las secciones de reparto y los horarios actuales en la unidad de reparto de Haro porque somos un servicio público”, concluyen.
Por su parte, y preguntado por todas estas cuestiones, Correos ha respondido asegurando que “no hace valoraciones de declaraciones sindicales”.