Empleados de Correos en La Rioja, desprotegidos ante el calor: años de protestas y una trabajadora de baja tras sufrir un golpe de calor
Trabajar a casi 30 grados en el interior de una oficina pública, llevando ventiladores de casa o deteniendo la actividad 15 minutos cada hora para “descansar del calor”. Esta es la realidad que, según denuncia el sindicato Confederación General del Trabajo (CGT) sufren desde hace cuatro años los trabajadores de varias sucursales de Correos en La Rioja —entre ellas las de Arnedo, Alfaro y la oficina de Cascajos en Logroño—. Una situación de “ninguneo” institucional y empresarial que el verano pasado ya cruzó la línea roja de la salud laboral.
El episodio más grave ocurrió en julio del año pasado en la oficina de Arnedo. Una empleada de avanzada edad que se encontraba sola por la tarde sufrió un síncope derivado de un golpe de calor en el interior de las instalaciones. Fue una compañera quien la encontró desmayada al entrar en la oficina y dio la voz de alarma. A día de hoy, casi un año después de aquel incidente que le ha desencadenado otras patologías asociadas, la trabajadora continúa de baja médica.
Denuncias sin respuesta e inacción
Lejos de suponer un punto de inflexión, la respuesta de Correos y de los organismos oficiales ante este accidente laboral ha sido, en palabras de los afectados, la inacción. En agosto del año pasado, CGT presentó una denuncia formal ante la Inspección de Trabajo por el mal funcionamiento crónico del sistema de aire acondicionado, compartido por las zonas de cartería y atención al cliente. En el texto de la denuncia, a la que ha tenido acceso Rioja2, explican cómo ocurrió el accidente. “El 2 de julio, durante el turno de tarde en la Oficina de Atención al Cliente en Arnedo, una trabajadora que se encontraba sola comenzó a sentirse mal con mareos y dolor de cabeza. Más tarde otra trabajadora que realizaba tareas de reparto volvió a la oficina y se la encontró tirada en el suelo y vomitando”. La trabajadora fue atendida, primero por su compañera, y después de por los servicios médicos que le diagnosticaron un golpe de calor.
De igual forma, en la denuncia también señalan que “el aire acondicionado no funciona bien desde su instalación. Es el único aparato de aire acondicionado para la zona de oficina de atención al cliente y para la unidad de reparto. Si se enfría una zona, deja de enfriar la otra. Nunca ha llegado a enfriar con normalidad”. Y añaden que la climatización sigue funcionando mal y que los trabajadores realizan sus tareas con temperaturas superiores a las establecidas legalmente. Circunstancias ya conocidas por la empresa porque “el responsable del centro de trabajo comunicó, antes del accidente, el mal funcionamiento de la climatización y de las altas temperaturas que soportan los trabajadores”.
De hecho señalan a Correos como el único culpable porque consideran que “el mal funcionamiento de la climatización y de la dejadez de Correos a la hora de solucionar el problema son las causas del accidente laboral sufrido por la trabajadora”. Hablan incluso de “actitud negligente de Correos para proteger la salud de los trabajadores y cumplir las medidas preventivas”. Y por ello piden que se reconozca este suceso como “un accidente laboral” porque la mutua no consideró el golpe de calor como un accidente laboral y la trabajadora estuvo de baja por contingencia común a pesar de que el golpe de calor fue provocado por las altas temperaturas con las que estaba trabajando dentro de la Oficina debido al mal funcionamiento de la climatización.
Y en Arnedo censuran que el problema se ve agravado por la propia arquitectura del edificio. “La cristalera del edificio genera un efecto pantalla que hace el termómetro supere los 27, 28 y 29 grados”. La falta de inversión, añaden, “afecta también a Alfaro donde los empleados se vieron obligados el pasado verano a realizar paros de 15 minutos cada hora ”para soportar las altas temperaturas“. Casi un año después, desde el sindicato CGT aseguran que no han recibido respuesta alguna.
Pero no solo han denunciado la situación ante la Inspección de Trabajo. Hasta en cuatro ocasiones han trasladado la situación de estos trabajadores en el Comité Provincial de Seguridad y Salud de la Administración General de La Rioja. Un órgano colegiado y paritario de participación destinado a la consulta regular y periódica en materia de prevención de riesgos laborales. En el hay delegados de prevención y representantes de la Administración. “Llevamos cuatro años con este problema. El año pasado, lo único que hizo la empresa fue poner dos aparatos portátiles (pingüinos) que no solucionan nada”, lamentan desde el sindicato.
Y parece que las quejas ante el Comité Provincial de Seguridad y Salud de la Administración General de La Rioja tampoco han servido para mucho. Hasta en cuatro ocasiones, a lo largo de 2025 y 2026. En junio de 2025, el acta del Comité recoge las altas temperaturas en Alfaro, “el problema siempre es el mismo”. En octubre de ese año, se insiste en el problema del aire acondicionado de Arnedo y Alfaro e informan del golpe de calor de la trabajadora. Al año siguiente, enero de 2026, el acta recoge nuevamente el problema con el aire acondicionado en Arnedo y Alfaro. Y en abril más de lo mismo: problemas del aire acondicionado en Arnedo, Alfaro y Logroño, concretamente en SUC 3, que es la oficina de Correos ubicada en la calle Cascajos de Logroño donde dicen, “están como hace años. De los tres sitios se solicita el cambio”.
Esta es la situación de los trabajadores de estas oficinas de Correos en La Rioja. Una situación que para el sindicato no es un problema sobrevenido, sino “una cuestión de no querer gastar dinero”. Están cansados de promesas incumplidas y de ver cómo el balón pasad de unas manos a otras. “La dirección se limita a derivar el problema a la empresa contratada para el mantenimiento del servicio, están pidiendo presupuesto, nos dicen constantemente”. Un argumento que para los trabajadores no es válido.
Correos responde: se cambiará la climatización en Arnedo próximamente
Rioja2 se ha puesto en contacto con Correos para contrastar la situación en estas oficinas y conocer las actuaciones que se van a llevar a cabo. Desde la empresa aseguran que disponen de medidas preventivas específicas para la protección de sus trabajadores frente a situaciones y condiciones climatológicas adversas, como pueden ser, en esta época del año, las altas temperaturas. Detallan igualmente el Plan de Prevención y los protocolos específicos y aseguran que “está previsto cambiar el sistema de climatización de Arnedo próximamente”, aunque no concretan cuándo podría ser ese próximamente. En el resto de las oficinas, “las actuaciones se solucionan desde mantenimiento siguiendo las peticiones y los protocolos de actuación correspondientes”.
Asimismo, y según el protocolo, Correos explica que las unidades de reparto ubicadas en zonas geográficas afectadas por avisos de la AEMET (Agencia Estatal de Meteorología) de alerta naranja (riesgo importante), la plantilla del turno de mañana no realizará labores de reparto domiciliario más allá de las 13:00 horas, mientras que, en el turno de tarde, dichas labores no se iniciarán hasta las 17:00 horas. En el caso de que el aviso se eleve a alerta roja (riesgo extremo), además se suspenderán las tareas de reparto a pie y en moto en el turno de tarde mientras se mantenga dicha situación, quedando limitada la actividad, a partir de las 17:00 horas, al reparto en vehículos de cuatro ruedas para la distribución de envíos registrados.
Además, y de manera independiente a la activación o no de alertas desde AEMET, Correos pone a disposición de los trabajadores, de manera permanente gorras técnicas para cubrir la cabeza y crema solar para la protección frente al aumento de la radiación ultravioleta que se produce en esta época. La información sobre los riesgos derivados de las altas temperaturas también constituye un elemento fundamental, existiendo abundante material divulgativo, como infografías y campañas comunicativas, orientado a concienciar sobre los riesgos del calor. Este material incluye consejos para afrontar la actividad diaria durante el verano, pautas para prevenir el golpe de calor, así como indicaciones para su detección y actuación en caso de producirse, en el ámbito de los primeros auxilios, todo ello complementado con la formación preventiva obligatoria.
Por último, más allá del personal que desarrolla su actividad en exteriores, que es, por tanto, el más expuesto al riesgo derivado de las altas temperaturas, el Protocolo anteriormente mencionado contempla igualmente medidas preventivas para aquellas situaciones extraordinarias en las que, en el resto de los puestos de trabajo, no se pueda garantizar de forma puntual el mantenimiento de unas condiciones térmicas adecuadas. Ante la posible concurrencia de esta situación, se prevé la implantación de pausas de actividad de 5 o 10 minutos por cada hora de trabajo, en función de las circunstancias, así como la adopción de otras medidas adicionales destinadas a preservar la seguridad y salud de las personas trabajadoras, así como de los clientes y usuarios.
Mientras tanto, un nuevo verano, este año algo adelantado, y la preocupación de los trabajadores ante las altas temperaturas y el riesgo para su salud porque las soluciones definitivas siguen sin llegar .
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