El parque natural que arrasa el incendio de la Vall d'Uixó lleva sin director desde 2024, pero la Generalitat dice que “hay más personal”
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El incendio declarado en la Vall d'Uixó ha calcinado casi 10.000 hectáreas y ha obligado durante los últimos días a evacuar o confinar a vecinos de la Vall d'Uixó, Artana, Eslida, Aín, Alcúdia de Veo, Suera, Tales, Onda Betxí y la Vilavella, además de afectar a diferentes urbanizaciones y diseminados en lo que ya es el tercer fuego más devastador en la última década en la Comunitat Valenciana. Buena parte del perímetro de las llamas afecta al Parque Natural de la Serra d'Espadà, el segundo más extenso del territorio valenciano, solo por detrás de la Hoces del Cabriel, con 31.181 hectáreas y el mayor alcornocal protegido.
Hay otra realidad, mucho menos visible, que también describe el estado de la gestión ambiental del principal espacio protegido afectado por el fuego: la Generalitat mantiene desde hace cerca de dos años sin cubrir el puesto de la dirección-conservación de la Serra d'Espadà. La ausencia de esta figura coincide con el mayor incendio registrado en el parque en décadas y vuelve a poner el foco sobre las prioridades de la política de gestión de los espacios naturales protegidos de la Generalitat.
Fuentes de la Conselleria de Medio Ambiente reconocen que no se ha cubierto la plaza desde que se jubilara su anterior titular. “Se está dilatando el proceso de renovación por la dificultad de encontrar un perfil que cumpla las características que se plantean para el cargo tras la reforma llevada a cabo la anterior legislatura y que ahora se replantea”, explican fuentes del departamento que dirige Vicente Martínez Mus. Pese a no haber director conservador, explican las mismas fuentes, no ha habido una paralización de la actividad, “ya que de hecho ha aumentado”.
“En este tiempo las funciones del director conservador han sido asumidas por el servicio de espacios naturales de la Dirección General de Medio Natural y Animal, que ha coordinado el incremento de personal que trabaja directamente en el parque. Durante esta legislatura se ha tramitado la ampliación de la encomienda para incorporar una nueva brigada de la Generalitat que realiza labores de mantenimiento en el parque natural. Ahora mismo hay cuatro en activo. Además, en el terreno también trabajan los agentes medioambientales de las diferentes demarcaciones que afectan al parque natural. Por otro lado, se ha nombrado este ejercicio el cargo del presidente de la junta rectora del parque natural”, argumentan desde Medio Ambiente.
La Ley de Espacios Naturales Protegidos precisamente atribuye a la persona encargada de la dirección y conservación la aplicación de los instrumentos de planificación del parque, la propuesta de actuaciones de conservación, la colaboración en la elaboración del presupuesto y del programa anual de inversiones, la redacción de la memoria anual y cuantas funciones le encomiende el órgano gestor. Además, El Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) de la Serra d'Espadà va un paso más allá y establece que el director conservador ejerce esas funciones con el apoyo de la Oficina de Gestión Técnica del parque, cuya dirección le corresponde. Es decir, no se trata de una figura protocolaria, sino del principal responsable técnico de la gestión ordinaria de un espacio protegido que tiene unos recursos técnicos y funcionariales mínimos.
La legislación vigente permite que una misma persona pueda dirigir varios espacios naturales protegidos, por lo que la ley no obliga a que cada parque disponga de un director exclusivo.
Un puesto con historia política
La figura del director conservador de los parques naturales tampoco ha sido ajena a cuestiones políticas. En 2011, el Gobierno valenciano del Partido Popular eliminó este puesto mediante la Ley de Acompañamiento de los Presupuestos y lo sustituyó por la figura del “dinamizador”, un cargo de personal eventual. En la práctica, los espacios naturales se convirtieron en un nido de colocación de concejales del PP en los diferentes espacios naturales, como el concejal del PP Miguel Tatay, que fue nombrado director de los parques de Puebla de San Miguel y Sot de Chera en 2011.
Cinco años después, el Consell del Botànic revirtió aquella decisión y recuperó la dirección-conservación como un puesto de carácter técnico, defendiendo que la gestión de los parques naturales debía recaer en profesionales especializados y no en cargos de confianza.
El año pasado, a pesar de los intentos por la Ley de Acompañamiento de una modificación normativa para cambiar el sistema de provisión de las plazas de director conservador -actualmente siguen siendo funcionarios- y poder permitir que los nombramientos se realizaran por el procedimiento de libre designación, todo quedó en agua de borrajas cuando las intenciones del departamento de Martínez Mus fueron contestadas a la interna por los sindicatos.
En diciembre del 2010, el juzgado de lo Contencioso Administrativo número 7 de Valencia anuló la resolución de la Conselleria que nombraba personal eventual de confianza en los puestos de director conservador de los 22 parques naturales precisamente tras una denuncia de la CGT e Intersindical Valenciana. Aun así el PP lo estiró hasta 2015, modelo de selección que Compromís también cambió con su llegada a la conselleria de Medio Ambiente.
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