China pide una “barrera de seguridad” para la IA ante los intentos de Trump de frenar una regulación global
El ministro chino de Seguridad del Estado, Chen Yixin, ha pedido construir una “barrera de seguridad” en torno a la inteligencia artificial (IA), en un momento de creciente preocupación en Pekín y Washington por los riesgos políticos, sociales y tecnológicos de esta herramienta. Chen sostiene que la IA se ha convertido en un campo principal de competencia tecnológica global y en una nueva vía de “rivalidad entre grandes potencias”, según un texto publicado este domingo por la Administración del Ciberespacio de China, el principal órgano regulador del Internet chino, en su cuenta oficial en la red social Wechat.
El responsable del organismo pide impulsar el desarrollo “saludable y ordenado” de la IA, pero también reforzar la supervisión sobre datos, algoritmos, infraestructura de computación y aplicaciones de uso civil y militar. El artículo enumera riesgos vinculados a la difusión de contenidos falsos, ataques informáticos, filtraciones de datos, manipulación de la opinión pública, desinformación, uso militar de sistemas autónomos y problemas legales derivados de la responsabilidad por contenidos generados por IA.
Chen afirma que, en junio de 2026, los productos de IA en China superaban ya los 500 millones de usuarios, una muestra de la velocidad con la que estas herramientas se han extendido en el país. “Ciertas naciones aprovechan sus ventajas acumuladas en teoría fundamental de IA, arquitectura de modelos y capacidad de cómputo central (todo ello bajo el pretexto de 'mantener la seguridad nacional') para limitar la capacidad de otros países de adquirir equipos técnicos de vanguardia y mejorar sus capacidades de innovación tecnológica”, indica el funcionario, en una referencia velada a Estados Unidos.
En el ámbito militar, Chen aseveró que la IA “está pasando de ser un papel de apoyo en el campo de batalla a convertirse en un protagonista”, citando específicamente el conflicto entre Washington y Teherán.
La advertencia llega en un momento de intensa actividad del sector chino, con empresas como DeepSeek, Moonshot, Alibaba, Tencent o Zhipu compitiendo mediante modelos abiertos, precios bajos y rápida implantación comercial, pese a las restricciones estadounidenses sobre chips avanzados.
Recientemente, DeepSeek y Moonshot han perfilado posibles salidas a bolsa y modelos como Kimi K3, Qwen3.8-Max o GLM-5.2 se han acercado a los sistemas más avanzados de firmas estadounidenses como OpenAI o Anthropic.Autoridades estadounidenses y responsables como el secretario del Tesoro, Scott Bessent, han acusado a empresas chinas de usar la “destilación”, una técnica que permite entrenar modelos con respuestas de otros sistemas, para copiar tecnología estadounidense.
El debate coincide con las alertas lanzadas en Estados Unidos por directivos como Dario Amodei, Sam Altman o Elon Musk sobre los riesgos de la IA, mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, ha rechazado ralentizar su desarrollo con el argumento de que Washington no puede permitir que China tome ventaja.
Este verano, el presidente chino, Xi Jinping, pidió una gobernanza “precisa y efectiva” de la IA y China lanzó en Shanghái una organización internacional de cooperación sobre IA con una treintena de países.
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