Rescate a contrarreloj en la plaza de la Luna: dos policías salvan la vida a un bebé atragantado que no respiraba
Lo que parecía una tarde cualquiera patrullando por el centro de Madrid terminó convirtiéndose en una intervención que difícilmente olvidarán. Dos agentes de la Policía Nacional, César y Francisco Javier, consiguieron salvar la vida a Fran, un bebé de apenas cuatro meses que había dejado de respirar después de sufrir una obstrucción de las vías respiratorias. Una actuación de apenas unos segundos que resultó decisiva y que la propia Policía Nacional ha querido reconocer públicamente a través de sus redes sociales.
Todo ocurrió el pasado 29 de septiembre, alrededor de las 16.45 horas, cuando los agentes recibieron un aviso del 091 que alertaba de que un bebé no respiraba ni respondía a estímulos en un domicilio de la calle de la Luna. Los policías se dirigieron inmediatamente hasta el lugar, pero antes de llegar se encontraron con una escena desesperada: varios familiares les hacían señales desde la plaza de Santa María Soledad Torres Acosta, conocida popularmente como la plaza de la Luna, para que acudieran en su ayuda.
Las imágenes de la intervención, compartidas por la Policía Nacional en sus redes sociales, muestran los momentos de tensión que se vivieron aquella tarde. En el vídeo se ve cómo los agentes recorren las calles del centro de Madrid en el coche patrulla mientras buscan a la familia que había pedido ayuda. Al llegar a la plaza de la Luna, se bajan rápidamente del vehículo y acuden hasta el lugar donde otros dos policías ya estaban atendiendo al pequeño junto a sus padres.
Allí, los agentes practican las maniobras necesarias para liberar las vías respiratorias del bebé hasta que, finalmente, se escucha su llanto. Un sonido que, en medio de los nervios y la angustia, supone todo un alivio para sus padres. El pequeño vuelve a respirar y la intervención termina con el mejor desenlace posible.
“Al primer golpe el bebé empezó a llorar, pero vimos enseguida que se volvía a bloquear, por lo que le dimos dos más y ahí sí volvimos a escuchar su llanto”, explica Francisco Javier en una información publicada por el diario ABC. Los agentes también retiraron una gran cantidad de flemas de la boca del pequeño, que finalmente pudo respirar con normalidad. Hasta el lugar acudieron sanitarios del Samur-Protección Civil, que comprobaron que el bebé se encontraba bien y que no era necesario trasladarlo al hospital.
Pero la historia no acabó ahí. Tres semanas después, César y Francisco Javier volvieron a encontrarse con Fran, esta vez completamente recuperado y acompañado de sus padres, que pudieron agradecerles personalmente su intervención. Según recoge ABC, durante ese reencuentro los agentes descubrieron además una curiosa coincidencia: el pequeño lleva el nombre de su abuelo, que también fue policía nacional.
La Policía Nacional ha compartido la historia en su cuenta de X con un mensaje de reconocimiento a los dos agentes: “Solo podemos sentir orgullo de nuestros agentes César y Francisco Javier”. Una intervención que convirtió una tarde de patrulla en el centro de Madrid en un recuerdo imborrable para los policías y, sobre todo, para la familia del pequeño.