Cómo fue la huida de Flávio Bolsonaro y por qué se ha escapado a EEUU tras acariciar la presidencia de Brasil
Rozó la presidencia de Brasil, pero el ultraderechista Flávio Bolsonaro acabó huyendo del país tan solo unas horas después de su derrota electoral ante el presidente Lula da Silva.
Poco después de la orden policial para la entrega de sus pasaportes, Flávio Bolsonaro se esfumó. Cuando emergieron las primeras informaciones sobre un sospechoso jet privado Gulfstream G400 matrícula LV-JQW aterrizado en Puerto Iguazú, en la provincia de Misiones, Argentina, el Gobierno de Milei desmintió que estuviera relacionado con Bolsonaro y aseguró que el político ultra no había entrado en el país.
Horas después, el Gobierno argentino, a través de Migraciones, se vio obligado a corregir y cambiar de versión que había dicho en la mañana del martes: Flávio Bolsonaro entró a Argentina por la provincia de Misiones y abordó un avión privado que lo estaba esperando.
“La Dirección Nacional de Migraciones informa que a las 22:50 horas del dia 27/10, ingresaron por el paso fronterizo de Puente internacional Tancredo Neves en la provincia de Misiones, los ciudadanos Flávio Nantes Bolsonaro, Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro, Carolina Figueira Bolsonaro y Luiza Figueira Bolsonaro, quienes lo hicieron con documentación hábil de viaje sin ningún impedimento legal para el ingreso al país. Asimismo los tránsitos fueron registrados por la autoridad de aplicación sin incidentes”, ha informado la dirección de Migraciones.
El comunicado agregó sobre la huida del excandidato presidencial y su familia, con escala en Ecuador: “A las 23:30 horas, la comitiva ingresante abordó un vuelo privado despachado por la compañía Baires Fly S.A con destino a la ciudad de Guayaquil, Ecuador, según se informó en el plan de vuelo”. El avión privado esperó todo un día en Puerto Iguazú y finalmente despegó con Bolsonaro y su familia a las 00:21 horas, según los datos del portal de seguimiento de vuelos Flightradar24.
La nave había despegado a las 22.14 horas del lunes desde Aeroparque, Buenos Aires, y llegó a Iguazú a las 23.45 y pidió autorización para seguir el vuelo a Miami a las 2 de la mañana. En el pedido decía que viajarían cuatro ciudadanos brasileños. Sucedió, pero 24 horas después.
Según informaron medios argentinos, el Gulfstream y Baires Fly son propiedad de Sergio Daniel Mastropietro, quien fue imputado en la causa de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). Baires Fly habría emitido facturas falsas con vuelos que nunca existieron como parte de la trama de corrupción que se investiga en el área de discapacidad, según reveló la prensa local.
Las investigaciones
Tras recibir una orden de la Policía Federal (PF) para entregar sus dos pasaportes, el ordinario y el diplomático, decidió salir del país con su familia rumbo a Estados Unidos, donde el Gobierno de Donald Trump expedirá visados para ellos. Alexandre de Moraes, el juez del Supremo Tribunal Federal (STF) que emitió la orden de aprehensión de los pasaportes, investiga la relación de Flávio Bolsonaro con el abogado Willer Tomaz. Sobre ambos pesa la acusación de lavado de dinero y de divisas, relacionadas a Rede Loto, una empresa de apuestas online que obtuvo licencia durante el Gobierno de Claudio Castro, el gobernador bolsonarista del estado de Río de Janeiro, alejado de su cargo por la justicia por múltiples casos de corrupción.
La Polícia Federal encontró correos electrónicos del abogado que apuntan a que Flávio Bolsonaro estuvo registrado como “usuario máster” de una cuenta bancaria offshore de la empresa Alcazar Holdings, propriedad de Tomaz, hasta el 22 de mayo de 2025. Aunque ser usuario máster no significa ser miembro societario de la empresa, permite realizar transacciones. La Policía Federal sospecha que Flávio Bolsonaro era socio oculto de Alcazar Holdings y que pudo desviar dinero hacia su despacho de abogados, que facturó 13,7 millones de reales (2,3 millones de euros) mientras ejercía su cargo de senador.
Willer Tomaz, que viajó con su familia a Miami antes de la segunda vuelta de las elecciones y de donde no ha regresado, está siendo investigado por sus vínculos con el Banco Master (cerrado por el gobierno Lula por un escándalo de corrupción mayúsculo), por el fraude del INSS (Instituto Nacional da Segurança Social, la seguridad social brasileña) y por el lavado de dinero en la casa de apuestas online Blaze. Willer Tomaz movió 5 mil millones de reales (unos 839,65 millones de euros) en Blaze, tranformándose en el mayor usuario individual de Brasil de una casa de apuestas.
Flávio Bolsonaro, que tiene foro privilegiado como senador hasta febrero, también está siendo investigado en el Supremo por irregularidades en la financiación de la película Dark Horse por el dinero recibido por Daniel Vorcaro, presidente del Banco Master. La investigación, conducida por el juez André Mendonça, acusa a Flávio Bolsonaro de “lavado de dinero, evasión de divisas, corrupción y otros delitos relacionados” utilizando la película como tapadera.
Precisamente, el caso Dark Horse podría estar vinculado a Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio también prófugo de la justicia en EEUU. La Policía sospecha que parte del dinero de la financiación de la película podría haberse desviado para costear la vida de millonario que Eduardo Bolsonaro lleva en Texas, tal como reveló la Revista Piaui en septiembre de 2025. Parte del dinero fue a parar al fondo de inversiones Havengate, registrado en el estado de Texas. Las autoridades estadounidenses todavía no han enviado a la policía brasileña informaciones sobre dicho fondo.
La sombra de Willer Tomaz
Las investigaciones sobre Willer Tomaz han revelado en las últimas semanas su íntima relación con Flávio Bolsonaro. Ambos viajaban juntos en Europa en un jet privado que Alcazar Holdings compartía con una empresa de Daniel Vorcaro. Por otro lado, Willer Tomaz organizó un encuentro durante la pandemia en un yate de un lago de Brasilia en el que participaron Flávio Bolsonaro, lobbistas y representantes de la empresa farmacéutica de la vacuna Covaxin y prostitutas, según publicaron medios locales.
La venta de la vacuna Covaxin, con sospechas de superfacturación, ya fue investigada en el Congreso en 2021. Por otro lado, Willer Tomaz está en el epicentro de la polémica del presunto robo de una isla al jugador de fútbol Richarlison en Angra dos Reis (Río de Janeiro), ciudad de veraneo de la familia Bolsonaro. Richarlison acusa a Willer Tomaz y a Flávio Bolsonaro de haber robado su isla con una maniobra en la justicia y la ayuda del coronel Paulo da Silva Medeiros, secretario de la Secretaria do Patrimônio da União (SPU) durante el Gobierno de Jair Bolsonaro, recomendado en el cargo por el propio Flávio Bolsonaro. Lula aseguró en la recta final de la campaña que, si ganaba las elecciones, investigaría lo ocurrido con la isla a Richarlison.
Sin embargo, el escándalo de corrupción de Willer Tomaz que puede complicar más la vida a Flávio Bolsonaro es el del INSS. Aunque Flávio Bolsonaro todavía no está acusado formalmente, existen diversas conexiones. ICL Noticias reveló que Flávio Bolsonaro compartía oficina con Willer Tomas y Carlos Camilo Antunes, conocido como el “calvo del INSS”, acusado de desviar las pensiones de 4,3 millones de brasileños.
Eduardo Bolsonaro y Trump
Eduardo Bolsonaro viajó a Washington para asistir a la toma de posesión de Donald Trump el 20 de enero de 2025. Desde entonces, realizó varios viajes a Estados Unidos y se convirtió en el principal lobbista contra el juez Alexandre de Moraes en Estados Unidos. El 27 de febrero se instaló definitivamente en Estados Unidos. El 18 de marzo de 2025, el hermano de Flávio anunció que renunciaba a su acta de diputado y que trasladaba su residencia a Estados Unidos para presionar contra la supuesta persecución del padre.
Triangulando entre Elon Musk, la Administración Trump y diputados y senadores, Eduardo Bolsonaro presionó para que Estados Unidos aplicara a Alexandre de Moraes la ley de sanciones. A su vez, Eduardo Bolsonaro presionó directamente al Gobierno de Trump para la aplicación del tarifas a los productos brasileños, llegando a anunciar su mediación en la visita a Brasilia de David Gamble, el coordinador de sanciones del Departamento de Estado de Estados Unidos.
En junio de 2025, el Gobierno de Trump anunció tarifas de un 50% a productos brasileños. Como consecuencia de las maniobras, destinadas a evitar el juicio que acabaría condenando Jair Bolsonaro a la cárcel, la Procuradoría General de la República (PGR) presentó en el Supremo una denuncia contra Eduardo Bolsonaro por coacción de proceso judicial. El Supremo condenó a Eduardo Bolsonaro a cuatro años y dos meses de presión, en régimen semiabierto, el 16 de junio de este año.
La llegada de Flávio Bolsonaro a Estados Unidos redondea el discurso de persecución política usado por Eduardo Bolsonaro desde que se estableció en el país. Sin embargo, la presencia de Willer Tomaz en suelo estadounidense puede enturbiar la narrativa victimista usada por el clan Bolsonaro.
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