Condenado a 20 años de cárcel por asesinar en Usera a puñaladas a su pareja, de la que tenía orden de alejamiento

La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a 20 años de prisión al hombre que asesinó a su pareja, una mujer de 29 años, en una vivienda del distrito de Usera durante la madrugada del 30 de diciembre de 2024. El condenado, que entonces tenía 55 años, mató a la víctima a puñaladas después de una discusión por celos, pese a que tenía en vigor una orden de alejamiento que le prohibía acercarse a ella. Ambos habían retomado la convivencia semanas antes del crimen.

La sentencia, adelantada por Europa Press, considera al acusado culpable de un delito de asesinato y otro de quebrantamiento de medida cautelar, de acuerdo con el veredicto del Tribunal del Jurado, que apreció las agravantes de parentesco y género. La resolución también recoge que el hombre había establecido una relación de control y dominación sobre la víctima desde que comenzaron su relación sentimental, en agosto de 2024.

Los hechos ocurrieron alrededor de las 2.00 del 30 de diciembre de 2024 en un piso de la travesía de Santoña, donde la pareja compartía habitación y residía junto a otras personas. Según los hechos declarados probados, la mujer acababa de regresar a casa después de salir de fiesta cuando se inició una discusión motivada por los celos del acusado.

Durante el enfrentamiento, el hombre cogió un cuchillo de cocina de 33 centímetros de longitud y apuñaló a su pareja en distintas partes del cuerpo. La víctima había consumido una cantidad importante de alcohol, lo que afectaba a sus capacidades y percepción, una circunstancia que el condenado conocía. El jurado consideró probado que el ataque se produjo de manera sorpresiva y repentina, sin que la mujer tuviera posibilidad de defenderse.

La agresión acabó con la vida de la joven, que presentaba heridas de arma blanca en el cuello y en la axila derecha. Cuando los agentes de la Policía Nacional llegaron al domicilio, encontraron a la víctima sin signos de vida y los servicios sanitarios desplazados hasta el lugar únicamente pudieron confirmar su fallecimiento. El presunto autor fue localizado y detenido poco después en las inmediaciones de la vivienda por agentes del Grupo de Atención al Ciudadano.

Una orden de alejamiento que seguía vigente

El crimen se produjo poco más de un mes después de que un juzgado de Madrid dictara una orden de protección contra el acusado. La medida, acordada el 22 de noviembre de 2024, le prohibía aproximarse a la víctima, a su domicilio, a su lugar de trabajo o a cualquier otro espacio en el que pudiera encontrarse, así como comunicarse con ella por cualquier medio.

Sin embargo, ambos habían reanudado la convivencia en la misma vivienda de Usera en la que ya habían residido anteriormente. La sentencia considera acreditado que el hombre incumplió de esta manera la prohibición judicial, que permanecía vigente cuando se produjo el asesinato.

El Tribunal del Jurado también dio por probado que el condenado había impuesto durante la relación una dinámica de control, dominio y superioridad sobre la mujer por razón de género, sometiéndola y humillándola. Los miembros del jurado concluyeron que el hombre actuó con intención de acabar con su vida o, al menos, aceptando la posibilidad de causarle la muerte.

La resolución judicial establece, además de la pena de prisión, la prohibición de acercarse a menos de 500 metros del hijo menor de la víctima durante 20 años. Esta restricción afecta tanto al menor como a su domicilio, centro de estudios, lugar de trabajo y otros espacios que frecuente. El condenado tampoco podrá comunicarse con él por ningún medio durante ese periodo y quedará sometido a una medida de libertad vigilada de hasta cinco años.

En concepto de responsabilidad civil, el hombre deberá indemnizar con 340.000 euros al hijo de la fallecida y con otros 85.000 euros a cada uno de sus padres, lo que eleva las compensaciones a un total de 510.000 euros. También tendrá que asumir las costas procesales, incluidas las correspondientes a la acusación particular.

El asesinato de Diana fue el caso número 47 de violencia de género registrado en España en 2024. La víctima, madre de una niña, fue asesinada el 30 de diciembre, apenas un día antes de que terminara el año. Con su muerte, la cifra de mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas ascendió entonces a 1.292 desde 2003, cuando comenzaron a elaborarse las estadísticas oficiales.