Naturaleza Encendida vuelve a Madrid esta Navidad después de irse a Zaragoza por sus polémicas privatizaciones
“¡Madrid, hemos vuelto!”. Con este mensaje anunciaba hace unas semanas Naturaleza Encendida su regreso a la capital después de una Navidad de ausencia y varias ediciones marcadas por las protestas vecinales, las críticas ecologistas y las polémicas por la privatización de espacios públicos. Después de marcharse a Zaragoza el año pasado, la organización vuelve a apostar por Madrid, esta vez con una nueva ubicación y una propuesta inspirada en Alicia en el País de las Maravillas.
La nueva edición se instalará en el Real Jardín Botánico Alfonso XIII, situado en Ciudad Universitaria, del 24 de noviembre de 2026 al 10 de enero de 2027. Este será el tercer emplazamiento madrileño de Naturaleza Encendida, que anteriormente pasó por el Real Jardín Botánico del CSIC y el parque Enrique Tierno Galván, antes de trasladarse en 2025 al Parque Grande José Antonio Labordeta de Zaragoza.
Su marcha de la capital se produjo después de cinco Navidades consecutivas en Madrid y no estuvo exenta de interrogantes. Entonces, tanto el Ayuntamiento como la compañía confirmaron que Naturaleza Encendida no regresaría a la ciudad. Preguntados por los motivos de su salida, desde Letsgo Company explicaron a este periódico que se trataba de un “espectáculo itinerante”, por lo que “no tiene ni una ciudad ni un emplazamiento fijo que se repita cada año”. Una explicación que contrastaba con su trayectoria en Madrid desde 2020, marcada por sucesivos cambios de ubicación y controversias relacionadas con su impacto ambiental y la ocupación de espacios públicos.
Su primera parada fue el Real Jardín Botánico de Madrid en 2020, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), donde permaneció durante tres ediciones. Allí comenzaron las críticas de Ecologistas en Acción, que denunció desde el principio la contaminación sonora y lumínica, la masificación de los jardines y el derroche energético que, a su juicio, suponía la celebración de un espectáculo de estas características en un espacio dedicado a la conservación de especies vegetales.
A las advertencias ecologistas se sumaron las quejas de los asistentes. En diciembre de 2022, la lluvia obligó a cancelar una de las sesiones sin previo aviso, pese a que la organización aseguraba en su página web que el espectáculo podía celebrarse con normalidad ante las inclemencias meteorológicas. La decisión provocó el enfado de numerosos visitantes, algunos de los cuales se habían desplazado expresamente a Madrid para disfrutar del recorrido.
La gestión del evento también quedó bajo la lupa de las instituciones. En diciembre de 2023, el Tribunal de Cuentas inició una investigación al CSIC por un supuesto agujero de cinco millones de euros en el Botánico, en un procedimiento que señalaba “graves irregularidades en la gestión” e “incumplimientos normativos”, especialmente relacionados con Naturaleza Encendida. El caso terminó archivándose después de que se aceptaran las alegaciones del organismo, que explicó que había reclamado las cantidades correspondientes a la empresa concesionaria.
Para entonces, Naturaleza Encendida ya había abandonado el Botánico y encontrado un nuevo emplazamiento en el parque Enrique Tierno Galván, en Arganzuela. La compañía negó que el traslado respondiera a “ningún hecho especial” y lo justificó por unas obras de adecuación y mejora de los caminos previstas en su anterior ubicación. Según explicó entonces, había surgido la oportunidad de instalarse en el parque municipal con el permiso del equipo de José Luis Martínez-Almeida, lo que les permitiría ofrecer “una experiencia más amplia”. El Ayuntamiento, por su parte, aseguró que había sido la empresa quien solicitó ocupar el recinto y negó haberle ofrecido previamente ese espacio.
Dos navidades privatizando un parque público
El cambio de escenario no acabó con las polémicas. Al contrario, la llegada de Naturaleza Encendida al Tierno Galván abrió un nuevo frente por la utilización de un parque público para una actividad privada de pago. Ecologistas en Acción volvió a advertir de las posibles consecuencias del montaje sobre la fauna y la flora, debido a los cientos de metros de cableado, la instalación de luces en los árboles y la afluencia masiva de visitantes.
La organización ecologista también cuestionó la “mercantilización” del espacio verde para un proyecto “únicamente destinado a obtener beneficios económicos”, sin objetivos científicos ni educativos. Entre los principales colaboradores del espectáculo figuraban empresas como Repsol y Hyundai.
Pero fueron las protestas vecinales las que cobraron especial protagonismo durante las dos últimas ediciones celebradas en Madrid. Los residentes de Arganzuela denunciaron la privatización de buena parte del parque Tierno Galván durante cerca de dos meses, entre los trabajos de montaje, las semanas de funcionamiento del espectáculo y el posterior desmontaje de las instalaciones.
En noviembre de 2023, la empresa comenzó a cercar el recinto y llegó a ocupar casi la mitad de su superficie, impidiendo que los vecinos pudieran utilizar libremente algunas de sus zonas habituales. Letsgo Company se comprometió a respetar las áreas verdes y aseguró que el espacio solo se utilizaría durante el horario de apertura establecido, pero estas explicaciones no convencieron a los residentes, que llevaban meses denunciando las molestias provocadas por la celebración de grandes eventos en el parque.
La cesión del espacio también abrió un debate sobre su encaje legal. El artículo 206 de la Ordenanza General de Protección del Medio Ambiente Urbano establece limitaciones a la privatización de parques por su condición de bienes de dominio y uso público. Sin embargo, el Ayuntamiento justificó la autorización del espectáculo recurriendo al artículo 19.1 de la Ordenanza de Protección contra la Contaminación Acústica y Térmica (OPCAT), una disposición prevista para actos especiales y de carácter puntual.
Pese a la oposición vecinal y ecologista, Naturaleza Encendida continuó celebrándose en el Tierno Galván. Según los datos difundidos por la organización, las dos ediciones en este parque sumaron alrededor de medio millón de entradas vendidas.
Cuando el año pasado se conoció que el espectáculo abandonaba Madrid, Letsgo Company insistió en que la decisión no estaba relacionada con ninguna concesión municipal y explicó que se encontraba concentrada en otros proyectos nacionales e internacionales. “No hay mucho más motivo que ese”, señalaron entonces sus responsables, sin vincular la marcha con las controversias que habían acompañado al evento. La compañía tampoco confirmó que las protestas hubieran influido en su decisión.
Un regreso al Botánico, pero en Ciudad Universitaria
Ahora, Naturaleza Encendida vuelve a apostar por un jardín botánico, aunque no por el mismo que acogió sus primeras ediciones. El escenario elegido es el Real Jardín Botánico Alfonso XIII, perteneciente a la Universidad Complutense de Madrid y situado en Ciudad Universitaria.
Inaugurado oficialmente en 2001, este espacio cuenta con unos 50.000 metros cuadrados y alberga más de un millar de especies botánicas. Además de su función científica, educativa y de conservación de la biodiversidad, el recinto acoge actividades culturales y musicales, entre ellas el ciclo de conciertos Noches del Botánico, que se celebra cada verano.
Será en estos jardines donde se instale la nueva edición, bautizada como Maravillas e inspirada en el universo creado por Lewis Carroll. La propuesta sustituye los recorridos de anteriores temporadas por una experiencia ambientada en Alicia en el País de las Maravillas, con el Sombrerero Loco, el Gato de Cheshire y otros personajes del cuento como protagonistas.
Según ha anunciado la organización, el público recorrerá un itinerario nocturno con instalaciones de luz, videoproyecciones y escenas interpretadas por actores en directo, con los que podrá interactuar durante la visita. El espectáculo contará también con una zona gastronómica y distintas actividades complementarias.
El recorrido tendrá una duración aproximada de 45 minutos, con pases cada cuarto de hora. Las entradas ya se encuentran a la venta por precios que oscilan entre los 19 y los 24 euros para una edición que marca el regreso del espectáculo a Madrid después de su paso por Zaragoza y de un historial de controversias que, hasta ahora, ha acompañado cada uno de sus cambios de escenario.