Una exposición de Colita nos traslada a la primera manifestación LGTBIQ+ después de la muerte de Franco

En estos tiempos en que los eventos pasan visto y no visto antes de que llegue el siguiente acontecimiento, a veces conviene agarrarse a su estela para aprehender un poco del polvo del cometa. Algo así sucede con las fiestas Orgullo y la exposición que se inauguró poco antes del fin de semana grande del MADO en el centro Cultural Blanquerna y se podrá ver durante el resto del verano.

Nosaltres no tenim por, nosaltres som pone frente al espectador los dos carretes de fotos que Isabel Steva Colita tiró tdurante la manifestación del 26 de junio de 1977 en Barcelona, considerada la primera gran protesta LGTBI+ celebrada en España.

La manifestación sucedió apenas diez días después de las primeras elecciones democráticas. Fue convocada por el Front d'Alliberament Gai de Catalunya (FAGC), que fue uno de los organismos promotores de la Coordinadora de Frentes de Liberación Homosexual del Estado Español (COFLHEE).

Cuarenta imágenes que se muestran desnudas en la sala de exposiciones de la planta baja, en la nueva sede de Blanquerna en la calle Orense. Tan desnudas que, quizá, se echa en falta algunas cartelas acompañando las copias, aunque hay que reconocer que las foto, al referirse todas a un mismo contexto, hablan por sí mismas.

La icónica imagen de seis travestis avanzando con el puño en alto con una pancarta que decía Nosaltres no tenim por, nosaltres som (Nosotros no tenemos miedo, nosotros somos) se convirtió en icónica y es la que ha utilizado de enganche para la exposición Radael Doctor, su comisario.

Las imágenes son de una gran potencia: rostros, símbolos feministas, de lo que entonces se llamaba por la liberación homosexual, políticos, barricadas, policía –mucha policía– y, sobre todo, cuerpos y rostros que exudan el momento histórico.

La popularidad de Colita –Premio Nacional de Fotografía, aunque rechazó el galardón– ha ido a más en los últimos años, impulsada por varias exposiciones sobre su obra. Se formó en la Sorbona y trabajó en el entorno barcelonés de los años sesenta, en diálogo con otros grandes autores como Maspons, Català-Roca o Miserachs. Dentro de su obra, detacan sus retratos, con especial atención a la representación de la mujer y a las transformaciones sociales en la España contemporánea.

Con esta pequeña muestra de Blanquerna, que está organizada en el marco de PhotoEspaña 2026, se reafirma la importancia de Colita como fotoperiodista de mirada involucrada.