Trabajar en verano: la nueva prioridad de los jóvenes y una inversión de futuro

Restaurante mexicano en Logroño

Paula Palacios Cillero

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Durante años, el verano ha sido sinónimo de vacaciones, playa y tiempo libre para los estudiantes. Sin embargo, miles de jóvenes cambian las universidades por una barrar de bar, una oficina, una tienda o incluso un parque de atracciones en el extranjero.

La decisión de trabajar en verano responde a una realidad económica. Según el Observatorio de Emancipación del Consejo de la juventud de España, solo el 15,2 por ciento de los jóvenes españoles vive fuera del hogar familiar. Además, una persona joven asalariada tendría que destinar más del 90 por ciento de su sueldo para alquilar una vivienda en solitario, una situación que lleva a muchos estudiantes a aprovechar los meses de verano para ahorrar dinero y ganar independencia económica.

Rioja2 ha hablado con varios jóvenes que este año han decidido renunciar a sus vacaciones para invertir ese tiempo en su futuro.

La independencia económica, el principal motivo

Aunque las circunstancias de cada uno son distintas, todos coinciden en una idea: trabajar en verano les permite disponer de un dinero propio y reducir la dependencia económica de sus familias.

Mario trabaja durante todo el año en una empresa cómo autónomo para ahorrar con un objetivo muy concreto: comprarse un coche y reunir dinero par afrontar la entrada a una vivienda. En una línea similar se encuentra Lucía, que ha optado por la hostelería. Aunque reconoce que no es el sector en el que quiere desarrollar su carrera profesional, considera que es la opción que le permite obtener unos ingresos mayores. “No es un trabajo del que vaya a vivir toda la vida, pero me viene muy bien”, explica.

El verano como una puerta al mercado laboral

Para otros jóvenes, el verano también representa la posibilidad de adquirir experiencia profesional nada más acabar sus estudios. Es el caso de Javier, que este verano ha comenzado sus prácticas como redactor deportivo, además de haber estado todo el año como colaborador en un periódico deportivo de Madrid. Su objetivo, empezar a hacerse oír en el mundo laboral.

Javier Navajo, estudiante de periodismo

Laura y Daniela también han decidido buscar un empleo temporal relacionado con aquello que estudian. Su objetivo no es únicamente mejorar el currículum, sino familiarizarse con el funcionamiento del mercado laboral y poner en práctica todo aquello aprendido en las aulas. Ambas están trabajando en el sector bancario, con la finalidad de mantenerse entretenidas durante la mañana, y ganar experiencia personal y algo de dinero para invertirlo en ellas.

En esa misma situación se encuentra Lucía del Carmen, que aunque ahora mismo no esté trabajando, no quiere perder la oportunidad de sentirse realizada durante el verano. Quiere empezar a abrirse camino en el ámbito de la Filología Inglesa y adquirir experiencia antes de incorporarse plenamente al mercado laboral. “Quiero empezar a formarme en mi profesión y ganar experiencia cuanto antes”.

Lucia del Carmen Martínez, estudiante de Filología inglesa

Aprender fuera de España

Para algunos, trabajar en verano también supone una oportunidad para salir de su zona de confort. Pablo ha decidido pasar todo un verano trabajando en un parque de atracciones en el extranjero. Su principal objetivo era mejorar su nivel de inglés, una herramienta que considera esencial para desarrollar su profesión de periodista, además de convivir con personas de otras culturas y adquirir nuevas experiencias personales.

Todos ellos muestran una tendencia que va más allá de conseguir un sueldo durante unos meses. La generación que hoy estudia en la universidad se enfrenta a un mercado laboral cada vez más competitivo y a un proceso de emancipación que se retrasa por las dificultades económicas. Por ello, los jóvenes han dejado de ver el trabajo de verano como un simple empleo temporal para convertirlo en una inversión de futuro.

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