Mercedes desafía la coyuntura con la inauguración de una megaplanta en Hungría
Mercedes-Benz ha lanzado un mensaje de confianza en su estrategia industrial. El fabricante alemán ha inaugurado la ampliación de su planta de Kecskemét (Hungría), una inversión cercana a los 1.000 millones de euros que convierte a estas instalaciones en el mayor complejo productivo de la marca en Europa y uno de los pilares de su futura gama eléctrica. Mercedes desafía así la complicada coyuntura, marcada por la incertidumbre sobre las fábricas por los ajustes de producción.
La ampliación, integrada en el plan industrial de Mercedes-Benz para el periodo 2022-2026, duplica la superficie de la factoría, que pasa de 200 a 440 hectáreas, con cinco nuevas naves de producción alimentadas con energía renovable y diseñadas para operar con emisiones netas cero de dióxido de carbono. El complejo incorpora un segundo taller de estampación, una nueva planta de pintura, dos nuevas líneas de carrocería y montaje y una instalación específica para ensamblar baterías.
La inversión llega en un momento especialmente delicado para el sector automovilístico europeo, marcado por la ralentización del mercado, la presión competitiva de los fabricantes chinos y la necesidad de rentabilizar las fuertes inversiones en electrificación. Frente a este escenario, Mercedes apuesta por reforzar la flexibilidad de su red industrial y concentrar en Hungría buena parte de su próxima ofensiva de producto.
Durante la inauguración, Michael Schiebe, responsable de Producción, Calidad y Gestión de la Cadena de Suministro de Mercedes-Benz, aseguró que la ampliación permitirá aumentar “la resiliencia y la flexibilidad” de la red global de fabricación de la compañía. “Esta planta define el futuro de nuestra producción: inteligente, conectada, digital y centrada en la eficiencia, la calidad y la sostenibilidad”, afirmó.
Producción flexible de combustión y de eléctricos
El directivo explicó que la fábrica producirá algunos de los modelos estratégicos de la nueva generación eléctrica de Mercedes, entre ellos el futuro Clase C totalmente eléctrico, el SUV GLC eléctrico y la versión compacta de la familia Clase G, además de mantener una fabricación flexible entre vehículos eléctricos y de combustión para adaptarse a la evolución de la demanda.
La nueva instalación incorpora además algunas de las tecnologías más avanzadas del grupo. Mercedes ha desarrollado en Kecskemét su primer “gemelo digital” completo de una planta de montaje mediante la plataforma NVIDIA Omniverse, lo que permite simular virtualmente los procesos de producción antes de trasladarlos a la fábrica. El sistema se complementa con aplicaciones de inteligencia artificial para el control de calidad en tiempo real y con la plataforma digital MO360, que conecta la producción de todas las plantas del grupo.
En materia de sostenibilidad, el complejo dispone de un parque fotovoltaico de 27,4 MW y paneles solares sobre las nuevas instalaciones que elevan la capacidad instalada hasta 42,3 MW, suficiente para cubrir aproximadamente una cuarta parte del consumo energético anual de la fábrica. Además, el nuevo taller de pintura reduce cerca de un 20% el consumo energético y hasta un 80% las emisiones de CO₂ respecto a las instalaciones anteriores.
Hungría gana peso en la automoción
El primer ministro húngaro, Péter Magyar, destacó el impacto económico de la inversión, que supondrá la creación de unos 3.000 nuevos empleos y permitirá duplicar la capacidad productiva de la planta. Mercedes prevé elevar la fabricación desde las alrededor de 100.000 unidades producidas en 2025 hasta unas 350.000 anuales cuando el complejo opere a pleno rendimiento.
La planta de Kecskemét, inaugurada en 2012, emplea actualmente a más de 5.000 trabajadores y fabrica modelos como el CLA, el Clase A, el CLA Shooting Brake y el SUV eléctrico EQB. El pasado ejercicio produjo cerca de 100.000 vehículos, frente a los 146.000 de 2024, mientras que sus ingresos descendieron hasta los 3.060 millones de euros desde los 4.170 millones registrados un año antes.
La ampliación refuerza además el peso de Hungría como uno de los grandes polos europeos del automóvil. El país alberga fábricas de Audi, Mercedes, BMW, Opel y Suzuki, que produjeron conjuntamente más de 450.000 vehículos durante 2025. El sector representa alrededor del 16% de las exportaciones húngaras y seguirá creciendo con la próxima entrada en funcionamiento de la planta que el fabricante chino BYD construye en el país.
0