El deseo hecho realidad: La Oreja de Van Gogh llena el aforo del Murcia On con el regreso de Amaia Montero
La asistencia a los conciertos que ha programado para este año el ciclo MURCIA ON, que organiza Ibolele Producciones, nos está proporcionando el ser testigos directos no de fenómenos extraños (por cierto, el famoso y recordado grupo murciano que apareció a finales de 1989 en el Instituto Infante y se hizo muy popular rápidamente y que continúan haciendo de las suyas; ya me comprenden), sino de cómo todo un aforo de algo más de nueve mil personas -la mayoría de ellas, mujeres- estallan de manera unánime cuando aparece La Oreja de Van Gogh en el escenario. Y ese estallido es aún mayor, cuando emerge en el centro de ese escenario Amaia Montero. Ahí no existen consignas, ni adiestramiento previo. Ahí lo que se aprecia y se comprueba son las ganas de volver a contemplar a una de las bandas españolas más escuchadas desde los años 90 del pasado siglo XX hasta nuestros días.
Como le ocurriera al pintor que, en cierta manera da nombre a este grupo, su trayectoria ha sido exitosa pero no exenta de etapas polémicas y preocupantes. Y aún así continúan moviendo grandes aforos de fans, como el que se vio en su primer concierto, de los dos programados, en el MURCIA ON. En el ruedo de la plaza de toros murciana no cabía ni un alma más. Si hubiera sido el caso, me habría sentido agobiado al estar muy pegado a mi vecino o vecina en la arena, de pie y con el calorcito que este sábado 13 de junio nos dejó el termómetro a las diez menos cuarto de la noche. La escasa diferencia que se daba el estar en la grada era que, al menos allí, las distancias están más acotadas por las butacas.
Con 17 minutos de retraso sobre el horario fijado por la organización (a mi alrededor había comentarios para todos los gustos y mejor no los relato), los cuatro músicos que conforman actualmente esta formación de San Sebastián en el País Vasco aparecieron en escena. Podías contemplar, de izquierda a derecha según mirabas al amplísimo escenario y, por cierto, muy bien diseñado a modo de pantalla panorámica modular móvil de fondo blanco, sobre el que se proyectaban diferentes fondos de vídeo pregrabados o la imagen en directo del grupo con detalles o primeros planos. Pues como señalaba podías contemplar por este orden, a Xabi San Martín (teclados); Haritz Garde (batería); Imanol Goikoetxea, guitarra contratado para esta gira 2026 ‘Tantas cosas que contar’ que consta de 35 conciertos (los de Murcia son el 7º y 8º), que se inició en mayo en Bilbao finalizando el próximo 30 de diciembre en Madrid. Y finalmente, a la derecha de ese escenario, el bajista Álvaro Fuentes. Cada uno de ellos se ubicaba sobre una plataforma redonda dibujando ese semicírculo y en el centro más adelantada desde la que emergió la mítica voz de La Oreja de Van Gogh, Amaia Montero, que provocó ese mayor estallido del público asistente.
Tras una breve introducción musical, Amaia apareció con las primeras estrofas de ’20 de enero’, de su tercer disco grande ‘Lo que te conté mientras te hacías la dormida’ publicado en 2003, que desató un coro de voces unánime sin equivocaciones en la letra. Fue algo parecido a lo ocurrido ocho días atrás con Pablo Alborán (en el comportamiento del público, cantando de principio a fin del concierto sin descanso). Tras ello, otro aldabonazo musical de LODVG con ‘Deseos de cosas imposibles’ y ‘El último vals’; la primera de ese mismo álbum y la segunda del publicado en 2008 ‘A las cinco en el Astoria’.
¡Qué efervescencia humana! En ese momento, Amaia Montero se dirigió a ese enorme aforo dando las gracias a Murcia, con el brevísimo relato de algunas de sus poblaciones visitadas en otros tiempos pasados y constatando que esta tierra siempre los ha acogido con este calor humano. Tras ello, sus compañeros atacaron las primeras notas de ‘Nadie como tú’ (muy adecuado para poner un brillante broche a su alocución), para continuar con una primera selección conformada por canciones que el respetable se sabía de ‘pe a pa’ sin pestañear. Títulos como ‘Dicen que dicen’, ‘La chica del gorro azul’, ‘Dulce locura’ o ‘Todos están bailando’, añadiría y de qué manera porque casi todo el concierto el personal no podía estar quieto en sus butacas; se ponían de pie y bailaban y agitaban sus brazos, de un lado hacia el otro. Una demostración inequívoca de energía y alegría que se comprobaba desde cualquier espacio del coso taurino.
E inesperadamente, Amaia Montero desapareció del escenario. El momento tenía su explicación poco después. Sonaron los acordes de ‘Mariposa’ y volvió a emerger en la plataforma central, pero en esta ocasión para cantarnos a unos seis metros de altura sobre el escenario esta pieza del segundo álbum de su discografía titulado ‘El viaje de Copperpot’. Resultó algo espectacular ver a Amaia sobre elevada a todos y cantándonos cosas como ‘Cada fallo / Cada imprecisión / Cada detalle / Todo bajo control / La casualidad se puso el disfraz de una mariposa / … Si hubiera esperado un segundo más el amor / Ni mis gestos ni mi propia voz / Ni mis besos serían hoy de los dos’. Toda una descripción de una relación que tiene una fragilidad emocional. Años más tarde de esta canción, Amaia (es bien conocido porque se publicó en casi todos los medios informativos) sufrió de una terrible depresión y ansiedad de la que salió felizmente.
Sinceramente les diré que, observando detalles del concierto de La Oreja de Van Gogh en Murcia, me pregunté en varios momentos quién necesitaba más a quien; si Amaia al grupo o el grupo a Amaia. Si el público a la banda original (en esta gira, no están los cinco originales porque el guitarrista y compositor de muchos de aquellos primeros éxitos, Pablo Benegas, cuando a finales de 2024 se habló del regreso de Amaia confirmándose a principios de 2025, Benegas decidió hacer un alto en el camino y no aparecer en los conciertos ni grabaciones. No se ha marchado, pero no participa en estos momentos de gira y grabaciones). Es todo muy curioso porque precisamente ambos, Pablo y Amaia, siempre se han mostrado muy unidos dentro del grupo como si fueran el gran pilar de la banda. Pero también se especuló en su momento, que debido a diferencias insalvables entre ambos Amaia decidió dejar el grupo. Hay para diversos gustos y versiones.
Bueno, elucubraciones aparte que el tiempo hará ciertas o no, La Oreja de Van Gogh había logrado acaparar la atención de un público que le sigue siendo fiel a pesar de sus idas y venidas. Estábamos casi a mitad de concierto y la banda lanzó otra serie de éxitos por todos los presentes recordados y coreados como ‘Vestido azul’, ‘Tan guapa’, -que interpretó junto al teclista Xavi San Martín con el que se fundió en un largo abrazo, a su término, y selló con un beso entre ambos-,‘Paris’, ‘Cuéntame al oído’ (de los más potentes para sus fans), ‘Pop’ o ‘La playa’. Amaia dejaba, en muchas de estas canciones, que fuera el público el que cantara estribillo o estrofas y la verdad, el resultado era asombroso porque parecía que habían estado ensayando previamente. Pero no era así quedaba cristalino.
La mayoría del repertorio elegido para esta gira 2026 de La Oreja de Van Gogh pertenece a los discos grabados del periodo de Amaia Montero, antes de su marcha del grupo para hacer carrera en solitario. Una separación que fue dura para todos, pero la comprendieron y los cuatro músicos fundadores desearon suerte a su amiga de tantos momentos vividos. Uno de ellos fue el primer impacto discográfico que la banda logró en 1998, ‘El 28’, en clara alusión al número de autobús urbano de San Sebastián que los trasladaba al barrio donde tenían su local de ensayo. Fue otro de los momentos cumbre de esta gira en el MURCIA ON, donde el personal cantaba y bailaba como si no hubiera un mañana.
Con ‘Soledad’ y ‘Rosas’ (en uno de los planos del público, se podía leer una pancarta que rezaba: “Soy tan feliz”) finalizaba, oficialmente, la actuación de esta formación donostiarra que ha rescatado, en 2025, a su cantante fundacional Amaia Montero. Pero no acabaría ahí su presencia en el escenario porque para sus fans, La Oreja de Van Gogh tenía preparado un largo bis de cuatro canciones más. Así que regresaron al escenario al poco de marcharse, cambio de camisetas de algunos de ellos y a continuar con ‘Perdida’, ‘Cuídate’, ‘Muñeca de trapo’ para culminar con toda una declaración de intenciones: ‘Puedes contar conmigo’.
En suma, otra noche exitosa para el ciclo MURCIA ON con el lleno logrado por La Oreja de Van Gogh que sigue gozando, de manera inequívoca, de un enorme seguimiento de sus fans recogidos en el tiempo. Tal vez, el regreso de Amaia Montero haya incentivado tanta expectación por esos fans, pero si realmente no ofreces buena música y canciones que te pellizcan, como indican los flamencos, el panorama no sería tan demoledor. Resultó como un deseo hecho realidad. Felicidades.