Región de Murcia Opinión y blogs

Sobre este blog

A propósito del 1M: precariedad y juventud

Marta Muñoz Vicente (Activista Feminista de Paro Internacional de Mujeres (PIM))

0

El próximo 1º de Mayo se celebran las jornadas reivindicativas por el Día Internacional del Trabajador(a), un día de conmemoración histórica de los derechos laborales luchados y conseguidos por parte de la clase trabajadora. Cada año nos reunimos en las calles por esta razón, pero ¿se han mantenido intactos los derechos alcanzados?

Precariedad, contratos basura, horas extra sin pagar y sin cotizar, jornadas laborales interminables, sueldos ridículos, alquileres al alza, tasas universitarias elevadas. Todas hemos escuchado hablar de estas situaciones, las jóvenes las sufrimos a modo de pack indivisible. Muchas de nosotras nos vemos obligadas a incorporarnos al mercado laboral durante nuestra formación y después de finalizar nuestros estudios. Lo hacemos para poder hacer frente a las tasas universitarias que no hacen más que subir a la vez que la cobertura de becas del Estado no hace más que bajar.

También porque la mayoría de las familias no se puede permitir los estudios que se dicen públicos y gratuitos. Muchas nos vemos obligadas a interrumpir nuestra formación porque ni trabajando es posible costearse los estudios universitarios ¡Qué curioso! Hablando de la educación superior como si fuera un privilegio y no un derecho.

Dicen las estadísticas que aproximadamente el 50% de las jóvenes menores de 30 años todavía vive con sus padres. Otras nos cuentan que muchas de las que pudieron independizarse han tenido que regresar al núcleo familiar. No es de extrañar que estos porcentajes sigan subiendo debido a las condiciones laborales que sufrimos y las subidas constantes del precio del alquiler que hacen que el derecho fundamental a una vivienda digna se vulnere constantemente.

¿De qué forma nos independizamos si a menudo nuestros sueldos están por debajo del precio de una vivienda alquilada? ¿De qué forma lo hacemos si las empresas concatenan contratos temporales de 3 a 6 meses hasta que te despiden porque no te hacen un contrato fijo? ¿De qué forma si en toda esta vorágine de supervivencia laboral y vital estás estudiando una carrera universitaria o un máster que además tienes que pagar?

Yo soy una de esas jóvenes. En este último año he ido cambiando de trabajo más de lo que me hubiera gustado, he sufrido la precariedad en mis propias carnes. Terminé una carrera universitaria, soy historiadora, pero mis inquietudes me han llevado a comenzar los estudios en Ciencias Políticas y el Estado no me ha dado otra alternativa para continuar mi formación más allá de ponerme al servicio de empresarios explotadores que se aprovechan de esta situación. En este largo camino, la frustración y la impotencia nos acompañan como un mal sueño. Frustración por no tener alternativas laborales dignas, impotencia por no poder cambiar esta situación.

El sistema capitalista nos hace responsables de los fracasos que vamos acumulando, generándonos una cantidad de inseguridades y culpabilidades por vernos en estas condiciones como si fuera un problema personal e individual y no un problema del propio sistema. Los mecanismos del sistema para anularnos son tan amplios que asustan. La nueva moda del capitalismo de la felicidad pone el foco en el individualismo y se olvida que para la clase trabajadora nuestra barrera no somos nosotras mismas sino toda una lista de circunstancias que condicionan el pleno desarrollo de nuestra vida educativa, profesional y laboral.

Las ilustraciones motivadoras al título de ‘lucha por lo que quieres’, ‘entre tú y tus metas solo te interpones tú’, ‘no pongas más excusas y ve a por ello’ no son más que un ejemplo (ilustrativo) de este hecho: la manipulación de la realidad de lo que enmascara el propio sistema. Mientras la rueda del capitalismo, la explotación y la frustración sigue rodando, desarrollamos nuestra vida como podemos, o mejor dicho, como nos dejan.

Soy de Cartagena, por lo tanto, he desarrollado la mayor parte de mi vida laboral en la ciudad. Las grandes superficies del municipio tienen un régimen de apertura de 365 días al año. El consumo exacerbado que se genera con estas políticas de apertura, junto con los intereses económicos de los grandes empresarios, provoca que las condiciones laborales de las trabajadoras se vean vulneradas. Los domingos y festivos no se pagan como tal, ya que el propio régimen de apertura establece esos días como apertura ordinaria.

En la mayoría de los casos la propia plantilla cubre esos días de trabajo, lo que provoca agotamiento físico debido a las duras jornadas y a la afluencia de clientela. Por otro lado, imposibilita un derecho fundamental: la conciliación familiar y el propio desarrollo de la vida. No es comercio justo cuando se abren las puertas los 365 días que tiene un año, no lo es ni para las trabajadoras ni para el comercio local que se ve mermado cada día en el municipio por los grandes magnates empresariales. Una iniciativa sindical presentada hace una semana, junto con las firmas de las trabajadoras y grupos políticos, ha puesto en entredicho la viabilidad y sostenibilidad de este régimen de apertura y le exige a la alcaldesa que tome medidas al respecto.

Por todo esto, el 1 de mayo salgo a la calle en el bloque feminista de Paro Internacional de Mujeres en Cartagena. Porque soy mujer y las mujeres nos encontramos a la cola de los derechos alcanzados y a la cabeza de las tasas de pobreza mundial. Porque soy joven, trabajadora, estudiante y me veo obligada a aceptar condiciones de trabajo que me impiden desarrollar mi vida y mis estudios con dignidad. También voy por mi madre y por todas las madres que no tienen derechos laborales porque el trabajo de cuidados no se considera un trabajo como tal. Por las abuelas de España y la brecha salarial en las pensiones que avoca a las mujeres en la vejez a vivir en condiciones de pobreza.

También salgo a la calle para exigirle al nuevo gobierno que tome medidas urgentes en materia de reformas laborales que acaben con la precariedad y la explotación que sufre la clase trabajadora, medidas que regulen precios del alquiler para que no se siga vulnerando el derecho a una vivienda digna, reformas educativas para que la formación universitaria sea verdaderamente pública y gratuita, un derecho de todas y no un privilegio de pocas. Salgo para que las jóvenes tengamos un futuro digno elijamos lo que elijamos. Y tú ¿qué vas a hacer el 1 de mayo?