La ciudadanía elige el proyecto más “disruptivo” para resignificar el monumento franquista los Caídos de Pamplona

Fushan Equiza

Pamplona —
28 de septiembre de 2026 15:59 h

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Las conclusiones de la consulta participativa realizada en junio por el Ayuntamiento de Pamplona han desvelado que 'Itzaletik Argira', propuesta que plantea una “desactivación simbólica” eliminando las arquerías laterales y crea dos volúmenes acristalados en la parte inferior y superior del edificio con un mirador, es el proyecto “que más se acerca a las pretensiones ciudadanas” para resignificar el monumento franquista los Caídos de Pamplona, el segundo más grande de España tras el de Cuelgamuros.

Finalizado “este paso importante”, comienza la “segunda fase” para seleccionar el proyecto ganador entre las dos propuestas, que podrán añadir cambios (por lo que en la fase final los proyectos pueden no ser exactamente los mismos que en junio), y en las que se valorará tanto las puntuaciones anteriores del concurso como las de la participación ciudadana.

“Según la perspectiva de la ciudadanía”, la propuesta “que más se acerca a sus deseos” y “a sus pretensiones” es 'Itzaletik Argira', “que [los ciudadanos] lo señalan fundamentalmente porque el cambio y la transformación es más productiva, más potente” y “se aleja de la idea primigenia del edificio” del Monumento a los Caídos, ha desvelado este lunes el concejal delegado de Gobierno Estratégico, Urbanismo, Vivienda y Agenda 2030 del Ayuntamiento de Pamplona, Joxe Abaurrea. Cabe aclarar que esta preferencia ciudadana no es el resultado final del concurso internacional de arquitectura para la transformación del edificio, sino un elemento dentro del procedimiento.

La resignificación del monumento franquista a los Caídos de Pamplona, el segundo mayor de España después de Cuelgamuros y el primero en un entorno urbano, para convertirlo en un “museo memorial para la recuperación de la Memoria Democrática y la denuncia del fascismo” prevé a finales de año “disponer ya de que será el proyecto” final tras el comienzo de la segunda fase. “La visión ciudadana se ha ido al proyecto más transformador de los dos”, ha afirmado Abaurrea sobre los resultados de la consulta ciudadana. El proyecto favorito “tiene ese juego de transparencia, que es todo lo contrario de lo que aporta actualmente el edificio”, que es “muy opaco”, ha descrito.

En las próximas semanas, los dos equipos finalistas trabajan en la segunda fase o procedimiento negociado, pudiendo modificar y mejorar sus propuestas a partir de las observaciones del jurado y de la participación ciudadana, pudiendo estar “aproximadamente a finales de año” decidido el proyecto ganador “que recoja el museo de memoria para esta ciudad”. Una vez elegido el ganador, en enero de 2027 se le encargará la redacción y desarrollo del proyecto, “con un presupuesto inicial de 450.000” de euros, con la previsión que para marzo o abril pudiera estar disponible el “proyecto básico”, en el que se podría ver esta transformación “en toda su amplitud”, explica. La parte más técnica, de infraestructuras/proyecto de ejecución, está prevista en septiembre.

Conclusiones del proceso participativo

A pesar de que en la consulta abierta entre el 10 y 24 de junio participaron 247 personas en una ciudad con una población de 213.526 habitantes, Abaurrea ha expresado su satisfacción en lo que estima como una “participación considerable. Según ha explicado, no se trató de ”una votación para elegir uno de los proyectos, sino de “generar una participación cualitativa y relevante” con el fin de recoger valoraciones y sugerencias para introducir mejoras antes de escoger la solución definitiva. Por ello, el Ayuntamiento de Pamplona lo considera “una participación considerable” dentro de los “parámetros”.

De los participantes, el promedio de edad se situó en 21,6 años, con el grupo de 40 a 49 años como los más activos (25,9%), mientras que los jóvenes menores de 20 años representaron el 1,2%. Se recibieron respuestas de todos los barrios de la ciudad, sobre todo, del Ensanche (23,1%), seguido por Iturrama (12,1%) y Lezkairu (9,7%). Hubo un predominio masculino, representando el 53,4%.

Las aportaciones de la ciudadanía identifican cuatro grandes posiciones que estructuran el debate social en torno al monumento. La mayoritaria es la opción transformadora, que apoya el proyecto 'Itzaletik Argira' y defiende una intervención arquitectónica profunda para resignificar y convertir el edificio en un museo-memorial. La posición conservadora aboga por modificaciones limitadas, priorizando el valor arquitectónico y patrimonial sobre la resignificación, con preocupación por los costes y el mantenimiento. La posición de no intervención es claramente minoritaria. La posición abolicionista exige la demolición del edificio, como símbolo franquista imposible de resignificar.

En todas las dimensiones analizadas en la consulta, 'Itzaletik Argira' tiene un respaldo significativamente superior al de 'Harriak Hitz': el primero obtiene una puntuación media de 6,1 y una mediana de 7,7, situándose en el rango del notable, frente al segundo, con un promedio de 4,2 y una mediana de 4,6, por debajo del umbral del aprobado. 'Itzaletik Argira' se percibe, en general, como una intervención transformadora positiva, con una minoría que rechaza el proyecto frontalmente, mientras que 'Harriak Hitz' se percibe uniformemente de forma negativa.

Las mayores diferencias a favor de 'Itzaletik Argira' se registran en los aspectos de conectividad urbana y eliminación de barreras físicas, y en la capacidad de resignificación simbólica del edificio. En este último aspecto, 'I'tzaletik Argira' es valorada como una propuesta disruptiva que modifica profundamente la morfología del edificio original mediante la eliminación de arquerías y templetes; por contra, 'Harriak Hitz' se percibida por sus críticos como una opción “continuista” o de “maquillaje”, que, al conservar elementos como las arcadas originales, no logra desactivar el mensaje ideológico del monumento.

En la consulta se destaca el rigor del proyecto memorialista de 'Itzaletik Argira', con valoración especial de su escalera helicoidal y el uso de materiales como madera y cubiertas vegetales, si bien preocupa el mantenimiento de sus vidrieras de gran tamaño y el posible “efecto invernadero”. De 'Harriak Hitz' se critica su falta de profundidad pedagógica, limitando el espacio memorial al sótano y eludiendo la complejidad histórica del golpe de Estado.

El punto más fuerte de 'Itzaletik Argira' es la conectividad del espacio público, al abrir el tránsito hacia Lezkairu y crear una plaza diáfana; no obstante, existe una crítica relevante sobre la pérdida de zonas verdes y del estanque. Por su parte, 'Harriak Hitz' recibe críticas desde la perspectiva del urbanismo de género y seguridad por su propuesta de pasos inferiores.

Los resultados de la consulta popular no muestran diferencias en las valoraciones por sexo, barrio de residencia o canal utilizado, pero sí por edades: el grupo de 40 a 49 años, el más numeroso de la consulta con un 25,9%, es el principal valedor de 'Itzaletik Argira', otorgándole puntuaciones máximas en aspectos de transformación y conectividad; los menores de 29 años constituyen el único segmento que valora positivamente a 'Harriak Hitz' (notas entre 6,5 y 7,1) y se muestran más críticos con la intervención en la Plaza de la Libertad de 'Itzaletik Argira'; las personas de 60 a 69 años se consolidan como el grupo más crítico en general, suspendiendo sistemáticamente ambas propuestas en su coherencia global y adecuación funcional.