Os Peares , inocente
Mi pueblo está a tres kilómetros de Os Peares, casi todos los domingos tomaba un aperitivo en alguno de sus bares y cuando en el pasado celebraban sus fiestas acudía siempre y muchas veces practiqué senderismo por sus caminos. Jamás me topé con Feijóo, presume de la humildad de sus gentes, pero demuestra carecer de ella en sus portes y modales. Este pueblo de la Galicia profunda, como alguien la llamó en su día, intenta sobrevivir a base de raquíticas pensiones, viñedos convertidos en zarzales, prados en pinares, sin apenas animales, pero siempre vestidos de gala sus paisajes reciben con cariño a turistas que a menudo preguntan por casas rurales.
No están entre sus deudas favores algunos a esos populares señores ,más bien lo contrario ,ellos son los culpables de su calvario. No hay niños que corran por sus calles, y solo los bastones soportan esa pesada carga del olvido, ni siquiera hay vacas dignas de salir en la foto de la promoción de la campaña electoral, aun así Os Peares es un cruce de caminos, donde los ríos unen sus destinos y sus gentes tienen la buena educación por bandera , su palabra es como una escritura , en ese pueblo se cruzan puentes a todas horas, y el entendimiento y la tolerancia la llevan inyectada en vena.
Es por eso que siento pena que su persona más ilustre haya aterrizado en la política nacional para solo poner palos en las ruedas en el progreso social y económico, y buscar la confrontación continua. Atrás quedaron aquellas promesas de que venía a buscar acuerdos, con la mano tendida, mentira, venía a echarse en brazos de la ultraderecha , polarizar y condenar con pruebas o sin ellas, cualquier cosa vale para llegar cuanto antes al poder, deshumanizar al adversario, no reconocer la legitimidad del gobierno , propagar y difundir el falso caos.
Puede que esté señor junto con su fiel escudero con nombre de fotonovela llegue al poder y los habitantes de Os Peares se preguntarán; ¿qué ha hecho Feijóo por nosotros?
Un puente y mucho presumir de una aldea que está amenazada de muerte por invasión de flora silvestre, poco más se puede contar. Si algún día me cruzo con él, por alguno de sus caminos, le daré los buenos días y le diré:
Señor Feijóo, cuando llegue usted al gobierno ¿cómo piensa usted favorecer a sus vecinos de Peares? La prioridad nacional no nos va a ayudar, la presencia de inmigrantes es prácticamente nula, el fanatismo climático aquí no existe, los cultivos se limitan al autoconsumo, negando la violencia de género no veo como puede ayudarse a estas buenas gentes, así que la deriva hacia la ultraderecha en la que hundido a su partido aléjela lo más posible de esta ribeira y deje de utilizar en beneficio propio el buen nombre de esta localidad.