El Gobierno de Trump deniega a Ada Colau la entrada a Puerto Rico para un acto: “Ha sido por motivos políticos”
El Gobierno de los EEUU ha denegado a la exalcaldesa de Barcelona y actual candidata del Frente Amplio a las elecciones generales, Ada Colau, el permiso para entrar a Puerto Rico. Fuentes próximas a la propia Colau, que achacan la decisión a su participación en la Flotilla Global Sumud que el año pasado fue interceptada por Israel cuando transportaba ayuda humanitaria rumbo a Gaza, explican que tenía planeado participar en un acto sobre municipalismo organizado por el colectivo Liga de Ciudades de Puerto Rico. En él se estaba preparando una charla con el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, aunque el regidor neoyorkino finalmente ha delegado su participación en un miembro de su equipo.
El entorno de la candidata del Frente Amplio relata que las autoridades norteamericanas denegaron a Colau su solicitud de entrada a través del Sistema Electrónico para la Autorización de Viajes (ESTA, en sus siglas en inglés), el permiso requerido para entrar en EEUU a los ciudadanos procedentes de países que no requieren visado. El de la exalcaldesa fue el único documento que se rechazó expedir, puesto que el resto de los miembros del equipo lo obtuvieron sin problema.
Recibido el veredicto negativo, Colau solicitó una cita con la embajada de los EEUU en España para intentar que reconsiderasen la decisión. Según relata la exalcaldesa en conversación con elDiario.es, en esa reunión las autoridades diplomáticas estadounidenses le preguntaron si había sido detenida en alguna ocasión o si tenía antecedentes penales. Ante la respuesta negativa de Colau, la siguiente pregunta fue más directa: si había viajado a Israel.
“El funcionario me hizo varias preguntas dando rodeos”, explica la dirigente, que afirma que las autoridades estadounidenses estaban muy interesadas en indagar si había estado detenida en el estado hebreo. “Les dije que la última vez que fui a Israel lo hice en misión humanitaria pacífica a llevar ayuda humanitaria, y que el ejército israelí nos retuvo y después nos devolvió a nuestros países tras llegar a un acuerdo con ellos”, rememora Colau. En todo momento, asegura, mantuvo que carecía de antecedentes penales y que no había sido detenida en Israel porque nadie le comunicó oficialmente su arresto, no se la llevó en presencia de ningún juez ni tuvo derecho a asistencia letrada.
Colau participó en octubre del año pasado en la Flotilla Global Sumud, una iniciativa para alcanzar las costas de Gaza y entregar un contingente de ayuda humanitaria. La flotilla fue interceptada por Israel en aguas internacionales en el Mar Mediterráneo cuando intentaba sortear el bloqueo impuesto por las fuerzas navales israelíes, y más de 400 activistas —entre ellos la exalcaldesa de Barcelona— fueron detenidos y retenidos durante cuatro días en una prisión de alta seguridad.
Tras esa entrevista, y ante lo “particular” de su caso, las autoridades estadounidenses le pidieron su pasaporte para poder estudiar el asunto, explica Colau. El veredicto final llegó unos días después, el pasado domingo, cuando EEUU le devolvió su documentación acompañada del rechazo definitivo a su solicitud de entrada en Puerto Rico. La razón esgrimida oficialmente por la embajada para denegarle el visado es que consideran que la exalcaldesa tiene “intención de inmigrar” a los EEUU.
Por el contrario, la líder del Frente Amplio considera que la decisión de EEUU de prohibirle la entrada a Puerto Rico se debe a “motivos políticos”. “Yo fui hace dos años a Puerto Rico y no tuve ningún problema”, lamenta Colau, que califica de “gravísimo” que la Administración de Donald Trump, como parte de sus políticas, esté “bunkerizando las fronteras de forma arbitraria, autoritaria y antidemocrática”. “Y, además, con el agravante de que sea en Puerto Rico, porque EEUU opera allí como una potencia colonizadora y controla sus fronteras invadiendo por completo la soberanía” de la isla, denuncia la dirigente.
“Insultos” y “agresiones” durante la retención en Israel
En el viaje humanitario a Gaza que ha llevado al Gobierno de los EEUU a rechazar su permiso de entrada al país, Colau denunció haber sido víctima, como el resto de sus compañeros, de malos tratos por parte de las fuerzas israelíes. En una entrevista en elDiario.es, la exalcaldesa narraba que cómo los soldados israelíes les pusieron “de rodillas, la cabeza contra el suelo” al detenerlos, el mismo trato que recibieron los cuatro días posteriores.
“Todo eran insultos, agresiones, no nos dejaban dormir, no nos daban agua, negaban la medicación a la gente que la necesitaba… Muchas sentimos miedo, no me da vergüenza reconocerlo. Pensábamos que si estaban haciendo esto, ¿hasta dónde podían llegar? Sobre todo sabiendo que aquello no tenía nada que ver con lo que le hacen a los palestinos desde hace años”, explicó entonces.
El de Colau es solo el último caso del uso arbitrario que hace la Administración Trump de los permisos de entrada a los EEUU. Desde que volvió al poder en enero de 2025, el Gobierno del presidente estadounidense ha vetado el acceso a su territorio a dirigentes de todo el mundo: es el caso, por ejemplo, de la expresidenta argentina Cristina Fernández, el excomisario europeo Thierry Breton o el presidente palestino Mahmud Abás.