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El tirador de Múnich compró el arma por Internet y planificó durante un año el ataque

EFE

Berlín —

Una vez descartado el trasfondo terrorista de la matanza de Múnich, Alemania se pregunta qué pudo llevar a un joven de 18 años y sin antecedentes penales a matar a nueve personas y a disparar indiscriminadamente sobre la gente en un acto que, al parecer, fue preparado a lo largo de un año.

“El autor de la matanza empezó a prepararla hace un año”, dijo hoy el fiscal Thomas Sternkra-Koch en una conferencia de prensa.

La Policía descartó hoy definitivamente que haya habido cómplices, todos los proyectiles encontrados vienen del arma que usó o de armas de los agentes, y aseguró que, de momento, no hay nada que indique que el tirador hubiera seleccionado a sus víctimas siguiendo algún criterio.

El arma utilizada, según cree la policía de Múnich tras examinar parte de los archivos del ordenador del asesino, fue comprada a través de la llamada “Darknet” o red oscura, una especie de internet paralela muy utilizada en el mundo del crimen.

La pistola, una Glock 17 de 9 milímetros, había sido inutilizada en 2014 y empleada como atrezo de teatro, pero posteriormente se volvió a activar. El proceso de reactivación no suele ser muy complicado técnicamente, sobre todo cuando la desactivación del arma ha tenido lugar en países con estándares bajos.

Ese tipo de armas, según la Oficina Federal de lo Criminal (BKA) se usan con frecuencia en actos terroristas como, por ejemplo, en el atentado contra la revista satírica francesa “Charle Hebdo”.

Casi desde el principio se señaló que Sonboly no tenía antecedentes penales y ahora se sabe que si la Policía tuvo algún contacto con él no fue como autor de un delito sino como víctima.

En una ocasión fue objeto de un robo y, en algún momento de 2012, según datos del dominical “Bild am Sonntag”, recibió una paliza que le propinaron muchachos de su misma edad.

En mayo de este año, Sonboly abrió una cuenta de Facebook utilizando los datos de una joven turca y desde allí invitó a un número no determinado de gente a encontrarse en el McDonald frente al centro comercial Olympia, donde daría muerte a sus primeras cinco víctimas.

La fiscalía resaltó hoy que entre las víctimas ningún nombre coincide con quienes comentaron la invitación, lo que refuerza la idea de que el objetivo fue dar muerte a quien se le atravesase en el camino.