Vidal-Quadras fuerza el aplazamiento de la reunión de críticos de Vox para “construir una alternativa” al partido

Críticos y excargos de Vox habían organizado una reunión para el próximo 13 de junio en Madrid, con la que pretendían analizar la situación y diseñar la “construcción de una alternativa” a la formación, ya que creen que Vox ha decidido cambiar su rumbo “alineándose con posiciones totalitarias” y “purgando su mejor capital humano”. Pero la reunión, que iba a estar encabezada por Alejo Vidal-Quadras, fundador de Vox en 2014, ha sido pospuesta, sin conocerse aún motivos ni una fecha nueva en la que se vaya a realizar. Solo se ha confirmado que la posposición de esta reunión ha sido a propuesta del mismo Alejo Vidal-Quadras.

Los críticos de Vox insistieron en que “doce años después la situación en España es crítica bajo la presidencia de Sánchez y Vox ha cambiado su rumbo alineándose con posiciones totalitarias, purgando su mejor capital humano, situándose al servicio de intereses espurios y haciendo del PP su enemigo a batir”, y decidieron promover la Declaración de Barajas.

La declaración de Barajas es un documento que aprobaron en un cónclave el pasado 22 de febrero de 2025, por un centenar de cargos y excargos de Vox críticos con la dirección del partido, en el que mostraban su descontento con las decisiones que se estaban tomando en Vox. Según los miembros de Vox que apoyaron la Declaración de Barajas, los cambios que está habiendo dentro del partido pone a España ante el “serio riesgo” de que Pedro Sánchez pueda seguir en su cargo como presidente del Gobierno después de unas futuras elecciones en 2027.

En su momento, desde este grupo sostenían que eran muchos “quienes seguimos apostando por los valores del Manifiesto Fundacional de Vox y no nos resignamos a contemplar su deriva perjudicial para los intereses de España”.

Miembros de Vox pierden la confianza en el partido

Son varios los miembros de Vox que están perdiendo la confianza en la dirección de su propio partido, debido al cambio de rumbo que, según señalan, han tomado desde dentro. Durante el pasado mes de marzo, varios exdirigentes y críticos de Vox, como Iván Espinosa de los Monteros y Javier Ortega Smith, solicitaron, a través de un manifiesto, la celebración de un congreso abierto a todos los afiliados, con la intención de tener un “debate abierto sobre su liderazgo”.

En una web no oficial de Vox, publicaron el manifiesto donde exigían la realización de este congreso extraordinario “con plazos suficientes y reglas claras” que sirva para hacer “una revisión completa de la arquitectura interna del partido”. Miembros como Ortega Smith y Espinosa de los Monteros querían tener “debate abierto sobre liderazgo, organización, orientación política y estrategia de gobierno”. Todo ello sin tratar de “imponer una candidatura alternativa”.

“La lealtad política es a las ideas, no a las personas”, insistían desde el grupo de críticos de Vox, que señalaban a la dirección del partido, a quienes reclamaban “una explicación política seria” sobre los cambios de orientación de los últimos años y un “contraste abierto sobre su sentido, su alcance y su compatibilidad con las ideas fundacionales del proyecto”. Los críticos de Vox sostenían que “la concentración extrema del poder y la eliminación de los controles internos han tenido consecuencias visibles” en el partido.

Todos los miembros de Vox que quisieran participar podían hacerlo a través de un formulario que publicaron junto al manifiesto. Además, según los estatutos del partido, las reuniones extraordinarias habrán de convocarse por el Comité Ejecutivo Nacional (CEN), cuando lo acuerde el propio CEN o a petición escrita de al menos el 20% de los afiliados de pleno derecho, que en su solicitud deberán indicar el orden del día propuesto.

Además de Javier Ortega Smith e Iván Espinosa de los Monteros, se unieron a esta solicitud el concejal madrileño y primer presidente del partido, Ignacio Ansaldo, o el exvicepresidente primero, Víctor González Coello de Portugal, entre otros.

La salida de dirigentes de Vox alienta la crisis interna

Esta solicitud llegaba después de que se anunciara la expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido. Ortega Smith fue portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Madrid. Desde su partido consideraron que había cometido una “infracción muy grave” tras frustrar su relevo en la portavocía de la formación en el Ayuntamiento de Madrid, lo que provocó que fuera expedientado por desobediencia y suspendido de la militancia. Aunque el que fue portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Madrid intentó continuar al frente del grupo municipal hasta el final del mandato -en mayo de 2027-, fue finalmente expulsado del partido a mediados del mes de abril de este año.

Por otro lado, Iván Espinosa de los Monteros, con el carnet de afiliado número cinco en Vox -justo después de Santiago Abascal-, anunciaba a finales de marzo que su partido le había comunicado la apertura de un expediente de expulsión de Vox. Según Espinosa de los Monteros, esto se le comunicó dos horas y media después de que Juan Manuel Moreno Bonilla convocase las elecciones de Andalucía el lunes.

Espinosa de los Monteros es uno de los más críticos con este nuevo rumbo que dicen que ha tomado Vox, después de haber abandonado la dirección del partido en 2023. El que fue portavoz de Vox en el Congreso aseguraba que ahora la formación “busca que nadie sea reconocible” y que sea un “partido-marca en que solo un líder aparezca en todas las elecciones como único candidato”, haciendo alusión al presidente de Vox, Santiago Abascal.