ENTREVISTA Exalcalde y candidato socialista a la Alcaldía de Sevilla

Antonio Muñoz (PSOE): “Con el adelanto electoral, Sanz ya no podrá culpar a Pedro Sánchez de su mala gestión en Sevilla”

Antonio Morente

Sevilla —
12 de octubre de 2026 06:00 h

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Antonio Muñoz (La Rinconada, Sevilla, 1959) acaba de ser nombrado candidato del PSOE a la Alcaldía de Sevilla por segunda vez. La primera, en 2023, concurrió como alcalde y perdió el cargo. Ahora ha afrontado un proceso de primarias sin oponente –“aunque sinceramente no me hubiera importado”– y prepara una carrera hasta las municipales del próximo 23 de mayo en la que antepondrá su marca personal a la de un partido que, admite, “no está en buen momento”.

Como otros compañeros candidatos a las municipales, ¿usted es de los que quería que se adelantase las elecciones generales para que fuesen antes de las municipales?

Sí, yo quería que fuesen antes, creo que es mejor que cada elección tenga su momento y su debate. Eso va a permitir que, cuando lleguen las municipales, podamos hablar de Sevilla y de los problemas concretos de los sevillanos. Y el alcalde, José Luis Sanz, ya no podrá esconderse más detrás de Pedro Sánchez para evitar dar explicaciones sobre lo que está ocurriendo realmente en Sevilla.

El alcalde asegura que a usted le alegra el adelanto electoral porque se quita de encima una losa con este Gobierno, ¿tan contento está usted con el adelanto?

Más bien creo que quien no está contento es precisamente el alcalde, porque el adelanto desbarata totalmente su relato recurrente, ya no podrá culpar de todo a Pedro Sánchez para tapar su mala gestión en Sevilla escudándose tras temas nacionales. Ahora ya no podrá hablarme en la campaña de las municipales de Bildu como hizo en 2023. Esa estrategia ya no le va a servir, aunque lo intente, que seguro que seguirá haciéndolo, porque no tiene otros argumentos sólidos para defender su gobierno en Sevilla.

¿Qué le dice a los que creen que es candidato por incomparecencia de rivales, que el propio PSOE le ve como el mal menor?

Pues que no es cierto. Digamos que es una fortaleza que en este momento haya unanimidad, por así decirlo, ¿qué estaríamos diciendo si hubiera habido, como en otras capitales de provincia, dos o tres compañeros que optaran a la Alcaldía? Pues que no hay acuerdo, que hay fisuras, que hay dudas. Bueno, en este caso hagamos la reflexión contraria: si nadie ha querido dar el paso, es que entiendo que despertaré un mínimo de consenso entre la militancia socialista. Me quedo con la foto final de los 11 secretarios y secretarias de la capital apoyando mi candidatura.

Hay una desigualdad extrema en cuanto a calidad de vida y en cuanto a equipamiento, no es que haya barrios de primera y de segunda, es que hay barrios de tercera y de cuarta

¿Tiene la sensación de que va al desolladero? Se da por hecho que el PSOE no tiene opciones de recuperar la Alcaldía de Sevilla y que por esto no ha habido otros candidatos en las primarias.

Ganaré y seré el próximo alcalde. Ahora bien, es verdad que en el actual contexto de polarización y crispación política la marca del PSOE no está en buen momento. Pero el adelanto de las generales hace que en las municipales Sanz no va a poder esconderse detrás de la problemática de Cataluña o de Ceuta, tendrá que hablar de Sevilla. Y hay otro hecho diferencial con respecto a 2023: ya no es el alcalde de Tomares que viene con una etiqueta de supuesta buena gestión, porque su gestión en Sevilla es de desencanto total y de abandono de los barrios.

Como candidato socialista, ¿no choca que admita que el PSOE no está bien?

Lo que digo es algo bastante evidente: hay momentos en los que las marcas políticas tienen más fuerza y otros en las que atraviesan situaciones más complejas.

Entonces, ¿va a anteponer su marca personal a la del partido porque ahora mismo le quita más que le da?

Es evidente que el PSOE atraviesa un momento difícil, pero unas elecciones municipales también tienen mucho que ver con la ciudad, con el candidato y con el proyecto que se ofrece. Yo tengo que recuperar el buen recuerdo que la gente me dice tener de los 18 meses que estuve de alcalde, cuando se vio que era posible gestionar la ciudad de otra manera. Eso me lleva en automático a hacer una campaña más personal que partidista.

¿Y cuáles van a ser las claves de ese proyecto?

Resumo el programa electoral en tres palabras: barrios, barrios y barrios. Porque parto del convencimiento de la desigualdad tan extrema en cuanto a calidad de vida y en cuanto a equipamiento que existe, no es que haya barrios de primera y de segunda, es que hay barrios de tercera y de cuarta. Hay una sensación de dejadez en cuanto a los servicios que presta el Ayuntamiento que es tremendamente preocupante porque eso provoca el desencanto en la política, que la gente deje de creer en la democracia y que se agarre a fórmulas extremas, como está ocurriendo con la extrema derecha. Si soy alcalde, que lo voy a ser, daré un giro de 180 grados a la hora de las inversiones para mejorar la calidad de vida de esos barrios. Basta de poner el foco y la prioridad presupuestaria sólo en la ciudad del escaparate, en la ciudad turística, en la ciudad patrimonial, que indudablemente requiere de cuidado y mimo, pero más allá de un kilómetro a la redonda de Plaza Nueva viven muchísimos sevillanos, la mayoría, y están dejados de la mano de Dios por el Ayuntamiento.

Ya que menciona a la ultraderecha, ¿en su campaña va a agitar el miedo a Vox?

Bueno, digamos que no es el miedo a Vox, que ya tiene un recorrido indudable porque en el Ayuntamiento de Sevilla hay una clara influencia de las políticas de extrema derecha. Y eso es así porque Sanz ha elegido como compañera de baile en estos años a la extrema derecha, con unas prioridades que se han traducido en servicios o programas que distan bastante de ser la prioridad de la ciudad. Nos hemos encontrado con un partido que su prioridad nacional, en el caso de Sevilla, son dos chiringuitos, la oficina antiaborto y la oficina antidesahucios. Y después hay otro elemento fundamental que se puede observar en el ambiente de crispación del pleno municipal con el binomio Sanz-extrema derecha, un ambiente desconocido hasta ahora. Eso es por Sanz, que tiene una actitud soberbia, prepotente, de poco diálogo y de entrega a las tesis de Vox.

¿Votar al PP va a ser también votar a Vox?

Sí, porque difícilmente se va a poder alcanzar una mayoría absoluta por parte de ninguna fuerza política. Y digamos que el escenario político se ha reducido bastante desde el momento que ha desaparecido un partido de centro como era Ciudadanos. La mayoría de ese voto de centro lo recogió Sanz en 2023, pero es un electorado desencantado porque eligió como compañero político a la extrema derecha. Estoy seguro de que ahora me van a votar a mí porque en este momento represento una opción que ocupa más la centralidad política que este PP tan a la derecha con Vox.

Hay que pedirle disculpas en nombre del PSOE a muchos barrios de Sevilla donde no cumplimos las expectativas, pero a continuación me toca reconstruir esa confianza

En 2023 llegó a afirmar que muchos votantes que habían votado a Moreno en las autonómicas le iban a apoyar a usted, pero después la cosa salió regular…

Sí, efectivamente no ocurrió porque hubo un trasvase automático de votos de Ciudadanos al PP. No tengo datos estadísticos, pero sí tengo el termómetro de la calle y de muchos votantes que me dicen que confiaron en el PP y ahora ven que es un desastre de gestión y que se ha entregado a las tesis de la extrema derecha, hay desencanto en una ciudad que va marcha atrás. Estoy seguro de que voy a recuperar buena parte de ese electorado que en su momento votó a Ciudadanos.

El PP ha ganado todas las últimas elecciones celebradas, ¿Sevilla ha dado un giro conservador?

Los datos de las últimas elecciones muestran que la marca PSOE no está en un buen momento, decir lo contrario sería ponernos una venda en los ojos, pero las circunstancias no son las mismas: indudablemente Moreno Bonilla no está tan fuerte en Andalucía y Sanz ya no es el alcalde modelo que viene de Tomares después de hacer una gestión impecable. Sanz está demostrando de manera inequívoca que no tiene un modelo, no sabe qué hacer con Sevilla. Y desde luego se equivoca con su obsesión con tanta obra, porque transformar una ciudad no es tenerla patas arriba como la tiene en este momento, es un error que estoy seguro de que le va a pasar factura.

Al margen de eso, ¿sus opciones para ser alcalde dependen mucho de lo que ocurra a su izquierda?

Indudablemente. Yo espero que la izquierda del PSOE aprenda de lo que ocurrió en 2023, cuando hubo 13.000 votos de una fuerza política [Adelante Andalucía] que fueron sencillamente a la papelera. Si la izquierda del PSOE hubiera mantenido los cuatro concejales que tenía antes de las elecciones, seguramente en este momento yo sería el alcalde. Por eso, con el respeto más absoluto, a las fuerzas de izquierda les pido un poquito de reflexión y que aprendan del pasado más inmediato. Si en 2023 las ofertas programáticas eran muy semejantes, ¿por qué confundir al electorado, por qué dividirlo para provocar que haya votos que vayan a la papelera? Evitemos esa situación.

¿El PSOE ha desilusionado a sus votantes y uno de sus retos ahora es recuperar esa ilusión?

Es verdad que hay que mirar hacia adentro y ver que en 2023 no fuimos capaces de cumplir las expectativas que esperaban de nosotros muchos ciudadanos en muchos barrios. Hay múltiples causas, así que he dedicado buena parte de estos años de oposición a reconstruir la confianza en el PSOE en esos barrios en los que nos votaban mayoritariamente y donde la abstención ha ido creciendo. Hay gente que votaba PSOE y que ha ido dándonos la espalda, y seguramente con razón. Por eso lo primero que tenemos que hacer, y yo lo hago cada vez que me encuentro con vecinos en un barrio y me ponen encima de la mesa una demanda vecinal que no fuimos capaces de cumplir, es pedir disculpas. Hay que pedirle disculpas en nombre del PSOE a muchos barrios de Sevilla donde no cumplimos las expectativas, pero a continuación me toca reconstruir esa confianza.

¿Hay algo que personalmente se achaque usted, falló en algo que ayudó a esta cadena de múltiples causas a las que apunta?

Claro que sí, yo no soy un político perfecto, dentro de esas múltiples causas yo también tengo que asignarme una parte de culpa de no haber llegado, de no haber conectado con el electorado, de no haber cubierto algunas de las demandas de esos vecinos y vecinas de barrios periféricos que llevaban tiempo esperando. Pero también tengo que decir en mi descargo que estuve sólo 18 meses de alcalde, y que fue una etapa muy productiva para Sevilla.

¿Habrá muchos cambios en la lista electoral con la que se presente? ¿Pretende hacer un fichaje estrella para ello?

Si concurrimos a las elecciones del año que viene con el mismo programa y con la misma lista, pues seguramente obtendremos el mismo resultado y eso es insuficiente para recuperar la Alcaldía. La lista no va a tener ningún fichaje estrella, una expresión que no me gusta. Pero indudablemente tiene que tener nuevas caras, nuevas incorporaciones de militantes del PSOE, porque le puedo asegurar que en las 11 agrupaciones hay gente que supone savia nueva, que tiene ganas y que puede oxigenar la lista. No estamos ahora en esa fase, sino en plasmar en el programa electoral la oferta del PSOE porque no quiero ser como Sanz, el alcalde sólo de unos barrios: yo quiero ser alcalde de todos los barrios y eso conlleva reformular el programa electoral del PSOE, priorizando las inversiones en los barrios, y para eso indudablemente se necesita renovar parte del equipo.

Ni una licencia de piso turístico más y recuperemos esas licencias, porque piso que se dedica al turismo, piso que no se dedica a que viva una familia o un joven sevillano

Habla de los barrios, pero si nos atenemos al minuto de juego y resultado de la actualidad, las grandes preocupaciones son vivienda y turismo, en las que se critica su gestión.

No son ciertas ninguna de las dos cosas. Los promotores inmobiliarios, por ejemplo, saben perfectamente que desde que se desbloquea una situación de un suelo para poder construir vivienda hasta que se entrega una llave pueden pasar cinco o siete años. Por tanto, el 92% de las llaves de vivienda que está entregando Sanz provienen de proyectos desbloqueados durante los cuatro años anteriores, y esos son datos que se pueden demostrar. Esa es la falta de gallardía, de elegancia política de Sanz para llamar a las cosas por su nombre. ¿Y cuántas llaves se van a poder entregar en el próximo mandato fruto de proyectos que haya iniciado él? Le puedo asegurar que bastante pocas. En campaña habrá que hablar también de las VPO a 350.000 euros y de las dificultades de los jóvenes y de muchas familias para pagar una vivienda y no poder ejercer el derecho de vivir en su barrio. En cuanto al tema turístico, reconozco que me tocó una etapa para protagonizar un crecimiento turístico en Sevilla.

Y un crecimiento también de los pisos turísticos...

Es verdad que ese fenómeno nos pilló a todos con el pie cambiado, no solamente a Sevilla, hubo un crecimiento exponencial. Yo en este momento lo que digo es que ni una licencia de piso turístico más y recuperemos esas licencias, porque piso que se dedica al turismo, piso que no se dedica a que viva una familia o un joven sevillano. Sanz ha intentado limitar los pisos turísticos en el centro y eso ha provocado que se desplacen a los barrios más periféricos. Ya tenemos pisos turísticos incluso en Los Pajaritos, y el Polígono de San Pablo está lleno. Eso hay que atajarlo y hay que ser valientes, porque es un auténtico cáncer para las ciudades.

La sensación es que el turismo se está yendo de las manos, ¿los sevillanos están perdiendo Sevilla?

Pues en buena parte sí. E igual que en un momento determinado hubo que pisar el acelerador para provocar un crecimiento turístico, desde el momento que el turismo empieza a provocar molestias al ciudadano de a pie se puede convertir en un problema. Sevilla ahora mismo tiene un número de turistas aceptable y considerable, esto no es una carrera de atletismo donde todos los años hay que batir el récord. Y si seguimos con la obsesión, como tiene el señor Sanz, de más turistas, corremos el riesgo de ponernos a los sevillanos en contra y que aparezca la turismofobia, que ya empieza a haber algunos conatos en algunos barrios de Sevilla.