Un banco hecho de basura marina en el Parque del Alamillo

Se ha inaugurado uno, un banco en el Parque del Alamillo de Sevilla, pero serán 18. 18 bancos fabricados con plástico 100% reciclado, el cual, al menos un 30% procede de la basura marina recogida del fondo del mar por los más de 500 pescadores y 104 barcos en 15 puertos españoles. Todos participan en el proyecto Mares Circulares, una iniciativa de Coca Cola con la Asociación Vertidos Cero.

“La instalación del banco de Mares Circulares de Coca-Cola en Sevilla es un gesto de agradecimiento a los ciudadanos y entidades locales, que voluntariamente han participado en las limpiezas organizadas en los entornos del río Guadalquivir”, explican desde el proyecto en una nota de prensa.

Entidades y asociaciones

En la presentación del banco han estado presentes Susana Cayuelas, Delegada Territorial de Fomento en Sevilla y Rafael Carmona, presidente del Puerto de Sevilla y entidades y asociaciones que han colaborado como voluntarios en las limpiezas de años anteriores como: Sevilla FC, Real Betis Balompie, Escuela de Hostelería de Sevilla, Proyecto Hombre, Grupo Serenísima, Hotel Kivir y ESIC.

“Con este proyecto, Coca-Cola redobla su compromiso con la investigación y la innovación para buscar soluciones al problema de los residuos marinos”, señala Manuela Carretero representante de Coca-Cola Europacific Partners en Sevilla. “La elaboración de este banco supone todo un avance en la innovación aplicada a la economía circular que caracteriza a Mares Circulares. Un hito que se une al logro ya conseguido en anteriores ediciones de reutilizar el plástico PET, que recogemos en las limpiezas de entornos acuáticos, en la producción de la primera botella con un 25% de PET marino apta para el uso alimentario”, explica.

Por su parte, la delegada territorial de Fomento en Sevilla, Susana Cayuelas, ha agradecido que Coca-Cola haya escogido el Parque del Alamillo para “la instalación de un banco que encarna a la perfección la imperiosa necesidad de involucrarnos todos en el cuidado de nuestro planeta”. “Y qué mejor escenario que este pulmón verde que tiene Sevilla en el Parque del Alamillo, que está embarcado en un programa a nivel europeo para fomentar las buenas prácticas entre sus usuarios para alcanzar la cifra de residuos cero”.

Otras ciudades

El objetivo es instalar estos bancos en ciudades como Madrid o Sevilla y puertos adheridos al programa Mares Circulares. Además de en Almería y Garrucha (Almería), Gijón y Llanes (Asturias), ya se pueden visitar los bancos de Punta del Moral (Ayamonte), La restinga (El Hierro, Canarias), Isla Cristina y Punta Umbría (Huelva), Caleta de Vélez y Marbella (Málaga), Andratx (Mallorca), San Martín de Valdeiglesias (Madrid) y Bueu (Pontevedra). Próximamente, se podrán visitar los bancos en Carboneras (Almería), Muros (La Coruña), Santa Uxía de Ribeira (La Coruña), Fuengirola (Málaga) y Santoña (Cantabria).

Cada uno de estos bancos tiene una longitud máxima de dos metros y 67 centímetros y cuenta con un ancho de 45 centímetros. Su color es azul-verdoso, reflejo de los residuos procedentes del mar, y su forma evoca el oleaje marino.

5.200 kilos de basura marina recogida en los mares

Mares Circulares “ha logrado dar una segunda vida al plástico no PET, como restos de redes, nasas, bolsas o film muy degradado y mezclado que se encuentra en nuestros mares y océanos, y que es necesario reciclar”. Su reutilización ya es posible gracias a una tecnología pionera impulsada en colaboración con Asociación Vertidos Cero, AIMPLAS, (Instituto tecnológico del plástico de Valencia) y Plàstic Preciós,.

Para elaborar estos bancos, se han procesado unos 5.200 kilos de basura marina recuperados del mar en 2022. “Este material se ha obtenido gracias del esfuerzo de los pescadores. Todos ellos son voluntarios que realizan un sobreesfuerzo para separar el residuo en la embarcación, llevarlo a tierra, volcarlo y que ese residuo sea convenientemente gestionado”, destaca Estíbaliz López-Samaniego, directora de proyectos de la Asociación Vertidos Cero.

Para el proceso de fabricación de los bancos, AIMPLAS recibe la mezcla de plásticos desde los puertos, lo acondiciona y lo tritura, fase en la que pasa a la ONG Plàstic Preciós, que lo transforma en planchas y elabora de manera artesanal un banco que contiene un 30% de plástico marino, aproximadamente 13,5 kilos. Este procedimiento facilita seguir la trazabilidad del material utilizado en su fabricación y se puede comprobar a través de un código QR incorporado en el propio banco.