Carmen Vargas, nueva rectora de la Universidad de Sevilla, ha dejado claro en cada intervención cuáles serán los principios mediante los que regirá a la institución que, tras 520 años de historia, ha elegido a una mujer en este puesto: educación pública e igualdad de oportunidades. Durante la toma de posesión, ha reivindicado una vez más ante el presidente andaluz Juanma Moreno que “la universidad pública es el pilar que garantiza la igualdad de oportunidades”.
En el Palacio de San Telmo, Vargas ha invitado a la Junta a “seguir confiando en la universidad pública como una inversión estratégica, no como un gasto”, ya que “la educación pública es el mayor motor de movilidad social que tiene Andalucía”, ha añadido. Con tal premisa, su equipo de gobierno asumirá el mandato “consciente de la dimensión del servicio público que asume” y dispuestos a renovar una institución que, a lo largo de cinco siglos, ha evolucionado y obrado por reconocer “el talento sin etiquetas”.
En este sentido, Vargas ha insistido que defenderá todas las ramas del conocimiento, “también en aquellas áreas académicas que no generen retorno económico”, como tal, en referencia a las humanidades o a la cultura. Así, se ha dirigido al presidente de la Junta: “Andalucía se beneficia cada día del trabajo riguroso de sus universidades públicas. Creer en la universidad pública es creer en Andalucía”.
La intervención de Vargas se da en un contexto especialmente sensible, puesto que el ámbito universitario acapara las miradas de la esfera política tras la crítica unánime que realizaron los rectores de las universidades públicas andaluzas (AUPA) a finales del año pasado a causa de los incumplimientos en materia de financiación. Motivo que ha puesto sobre la mesa la posibilidad de que el sistema universitario público andaluz vaya a los tribunales con tal de hacer cumplir a la Junta de Andalucía con sus obligaciones y compromisos.
“Estirar el euro público”
Sin dejar pasar la oportunidad, Moreno ha afirmado que dentro de las dificultades de la gestión “siempre faltan recursos”, ya sea en la misma universidad, como en otros ámbitos como en la educacióm, la sanidad, la dependencia, las carreteras o en las políticas hídricas. A pesar de ello, ha declarado que confía en la capacidad de los rectores para “estirar el euro público al máximo”. “Se llega mucho más lejos cuando acordamos, cuando vamos de la mano, cuando somos capaces de buscar esos puntos de encuentro que son fundamentales”, ha remarcado.
Asimismo, ha garantizado que su gobierno seguirá en este nuevo 2026 su “hoja de ruta” tras aprobar, antes de finalizar el 2025, “el anunciado plan de inversiones e infraestructuras correspondiente también a las universidades”. Por otra parte, ha mencionado se destinarán 60 millones de euros a fomentar la innovación y la investigación universitaria de cara a los dos próximos años, con 25 millones de euros destinados a 200 iniciativas y una nueva convocatoria que contará con un presupuesto idéntico.