La canción más versionada del mundo nació de un sueño de Paul McCartney y esta es su historia
No es su canción más escuchada en Spotify, pero sí una de las más conocidas de toda su discografía. Esta balada de The Beatles cuenta con más de 3.000 versiones registradas, siendo la canción con más covers de la historia, entre las que destacan las que hicieron Elvis Presley, Ray Charles o Frank Sinatra en su día. Si todavía no lo has averiguado, sin duda hablamos de Yesterday.
La canción mostró una faceta nueva y especialmente reflexiva del grupo, que la grabó en 1965 y decidió incluirla en el que fue su quinto álbum de estudio titulado Help!, donde figuran otros temas como I Need You o Another Girl. Entre todas, la que acabó destacando fue esta en la que Paul McCartney y John Lennon se pusieron nostálgicos para hablar de una ruptura amorosa.
“Ayer / Todos mis problemas parecían tan lejanos / Ahora parece que están aquí para quedarse”, comienza la canción en su primer verso. Poco después, llega el estribillo: “Por qué tuvo que irse / No sé, ella no diría que dije algo mal / Ahora anhelo el ayer”. Y entonces, llega el final. “El amor era un juego fácil de jugar / Ahora necesito un lugar para esconderme”.
La historia de la canción
Aunque en los créditos de Yesterday muestran que la letra y composición del tema fueron obra de McCartney y Lennon, fue el primero al que se le ocurrió la idea justo al despertarse de un sueño. Así lo explicó el propio artista protagonista de esta historia al autor Barry Miles para la biografía Many Years From Now, publicada en 1998
“Me desperté con una melodía preciosa en la cabeza”, le contó McCartney durante su encuentro. “Pensé: ‘Qué bien, ¿qué será?’ Había un piano a mi lado, a la derecha de la cama, junto a la ventana. Me levanté, me senté al piano, encontré un sol, luego un fa sostenido menor séptima, y eso me llevó a un si, después a un mi menor y finalmente de vuelta a mi. Todo tenía una lógica”.
McCartney admitió que, cuando empezó a cantar lo que se terminaría convirtiendo en Yesterday, supuso que era algo que ya había escuchado antes, quizá en la boca de otro artista de la generación de sus padres. “Me gustó mucho la melodía, pero como la había soñado, no podía creer que la hubiera compuesto yo”, compartió.
Su obsesión con aquel posible plagio le duró varias horas, hasta que pudo presentar la canción a Lennon, su gran aliado de composición. “La primera persona a la que le pregunté fue a John. Le dije: '¿Qué es esto? Me tiene intrigado. ¿De dónde es esta canción?'. Y él me respondió: 'No lo sé'”.
McCartney le preguntó entonces a George Martin, productor del grupo, a quien tampoco le sonó aquella melodía. “Tras un par de semanas, quedó claro que nadie lo sabía y que solo existía en mi cabeza, así que me la quedé. Fue como encontrarla en la calle”, señaló el vocalista de The Beatles.