Un círculo de piedra y un menhir de dos metros: descubren un complejo ritual prehistórico en Toledo

Las últimas excavaciones realizadas en el yacimiento de La Chorrera, en Los Yébenes (Toledo), han sacado a la luz un complejo ritual utilizado por las poblaciones prehistóricas durante siglos. El elemento principal es un crómlech de aproximadamente 12 metros de diámetro, formado originalmente por 24 grandes piedras y presidido en su centro por un menhir que pudo superar los dos metros de altura.

El descubrimiento se ha producido durante la última campaña de excavaciones del proyecto 'Entre dos tierras', según ha informado el Ayuntamiento de Los Yébenes. Los trabajos han permitido cambiar la interpretación inicial del yacimiento ya que lo que primero había sido identificado como un túmulo con un doble anillo megalítico, ahora se considera ahora un espacio de reunión y ritual integrado en un paisaje ceremonial mucho más extenso.

El equipo, dirigido por el arqueólogo Arturo Ruiz Taboada, de la Universidad Complutense de Madrid, ha conseguido reconstruir buena parte de la configuración original. En la zona superior se encontraba el gran círculo de piedras, mientras que en el centro se levantaba el menhir. Aunque de los 24 ortostatos que componían originalmente el crómlech solo se conservan cinco, su posición ha resultado suficiente para reconstruir científicamente el origen del monumento.

Un paisaje ritual mucho más amplio

Alrededor del crómlech existía además un segundo anillo de piedras, que se presupone que era para delimitar una especie de pasillo de acceso hacia el monumento central. Esta organización refuerza la hipótesis de que La Chorrera fue concebida como un espacio articulado y planificado, y no simplemente como una concentración casual de grandes piedras acumuladas en el terreno.

Las investigaciones realizadas en sus alrededores amplían todavía más las dimensiones del descubrimiento. Los arqueólogos han documentado varias alineaciones de menhires orientadas hacia la pieza central del crómlech. El conjunto se encuentra además en un paraje conectado con el valle del Algodor y con cuatro abrigos que conservan pinturas rupestres esquemáticas, lo que apunta a la existencia de un territorio ritual en el que diferentes estructuras estaban relacionadas entre sí.

La cronología exacta del monumento todavía no se ha concretado, aunque los investigadores creen que su origen podría remontarse al Neolítico o al Calcolítico. La campaña ha permitido constatar, además, que este enclave permaneció en uso durante cerca de 4.000 años, con una última fase que alcanzó la Edad del Hierro.

Se va a continuar investigando este enclave

El director del proyecto considera que los nuevos resultados suponen un importante cambio respecto al punto desde el que partió la investigación. “Hemos pasado de una hipótesis de trabajo inicial a identificar un complejo paisaje megalítico que se articula en torno al Valle del Algodor, y cuyo centro es la Chorrera”, ha explicado Ruiz Taboada.

El Ayuntamiento de Los Yébenes también ha destacado la importancia de continuar investigando. Su alcalde, Jesús Pérez Martín, ha confirmado que el municipio seguirá apoyando el proyecto 'Entre dos tierras': “Estamos convencidos de su importancia científica y cultural y de lo que representa para Los Yébenes”, ha señalado tras conocerse los resultados de la última campaña.

Las excavaciones se han detenido una vez finalizados los trabajos previstos para este año y no se retomarán hasta la próxima campaña. Mientras tanto, las zonas intervenidas han sido nuevamente cubiertas para proteger las estructuras de las condiciones meteorológicas. Los futuros trabajos deberán seguir delimitando un complejo que ha pasado de ser considerado un posible túmulo a convertirse en el centro de un amplio paisaje megalítico utilizado por distintas poblaciones durante milenios.