¿Por qué 'Las crónicas de Narnia' nunca tuvo una cuarta película? La respuesta va más allá de los datos en taquilla

Para los niños que nacieron a finales de los 90, hay algunas películas que, sin duda, marcaron su infancia. Harry Potter (2001), Spy Kids (2001), o Charlie y la fábrica de chocolate (2005) podrían ser algunas de ellas, aunque hoy nos centramos en la trilogía de películas que adaptó las novelas del escritor británico C. S. Lewis. Hablamos de Las crónicas de Narnia, cuyo primer largometraje llegó a cines hace ya más de dos décadas.

El león, la bruja y el armario se estrenó a finales de 2005 y contaba la historia de cuatro hermanos que, durante la Segunda Guerra Mundial, descubrían un mundo mágico al atravesar las puertas de un armario. Allí se encontraban con Narnia, una tierra de fantasía que vivía en un invierno eterno por culpa de la Bruja Blanca.

La película, protagonizada por William Moseley, Anna Popplewell, Skandar Keynes y Georgie Henley, se convirtió en uno de los grandes éxitos cinematográficos de ese año. El filme consiguió recaudar 745 millones de dólares a nivel mundial, lo que animó a Disney, quien se había encargado de llevar la historia de Lewis a la gran pantalla, a continuar con la saga.

Así, llegaron a cines Las crónicas de Narnia: El príncipe Caspian (2008) y Las crónicas de Narnia: La travesía del Viajero del Alba (2010), las cuales siguieron desarrollando el universo fantástico creado en los años 50, pero los resultados en este caso no fueron tan buenos, y ambas películas apenas recaudaron 419,7 y 415,7 millones de dólares, respectivamente. El fenómeno parecía haberse desinflado, algo que no le ocurrió a las películas sobre el mago que ideó J.K. Rowling, y entonces llegó el anuncio. Aunque Lewis escribió hasta siete libros vinculados a este universo entre 1950 y 1956, la adaptación cinematográfica había llegado a su fin. Narnia terminó siendo una trilogía.

Las razones tras la cancelación

Después de La travesía del Viajero del Alba, sí que hubo planes para hacer una cuarta película basada en la novela de La silla de plata (1953), pero el proyecto nunca llegó a materializarse. Lo lógico es pensar que la baja recaudación que consiguió el segundo largometraje en comparación con el primer estreno pudo influir en la decisión de no continuar con la saga, pero la cuestión iba un poco más allá.

El problema había empezado a hacerse evidente tiempo atrás, cuando Disney y Walden Media comenzaron a preparar la tercera película. Disney quería reducir el presupuesto, mientras que Walden Media defendía la necesidad de hacer una producción más cara, unas diferencias económicas que terminaron provocando que Disney abandonara la coproducción en diciembre de 2008.

La película siguió adelante con 20th Century Fox como distribuidora y Walden Media como productora, pero entonces llegó el problema de los derechos cinematográficos. El acuerdo de Walden Media con la compañía que gestionaba los derechos de las obras de C. S. Lewis terminó expirando en 2011, lo que dejó en suspenso cualquier posible continuación de la saga.

Años después, el proyecto volvió a ponerse en marcha. En 2016, Sony Pictures anunció oficialmente que La silla de plata estaba en desarrollo, incluso se anunció a Joe Johnston como director, pero el proyecto volvió a quedar en pausa. Finalmente, en 2018, Netflix adquirió los derechos para desarrollar nuevas películas y series de Narnia.

Después de varios intentos fallidos de recuperar la franquicia, el universo mágico regresará finalmente al cine de la mano de Greta Gerwig, que comenzará adaptando El sobrino del mago, un relato que narra el origen de Narnia. La película llegará a los cines en febrero de 2027, antes de estrenarse en la plataforma de streaming en abril.