Se cumplen 50 años de los primeros hallazgos paleontológicos de este yacimiento en el que se han localizado ya 100.000 fósiles
En septiembre de 1976 comenzó la exploración paleontológica en Orce, enclave de la provincia de Granada que hace un millón y medio de años albergaba un gran lago salino rodeado de vegetación. Tras medio siglo de excavaciones continuadas, este territorio del Geoparque de Granada se ha afianzado como referencia esencial para comprender el primer poblamiento humano de Europa. Los yacimientos de la cuenca de Guadix-Baza acumulan más de 100.000 fósiles recuperados, custodiados mayoritariamente en el Museo Primeros Pobladores de Europa Josep Gibert. Este valioso tesoro científico constituye un archivo único sobre los ecosistemas del Pleistoceno Inferior.
El origen de los trabajos arqueológicos se remonta a la expedición de Josep Gibert, Jordi Agustí y Narciso Sánchez, del Instituto de Paleontología de Sabadell. Guiados por el pastor Tomás Serrano, quien observaba frecuentemente restos óseos entre las cárcavas, los científicos hallaron en Venta Micena una superficie repleta de fósiles al aire libre. La trascendencia de aquel primer hallazgo captó de inmediato la atención internacional. Pese a las controversias científicas en torno al famoso fragmento craneal atribuido al Hombre de Orce, Venta Micena inauguró una etapa histórica para la paleontología europea que continúa ofreciendo descubrimientos capitales cinco décadas después.
La zona arqueológica de Orce comprende tres yacimientos principales: Venta Micena, Barranco León y Fuente Nueva 3. Venta Micena funcionó como cubil de la hiena gigante Pachycrocuta brevirostris, preservando miles de huesos de más de veinticinco especies de grandes mamíferos. Entre la fauna exhumada destacan elefantes, hipopótamos, rinocerontes, caballos, bisontes, lobos y tigres dientes de sable. Este rico conjunto fosilífero atestigua un hábitat en mosaico compuesto por bosques húmedos, zonas arbustivas y praderas que bordeaban las masas de agua continentales, ofreciendo un entorno idóneo para carnívoros y herbívoros.
Aunque la fauna prehistórica fascinó desde el principio a los investigadores, la confirmación de la presencia humana llegó en la década de 1990 con la localización de la industria lítica. En Fuente Nueva 3 y Barranco León aparecieron cientos de herramientas de piedra trabajadas en sílex y caliza local. Estos utensilios de tecnología Olduvayense incluyen lascas afiladas, percutores y cantos tallados empleados en el despiece de animales y el procesamiento de vegetales. Las dataciones absolutas, situadas entre 1,46 y 1,19 millones de años, posicionan a estas comunidades entre las poblaciones humanas más antiguas conocidas en Europa occidental.
En Barranco León destaca el hallazgo de un diente molar deciduo infantil, considerado la evidencia fósil humana más antigua de Europa occidental. Junto a este resto antropológico se recuperó una colección de herramientas que revela una complejidad técnica inesperada para la época. Destacan los esferoides y subesferoides de piedra, cuya elaboración requería una secuencia de golpes preconcebida y una elevada coordinación psicomotriz. Esta notable capacidad de planificación ha llevado a más de un experto a definir los yacimientos de Orce como el Silicon Valley de la Prehistoria, término que refleja un desarrollo neurocognitivo muy superior al que se estimaba para aquellos homínidos.
Especialistas internacionales
Por su parte, el yacimiento de Fuente Nueva 3 alberga un hallazgo emblemático denominado la mamut Amparito. Los restos de esta hembra de mamut prehistórico presentan marcas combinadas de mordeduras de tigres dientes de sable y cortes realizados con herramientas de piedra por seres humanos. El análisis de estas huellas mediante inteligencia artificial confirma que homínidos y grandes carnívoros compitieron directamente por el aprovechamiento de la carroña en las orillas del lago. Asimismo, los análisis funcionales de los esferoides sugieren que eran utilizados para machacar materia vegetal, revelando que la dieta de aquellos pobladores era variada.
Actualmente, el Proyecto Orce está coordinado por la Universidad de Granada bajo la dirección de Juan Manuel Jiménez Arenas y financiado por la Junta de Andalucía. Cada verano, más de cincuenta especialistas internacionales trabajan en las excavaciones aplicando metodologías avanzadas como la ecometría, el microdesgaste dental y el estudio de herpetofauna. Cincuenta años después de las primeras prospecciones de 1976, las tierras de Orce continúan funcionando como un gran laboratorio vivo de relevancia internacional. El archivo fósil acumulado garantiza que estos barrancos sigan desvelando durante décadas los secretos sobre los orígenes humanos.